13 abril, 2026

UAEMéx: al último los alumnos

UAEMéx: al último los alumnos

Redacción VcV

Toluca, México; 12 de julio de 2021.

Después, alumnos de la Asamblea de Estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de México pegaron carteles en una de las librerías de esa institución. Ahí, lo que todos ya saben fue expresado de manera concreta: que a la mayor parte de las familias que tienen estudiantes en la Universidad les cuesta mucho adquirir, luego de pagar las colegiaturas semestrales correspondientes, los materiales didácticos y libros que produce la propia institución, y que de verdad podrían ser gratuitos porque su presupuesto, que rebasan los 5 mil millones de pesos anuales. O eso cree uno, porque a la Universidad lo que más le interesa, desde lo que puede auditarse en documentos públicos, es pagar los servicios personales de quienes trabajan ahí. Sostiene una nómina tan abultada que el 81 por ciento de ese presupuesto es para los sueldos y gastos relacionados a ese rubro.

Ese concepto, en 2021, comprende, principalmente, “sueldos de su personal y prestaciones. En total son 4 mil 409 millones de pesos para esa partida de los 5 mil 629 millones que la Legislatura estatal aprobó a esta institución para el ejercicio de 2021. Ese concepto es el más caro de la tabla de distribución por fondos, pues para materiales y suministros sólo destinaron 140 millones; 29.1 millones a bienes muebles e inmuebles, 115.2 millones a obra pública y 479.2 millones a servicios generales, mientras que para becas sólo se consideró el dos por ciento del presupuesto total; es decir, apenas 142 millones de pesos”, señala el periodista Marco Antonio Rodríguez para VCV.

Los libros que produce la UAEMéx y que deben adquirir los alumnos representan un gasto de hasta tres mil pesos al año. Sin embargo, que el reclamo de la comunidad universitaria se atienda de manera integral, depende de mecanismos que desde antes la propia institución no estaba dispuesta a contemplar, de acuerdo a la distribución de dinero ya asignado.
Esta mañana, los estudiantes acudieron a la Rectoría para ver a Carlos Barrera Díaz, el nuevo rector de la Universidad, que no los recibió a pesar de que había prometido cambiar por lo menos este tipo de formas. Así, en las puertas del edificio, los alumnos se pronunciaron.

“Cada semestre, la Universidad cobra una cuota de inscripción o reinscripción que oscila entre los 2 mil 500 y 4 mil 500 pesos. A ese pago se le añade el de los libros de texto, que tienen un precio de más de 250 pesos. Por semestre se necesitan entre cuatro y seis de estos libros. Usualmente, se condicionan las calificaciones al uso de los libros, un acto deplorable e inconstitucional que condena la oportunidad del alumnado para continuar con sus estudios. Además, los libros de texto, cuya edición corresponde a la propia UAEMéx, muestra errores de forma y contenido, ajenos (sic) a una institución universitaria”, dijeron los estudiantes, que recordaron que en febrero de 2021, la Federación de Estudiantes Universitarios solicitó a la Universidad de Guadalajara lo mismo, que los textos fueran gratuitos y digitales.

Consideraron que la UAEMéx debe eliminar las brechas que impidan la educación y tenga alternativas que disminuyan la deserción. El 13 de abril de 2021, Barrera Díaz, cuando era aspirante a la Rectoría aún, firmó un pliego petitorio donde se le solicitaba la gratuidad de los libros de texto. Los alumnos le exigen al nuevo rector que la Universidad garantice la gratuidad y el libre acceso a ellos; la publicación en formato electrónico de los libros de texto, como alternativas de acceso y que se publique en sitios web de la instancia para su descarga; que el contenido de los libros sea revisado y corregido, porque los hay desde la gramática hasta el plagio. En esta reestructuración deberán participar especialistas en la materia, lo cual incluye la corrección del contenido visual. Además, se exige que las siguientes ediciones sean elaboradas por el mismo cuerpo de especialistas que realizarían las primeras correcciones, que tendrían que ser aprobadas por la comunidad estudiantil.

Ese pliego, junto con otro referente a la erradicación de la violencia de género en la escuela, fue enviado al rector Barrera, a quien se le exigió una respuesta inmediata. “Pliegos petitorios tenemos firmados muchos, y desde hace mucho tiempo”, dijeron los alumnos cuando quien salió a atenderlos, Marco Aurelio Cienfuegos Terrón, secretario de Rectoría, les dijo que lo siempre les han dicho: “lo vamos a analizar muy bien”. Ni siquiera les dio fecha para una nueva reunión y se limitó a decirles que “si nos dan sus datos, les hablamos al finalizar la semana”.

Y no hubiera respondido ni eso si los alumnos no lo presionan. Al final, el 16 de julio a las 12 del día quedó pactado.
La verdad es que a los alumnos los atendieron mejor los escaparates de las librerías.

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