Miguel Alvarado
Toluca, México; 13 de mayo de 2020. Los municipios del Estado de México que se reincorporarán primero a las actividades comerciales y públicas, dentro del grupo denominado como “municipios de la esperanza”, son Almoloya de Alquisiras, Chapa de Mota, Donato Guerra, Joquicingo, Malinalco, Otzoloapan, Polotitlán, Santo Tomás de los Plátanos, Temascaltepec, Texcaltitlán y Tlatlaya.
A excepción de Polotitlán, Chapa de Mota y Joquicingo, el resto pertenece a la geografía del sur mexiquense, la región más empobrecida y dominada por cárteles de la droga como la Familia Michoacana y más recientemente el Jalisco Nueva Generación. Fue en Tlatlaya donde las autoridades municipales decidieron cerrar con cargas de arena y tierra las entradas a sus regiones, prohibiendo además el paso de sus ciudadanos a otras entidades.
Apenas ayer se registró el día más alto en cuanto a contagios de coronavirus se refiere, y hoy el gobierno federal ya anuncia sendos programas de regreso a las actividades, que ha programado de manera escalonada. Destaca que a la minería la ubique como una actividad esencial, aunque esas empresas, sobre todo las que operan en la modalidad de tajo a cielo abierto, no han detenido un solo día su producción. Hoy, en el Congreso federal se votarían modificaciones a la Ley Minera que afectan todavía más a los pueblos originarios en donde se asientan esas extractoras, que son, sobre todo, de origen canadiense.
Respecto al regreso a las actividades, los estados del país fueron clasificados de acuerdo una semáforo en el que el color verde significa su inminente vuelta a las actividades, lo cual sucederá a partir del 18 de mayo, es decir, en cinco días.
El Estado de México -junto con Guerrero, la Ciudad de México, Morelos, Puebla, Tlaxcala e Hidalgo- está ubicado en el semáforo rojo, lo cual quiere decir que la mayor parte de su territorio no podrá reinsertarse a lo que le gobierno federal denomina “nueva normalidad”.
Diseño: Brenda Cano.
Foto: Ramsés Mercado.



