17 abril, 2026

El poder de Higinio

Miguel Alvarado

Toluca, México; 6 de septiembre de 2021.

Morena da como un hecho que ganarán la gubernatura del Estado de México en 2023. Más bien, el Grupo de Acción Política, una entelequia creada al estilo del Grupo Atlacomulco, aunque sus militantes no niegan su existencia. Como el de Atlacomulco, el GAP ha sido creado para obtener el poder y explotar los recursos públicos. A este grupo pertenecen la secretaria federal de Educación, Delfina Gómez; Horacio Duarte y su propio fundador y líder, el ex perredista Higinio Martínez.

Los tres son texcocanos y los tres buscan ser candidatos por Morena para suceder a Alfredo del Mazo en el Estado de México.

Martínez se autodestapó hace una semana en el diario oficial de la Cuarta T, La Jornada. Ahí dijo que no tenía miedo de ser el candidato. Bueno, Martínez ya ha sido candidato y ya ha realizado una campaña. Fue en 1999, cuando el priista Arturo Montiel ganó aquella elección. En segundo, y muy, muy cerca, quedó el panista José Luis Durán. Higinio, hasta atrás, representando al PRD y a la izquierda de entonces, no figuró.

Ahora las cosas son diferentes. En ese entonces el PRI había contratado a una comunicadora muy joven para que hiciera los enlaces con la prensa. Recomendada por un hombre llamado Sadot Fabila, Ana Lilia Herrera aparecía en el Estado de México como flamante refuerzo del priismo. Ahí comenzó el encumbramiento de Herrera, cuyo desarrollo es un culebrón político que en su momento se recordará, y que ha hecho infelices a muchos. En 1999 Ana Lilia recorría las redacciones de los medios para entregar de mano propia los boletines. Siempre educada y elegante, se le recuerda por eso.

Ahora, aquel Higinio del tercer lugar es uno de los más serios aspirantes a la gubernatura. Y su rival, en caso de que consiguiera la representación de Morena, sería muy probablemente la mujer que repartía los boletines de prensa en 1999. Ana Lilia Herrera representa para el PRI lo más rancio del montielismo porque de esa línea arranca su padrinazgo político.

Higinio repite la fórmula que lo llevó a adueñarse de Morena gracias a un pacto sellado con Andrés Manuel López Obrador, que necesitaba un operador político tan impresentable como los que el priato tenían en ese momento. Martínez garantizó el funcionamiento de una maquinaria de operadores que barrieron con las elecciones del 2018 y salvó a Morena de una derrota. Es la verdad, salvó aquellos comicios. En pago, el GAP pudo meter a sus piezas como candidatos. Ninguno, para que quede claro, era de Morena. Provenían de todos los partidos políticos y así panistas, priistas y perredistas encabezaron por tres años las administraciones de los municipios más importantes, lo cual incluyó a Toluca, la capital mexiquense.


En el Estado de México ganó Morena, pero el Grupo Atlacomulco, el panismo y el desvergonzado perredismo siguieron gobernando hasta 2021, cuando Morena, representada por una mayoría proveniente del GAP de Higinio, perdió lo que había logrado. O sea, perdió ganando porque de nuevo priistas, panistas y algunos minúsculos se hicieron del poder.

En Toluca, el poder de Higinio y su grupo de texcocanos es criticado fuertemente por los fundadores originales de Morena, a quienes les sobra cerebro pero les falta músculo político, por lo menos ahora. Ya les aplicaron dos veces la inmutable ley del más gandalla, que Higinio hace ver como “la voluntad de las asambleas”, que es lo mismo que la voluntad de él. Esta, la de proclamar a un miembro de su grupo como aspirante a la gubernatura o a él mismo, los tiene por lo menos enojados. Piden que esa designación se realiza por medio de una encuesta, la famosa encuesta que al final de esos ejercicios no se aplica o su resultado no se respeta.

Ellos, textualmente, dicen que Martínez no ha dado buenos resultados con sus liderazgos. Realmente, es un análisis que cualquier puede hacer, pero ellos conocen mejor las entrañas del partido que ningún otro. Alberto Saladino; Yesabell Rodríguez y Delfino Monroy, plantearon el interés de que llegue por primera vez al gobierno un candidato de izquierda. “Tenemos conciencia, por los datos que hemos tenido en los últimos procesos electorales, que va a gobernar Morena en el Estado de México a raíz de que en 2017 y 2018 fue el partido más votado”.

A ellos les asiste la razón, y muchos de los electores coinciden en que por lo menos un gobierno congruente se establezca. La congruencia, sin embargo, no puede partir o generarse de un partido secuestrado, e incluso esta tarde comenzó a mencionarse que el alcalde de Toluca, Juan Rodolfo Sánchez, sería incorporado a la campaña de Martínez en caso de que éste sea el ungido,

“El senador (Martínez) ya fue candidato a gobernador, no tuvo buenos resultados, esto fue en 1999, que fue la primera ocasión que había condiciones para que la izquierda llegara al poder, sin embargo, su candidatura no fue muy atractiva para la ciudadanía. Es un elemento más el senador, pero no es la voz cantante en la definición que hará Morena en su momento”, dijo Saladino García.

PRIginio Martínez, le dicen al líder desde hace mucho tiempo.

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