Redacción VcV
Toluca, México; 18 de noviembre de 2020.
A Emily Montserrat la encontraron muerta, tundida a golpes, adentro de su casa. Tenía 25 años y vivía en el fraccionamiento ex Rancho San Dimas, en San Antonio la Isla. A ella la golpearon con un tubo y su madre fue quien la halló atada de manos y con la cabeza cubierta con una bolsa de plástico. Eso sucedió el 16 de noviembre, apenas esta semana, y su feminicidio fue el quinto en cuatro días, en el valle de Toluca, como parte de un discurso feminicida que parece haber tomado las calles de las ciudades en esta región, donde se reporta por lo menos una mujer desaparecida a diario.
Por eso, colectivos feministas se reunieron en el zócalo de San Antonio para exigir al municipios seguridad real para las mujeres de aquel lugar. Cantaron, bailaron, pegaron carteles y colocaron cruces en memoria de las asesinadas. Esta movilización representa apenas la visibilización del feminicidio de Emily, caso al que le pasará lo que a casi todos: se empantanará en la Fiscalía, que tardará meses en dar los primeros resultados, pero que cuya solución podría no llegar nunca.
Los colectivos también recordaron a Cintya Gabriela Moreno Hernández, otra joven ejecutada oriunda de San Antonio la Isla, y que fue hallada adentro de la cajuela de un auto en la ciudad de México, el 30 de noviembre de 2019. A casi un año de su feminicidio, los resultados han sido magros, por no decir nulos. De 25 años, abordó un taxi en Rancho San Dimas, una unidad del sitio Enlaces Mexiquenses de Toluca. Junto con el cuerpo de ella también se encontraba el cadáver de un hombre, de unos 45 años. Cintya estaba atada de manos y pies, con señales de golpes y vendada, es decir, torturada. El auto, un Chevrolet Spark con placas 1442-JGR, se encontraba estacionado en una calle de la delegación Iztacalco, en la capital de México. La chica tenía dos hijos.
Durante la manifestación en San Antonio la Isla, los colectivos reclamaron a la alcaldesa Lizeth Sandoval Colindres la falta de medidas que garanticen la seguridad de las mujeres y denunciaron que la violencia, los robos, los asaltos a viviendas y al transporte público han ido en aumento.
Datos de 21 colectivos feministas del Estado de México señalan que hay 106 casos de feminicidios en el Estado de México, de enero de 2020 a septiembre, lo cual coloca a la entidad en primer lugar nacional en este rubro. “También es primer lugar nacional en mujeres víctimas de lesiones dolosas, con 10 mil 362 denuncias y es uno de los territorios con más desapariciones de personas, robo, delincuencia y pobreza. Em septiembre del 2019 se decretó la segunda Alerta por violencia de género, ahora por el incremento en desaparición de niñas, adolescentes y mujeres en Toluca, Ecatepec, Nezahualcóyotl, Cuautitlán Izcalli, Chimalhuacán, Ixtapaluca y Valle de Chalco, ya que el gobierno reconoció 5 mil 108 desaparecidas de 2012 al 31 de agosto de 2018”.
Los colectivos mexiquenses destacaron que las cifras dadas a conocer por el gobernador mexiquense Alfredo del Mazo respecto al combate a la violencia contra las mujeres son contrarias a la realidad y su campaña, Contingencia sin violencia, la cual dice que se implementaron más de 13 mil medidas de protección a mujeres agredidas y se radicaron 132 carpetas de investigación por feminicidio, se judicializaron 64 expedientes y se emitieron 63 condenas, no menciona que la mayoría de los casos permanecen impunes. Los colectivos destacaron los asesinatos de las estudiantes de la UAEMéx Deni Aurora Hernández, Areli Salazar, Maribel González y Sitzi Hanni. Casos que no fueron procesados a pesar de las exigencias realizadas a la Fiscalía estatal.
Otros feminicidios también fueron recordados por los colectivos desde una carta de posicionamiento. Los casos de la niña Fátima Quintana; de Jessica Sevilla y el caso de Diana Velázquez, así como el de Pamela González “siguen en total impunidad a pesar de que las madres se han manifestado para exigir justicia y protección”, apuntaron las organizaciones Frente de Mujeres del Edomés, Mujeres Organizadas, Marías Acompañantes Aborto Seguro; Feministas de la Cabecera Edoméx; Marías Aborteras; Hiedraz de Xkeban; Serpientes de Naab; Hijas de Hécate y Curie; Brujas Sororas; Feministas Universitarias; Hijas de la Malinche; Voces Sororas; Barrio Violeta; Por Ellas somos la Voz: Manda Periferia; La Kraken; Colectiva Apapachar en Violeta; Ciudad Feminista Mx y Sororidad UAM-Lerma.
Señalaron que la fiscal para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género, Dilcya García Espinosa, y María Isabel Sánchez, titular de la Secretaría de la Mujer, han buscado diálogo con los colectivos pero no con los familiares de las víctimas. Los colectivos no aceptaron dialogar con esas autoridades porque “imponen sus condiciones. Hoy hacemos de conocimiento público que si el Estado busca una mesa de diálogo con alguien, debe ser con las familias y víctimas, ya que son a quienes les deben justicia”.
También denunciaron que la violencia contra las mujeres se usa como parte de las campañas electorales y repudiaron “el cinismo con el que operan actores políticos como Jorge Olvera (director de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de México), quien ‘reprueba y condena la violencia contra las mujeres y la niñez”, pero por otro lado reprime manifestaciones feministas.
El Estado de México, una entidad profundamente feminicida, es también un territorio de violencia extrema, pues este año suman ya 2 mil 614 homicidios oficialmente. Sin embargo, hay que recordar que el porcentaje de denuncias de delitos como el homicidio es de entre 2 y 4 por ciento apenas.



