Redacción VcV
Toluca, México; 27 de mayo de 2020. Después de negar que en la población penitenciaria del Estado de México no había contagiados por coronavirus ni muertos por esta infección, autoridades de seguridad aceptaron que hasta la fecha se registran 10 custodios fallecidos, así como un abogado, un médico y cuatro presos, entre ellos Guadalupe Torres, La Loba, y el doctor que la atendía en el penal estatal de Almoloya de Juárez. En Ecatepec hay dos reos muertos y uno en Lerma.
A pesar de las denuncias de activistas acerca de contagios en todos los centros penitenciarios, las autoridades mantuvieron su postura hasta que la muerte de La Loba se hizo pública.
Hoy el gobierno del Edoméx trata de dar una cara de responsabilidad y atención a su comunidad, formada por 31 mil presos y 4 mil 500 funcionarios repartidos en 22 penales.
“Era indiscutible desde un inicio que había que tomar todas las medidas y establecer una estrategia”, dice en un comunicado el gobierno mexiquense que, ahora sí, señala que desde el pasado 7 de marzo de 2020 el sistema estableció cercos sanitarios en los ingresos de todos los establecimientos penitenciarios a su cargo.
Familiares del doctor Armando Beato, quien atendió a La Loba antes de morir, denunciaron que al médico, de 62 años, las autoridades no lo enviaron a su casa porque “no había médicos disponibles” y por eso lo mantuvieron trabajando.
Hoy, el gobierno dice que “los funcionarios fueron enviados a sus casas y a los privados de libertad se les aisló del resto de la población. Asimismo, se tomó la decisión de cancelar temporalmente la visita familiar y las visitas íntimas a fin de salvaguardar la salud de los privados de libertad y sus familias; de lo cual no se reporta incidencia alguna”.
Al momento, dice el gobierno, se han distribuido más de 100 mil cubrebocas, personal se le han entregado 80 mil guantes de látex y particularmente al personal médico, se le ha dotado de 2 mil 500 máscaras N95; 15 mil caretas y 4 mil 500 trajes impermeables. Asimismo, en coordinación con las familias se han externado a 25 menores hijos que vivían con sus madres en reclusión en tanto subsista la contingencia sanitaria.
Debido a la insuficiencia de espacio que existe en diferentes centros penitenciarios para aislar a posibles sospechosos y casos confirmados, se habilitó un área-hospital con una capacidad para atender al menos 200 privados de libertad en el Centro Penitenciario de Neza-Norte. En esas instalaciones hay personal médico permanente con las herramientas adecuadas y un área aislada y sanitizada; en caso de alguna complicación se tiene un convenio con la Secretaría de Salud del Estado de México para tratar aquellos casos con contagio de COVID-19 y que por su cuadro clínico requieran de soporte hospitalario.
Se continúa trabajando con los privados de libertad y sus familiares a fin de concientizar sobre la problemática. Un papel fundamental lo desempeñan la información oficial de las autoridades sanitarias, y la que específicamente se comparte a los familiares de internos, fundamentalmente la relativa a las medidas y protocolos a seguir en los Centros y, en su caso, la salud de su familiar.
Personal de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) realiza visitas permanentes a los Centros para supervisar la adecuada aplicación de los protocolos señalados y la atención médica.



