19 abril, 2026

El derrumbe de Morena en Toluca

Miguel Alvarado: texto. Karen Colín: diseño.

Toluca, México; 13 de diciembre de 2021.

Toluca es un desastre y las calles sus testigos inmediatos. Agujeros, baches, las banquetas mochas, el centro de la ciudad sometido a una inútil reparación mientras que en el norte, el olvidado norte del municipio, las vialidades fueron levantadas desde su capa más profunda para dejar brechas de terracería que ahora son lagunas gigantescas que impiden el tránsito. Había pavimentación, dañada, pero ahora ni eso hay.

Y desde ese terremoto de concreto que parece devastar la ciudad, se desprenden otras cosas: el municipio es quinto lugar estatal en feminicidios y su violencia contra mujeres y la población vulnerable como los niños y los ancianos ha crecido de manera exponencial.

Los patrullajes en la zona norte, por ejemplo, dejaron de realizarse de manera cotidiana sobre todo después de las elecciones que le quitaron a Morena y al alcalde Juan Rodolfo Sánchez Gómez la posibilidad de gobernar por un segundo periodo, consecutivamente.

Él, un político panista en realidad, encabezó el primer gobierno de izquierda en la capital del Estado de México, profundamente conservadora y en la que el priismo, el propio panismo y la corrupción que han representado se han arraigado en el ánimo político, junto con una profunda decepción que de acuerdo al INE toma forma en el 54 por ciento de abstencionismo que se registra en cada proceso electoral.

Las calles así, destripadas, van jalando otros hilos de los que se desprenden los impagos que se dejaron de hacer a proveedores y a empleados municipales desde abril de este año, cuando los mensajes acerca de una quiebra se fueron consolidando en el hecho de retrasar estos pagos. En el norte de Toluca los transportistas de materiales destinados a esas carreteras inconclusas reclaman el pago de 3 millones de pesos como parte del trabajo que no se terminó ahí. Esto se suma al reclamo de docenas de proveedores que han encontrado las puertas cerradas de todas las oficinas.


-Mi trabajo está facturado, ¿qué va a pasar con el pago cuando ustedes se vayan?- señala una mujer que intenta cobrar un trabajo ya realizado en la Tesorería, en el centro de Toluca.

-Su cuenta se va a ir a pasivos- le dicen secamente y con esa frase y no hay para dónde hacerse, a quién recurrir, porque además Sánchez Gómez, el alcalde que le debe a todos, termina su trienio y pasa la estafeta al priista Raymundo Martínez, que lo derrotó fácil en las elecciones, aunque el morenista dijo que lo consiguió solamente porque el gobierno del Edoméx y sus operadores le metieron millones a la campaña. Tanto -20 millones de pesos- que provocó hasta una conferencia de prensa, unos días antes de las votaciones en la que Sánchez adelantaba su derrota y decía que el PRI había amañado ya el proceso.

Después de la derrota, Morena en Toluca, o más bien la parte de Morena que representa el alcalde se derrumbó. Lo hizo casi calladamente porque la ciudad se encargó de llevar los gritos aunque también la resignación de cada tres años.

El futuro, si lo hay en términos políticos, tampoco pinta bien después de que el gobernador Del Mazo dijera que no habrá rescates, aunque lo dijo más bien por los municipios morenistas, pero si lo hay, la nueva administra deberá resolver primero su propia supervivencia. A Juan Rodolfo, lo mismo que a la alcaldesa de Metepec, le espera un lugar en la precampaña para gobernador que ya ejecuta el senador Higinio Martínez, aunque Andrés Manuel López Obrador no ha dicho la última palabra. A Juan Rodolfo se le ubica también como una posibilidad al frente de la presidencia estatal de Morena. En fin, todos tendrán un cargo que les permita continuar. Habrá que preguntarle a Toluca qué es lo que le toca.

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