Tomás Hurtado Díaz: texto y fotos. Diseño: Brenda Cano
Toluca, México; 26 de febrero de 2022
Con 63 años a cuestas parece gacela en el asfalto, en el pasto, en terracería o pista de tartán. Todo inició un 20 de noviembre. Correr, competir, acumular kilómetros y combatir los problemas de venas varicosas fue el pretexto, el inicio de un estilo de vida feliz y saludable, 23 años han pasado y la cuenta sigue.
Todo comienza los martes de cada semana, cuando muchos duermen. A las 6 de la mañana inicia su trote ligero hasta la pista, toca ritmo y ejercicios de técnica; miércoles es de velocidad; jueves y viernes de distancia; sábado, algo ligero pero el domingo es el día de elegir la ruta por la distancia, la rudeza y el esfuerzo que implica.

Da la primera zancada y así inicia la travesía sin parar, no importa el viento o el frio, el asfalto o el accidentado ascenso a la montaña, nada lo detiene. Al regreso el sol quema, el sudor lastima, se siente el trabajo en cada músculo. Valió la pena, es momento de reponer fuerzas, comida, hidratación, descanso y a seguir.
Su condición es increíble, esbelto, fuerte, muy activo, cuerpo sano y mente inquebrantable, cada nueva ruta lo exige, superar sus propias marcas en cada carrera, en su haber se cuentan mas de 200 competencias 5k, 10k, de medio fondo y fondo completo; el maratón, la prueba mas ruda, la Ciudad de México es el escenario.

Los 42.1 kilómetros inician un año antes con la preparación, riguroso plan físico y mental; llega el día esperado, tenis especiales, flexibles y ligeros; short, playera y reloj.
Nada hace falta, plan de hidratación, tiempos parciales; los momentos extremos, el trabajo mental, alimentación y descanso rendirá frutos en el crucial kilómetro 30, el muro, la barrera de muchos; el resto ya está en la bolsa, usar las reservas, preparar el cierre y de pronto ¡la meta! 42.1 kilómetros por debajo de las cuatro horas, lo lograste.

Su lugar especial, su tesoro, con orgullo y satisfacción me muestra su colección de medallas, reconocimientos, trofeos, los dorsales que acreditan sus tantas competencias. Me cuenta las veces que ha subido al podio, de sus medallas más importantes, la primera carrera, las de los maratones y entonces nos encontramos con una especial: se trata de una peculiar medalla en forma de pisada, emotiva para ambos porque nos preparamos durante meses para esos 10k. Escuché sus consejos, seguí al pie de la letra el entrenamiento.

Correr codo a codo en sincronía con mi papá, sin duda marcó mi vida, dio origen a compartir días de entrenamiento, competencias, papá, mi hermana y yo, con el apoyo siempre de mamá, entrenando, compitiendo, corriendo sin parar. Es un deporte, un estilo de vida, una herencia.


Alumno de la Escuela Superior de Fotografía Lumière
@tomasdiazhurtado
tomas.diazhurtado



