Hay muchas cosas en común entre
caer de amor
y caer en la locura
y caer en un rio
en todo caso
se cae
de la propia altura
véase, por ejemplo,
Ofelia
cae
pero cae
cantando
llevando en las manos aún la guirnalda
de ranúnculos, ortigas, margaritas
y de esas flores a las que los pastores dan un nombre muy grosero
pero que las muchachas denominan poéticamente
“dedo-de-la-muerte”
rodeada de estos adornos
como de una corona
por un momento
sus vestidos se abren
y ella se mantiene
en la superficie
envuelta
en la corriente
como una sirena
cantando
canciones antiguas
con los cabellos entrelazados a los juncos
y a los nenúfares
como si hubiera nacido allí
como si fuera una criatura
de aquel elemento
o como una pequeña isla
cubierta de flores
que se desgarrara del continente
(somos nosotros mismos piscinas
lagos o charcos
depósitos donde las aguas
se debaten)
cuando sus vestidos
se vuelven pesados
ella comienza lentamente
a mover los brazos
y las piernas
primero sin dejar de cantar
después sustituyendo el canto
por una respiración rítmica
hundiendo y levantando la cabeza
y aprovechándose de la corriente
hasta llegar a la orilla
pantanosa
por donde sube
con alguna dificultad
cargando el vestido
pesado
hay muchas cosas en común entre
caer en un rio
y caer en sí
y salir
Traducción de Sergio Ernesto Ríos.
Ana Martins Marques (Minas Gerais, 1977) es autora de los libros “A vida submarina” (2009); “Da arte das armadilhas” (2011); “O livro das semelhanças” (2015); “Duas janelas” (2016), en coautoría con Marcos Siscar, y “Como se fosse a casa” (2017), escrito con Eduardo Jorge. Ganó el Prêmio Cidade de Belo Horizonte en 2007 y 2008 y el Prêmio Alphonsus de Guimaraens en 2011.
Sergio Ernesto Ríos (Toluca, 1981). Es director de Grafógrafxs revista de literatura de la Universidad Autónoma del Estado de México. Publicó “Larga oda a la salvación de Osvaldo” (UANL, 2019), en coautoría con Minerva Reynosa, “El ganador del primer premio del centro de estudios interplanetarios” (Periferia de escribidores forasteros, 2019), “máquina portadora de cabezas” (edición digital, 2018) “Quienquiera que seas” (FOEM, 2015), “Brazuca“(Palacio de la fatalidad, 2015), “Obras Cumbres” (Bongobooks, 2014), “La czarigüeya escribe” (Editorial Analfabeta, 2014), en coautoría con Diana Garza Islas, “Muerte del dandysmo a quemarropa” (Universidad Autónoma de Nuevo León, 2012) y “Mi nombre de guerra es albión” (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2010).
Tradujo del portugués “Boa sorte, 7 poetas brasileñas” (Grafógrafxs, 2020), “Bruno Brum a ritmo de aventura” de Bruno Brum (Palacio de la fatalidad, 2017); “Droguería de éter y de sombra” (Palacio de la Fatalidad, 2014) de Luís Aranha; “Oda a Fernando Pessoa” (Palacio de la Fatalidad, 2017), “Paranoia» (Palacio de la Fatalidad, 2013) y “Voy a moler tu cerebro” (Red de los poetas salvajes, 2010) de Roberto Piva; la antología de poetas brasileños nacidos en los ochentas “Escuela Brasileña de Antropofagia” (Kodama Cartonera, 2011). Tradujo del inglés, con Diana Garza Islas, “Una noche, senté a Donald J. Trump en mis rodillas/Y otras teorías estéticas del siglo XXI” (Oficina Perambulante y Palacio de la Fatalidad, 2017), a partir de un ejercicio de Chris Rodley.



