Miguel Alvarado
Toluca, México; 25 de mayo de 2021.
En Metepec se torcieron las campañas y hay damnificados. La primera candidatura que ya sufre el estrago de algo que se salió de control es la de la morenista Gabriel Gamboa, actual alcaldesa que busca además gobernar ese municipio por segunda vez consecutiva. Primero, denunció una serie de agresiones que sufrió parte de su equipo en el barrio de San Lorenzo Coacalco, pero la acusación se le revirtió cuando la señalaron a ella de ser también una agresora. Su rival político, el empresario Fernando Flores y que va por la alianza PRI-PAN-PRD, ha aprovechado el descontrol del equipo de Gamboa y de ella misma. En realidad no ha hecho nada para merecer el triunfo en uno de los municipios más ricos del país, pero también más desiguales. Su aventura empresarial ha pasado por varias etapas, entre ellas franquicias de los restoranes Angus y medios de comunicación como Quadratín Edoméx, así como negocios con el gobierno del Estado de México.
Este fondo político que los enfrenta y que los hace parecer incompatibles ideológicamente es parte de la superficialidad en la que la mayor parte de las campañas, por no decir que todas, han transitado este año de elecciones. Los dos son panistas y mientras ella se decidió por representar a Morena, él tuvo que combinarse lo mejor que pudo con priistas y perredistas, sobre todo con las poderosas Ana Lilia Herrera y Carolina Monroy, esta última prima-hermana del ex presidente mexicano Enrique Peña Nieto. Ambas, para ubicarlas en las contiendas de pulso y fuerza, pueden ser candidatas a la gubernatura del Estado de México.
Gabriela Gamboa comenzó sus mítines electorales muy avispada y muy normal. Se hizo pública nuevamente, convivió con los ciudadanos, se tomó fotos y desayunó o comió en la calle, como hacen todos los buscadores de electores.
Eso mismo hizo Flores y los caminos de ambos parecía que no se cruzarían. Pero el 24 de mayo el audio de una llamada entre Gamboa y un amigo que también lo es del aspirante Flores, torció esas veredas electorales.
En el audio, Gamboa sugiere que hará algún tipo de daño a la hija de Fernando Flores, mientras el amigo que la oye la conmina para no decir lo que está diciendo. Fuera de control, Gamboa menciona varias veces a esa niña. El audio no tardó nada en ser difundido en redes sociales y muy pronto llegó a medios de comunicación de la Ciudad de México. Estuvo todo un día dando vueltas por las redes. Incluso Fernando Flores tuvo tiempo de acudir a la Fiscalía para levantar una demanda contra Gamboa por lo que consideró una amenaza seria contra él y su familia. Pero Gamboa no dijo nada hasta que un video, la madrugada de hoy fue soltado en Facebook, sobre todo. Ahí, desencajada, Gamboa dijo que el audio de la discordia era una trampa porque había sido editado y aunque reconoció que era su voz, dijo que se trataba de una antigua plática con un hombre llamado Estuardo Rodríguez, trabajador de Fernando Flores en el medio de comunicación Quadratín. Hoy en una conferencia pública, Gamboa quiso que no quedaran cables sueltos en su versión. Y con los “¡se ve, se siente, Gaby está presente!, la todavía alcaldesa tomó el micro, respiró hondo y comenzó a hablar con su voz enojada, que remarca, que adquiere matices extraños.
-Hoy justo en este día he sido y sigo sido violentada… por un hombre. Y justo este día tratan de minimizar, de golpear las cosas cuando no es así. Nos esperamos hasta la madrugada para nosotros poder dar una grabación de qué era lo que estaba sucediendo y tener en nuestras manos un dictamen técnico realizado por un perito de fonética forense y análisis de audio digital […] Lamentable mente he sufrido más de un año acosos, actos de violencia en mi contra. Los he denunciado ante la Fiscalía y ante el mismo IEEM, pero han hecho caso omiso- dijo la todavía alcaldesa de Metepec.
Luego dijo que una mujer violentada no tiene credibilidad en un lugar como este. Y que Fernando Flores miente con ese audio. Después contó anécdotas que el 17 de julio del año pasado se le acercó un sicario, “El Whiskas”, a la mesa en donde estaba con sus hijas. Y entonces le dijo que ella y sus hijas ya habían “valido madre” por organizar las denuncias que Flores tiene por malos manejos financieros del club La Asunción de Metepec. Eso, para Gamboa, fue el inicio de una serie de acosos, de un periodo de miedo. Enseguida confrontó a Estuardo Rodríguez, a quien reclamó.
Gamboa dijo que fue Rodríguez quien editó el audio, puso su propia voz y así manipuló el mensaje.
-Se esperaron un año para editarlo y lo sacaron cuando están perdiendo- afirma Gamboa, quien dijo que realizó tres denuncias ante el IEEM. Tampoco pasó nada con la denuncia presentada ante el Tribunal de Delitos Electorales. Pasó revista a las agresiones sufridas por su equipo.
¿Quiénes son Gabriela Gamboa y Fernando Flores? ¿Cómo se enfrascan en un lío de esta categoría? ¿Qué significa Metepec para ellos, dejando de lado los lugares comunes del amor y el compromiso con la tierra en donde uno nace? ¿Por qué se empeñan en sufrir con actividades así? Qué inocentes somos los ciudadanos, los electores que acuden a la arena en la que se ha convertido Metepec.
No está de más volver a recordar que para estas elecciones, el verdadero jefe de campaña de la morenista Gabriela Gamboa es un panista connotado. Su nombre es Ulises Ramírez, uno de los caciques políticos de la derecha mexiquense, hábil negociador de candidaturas y además eterno aspirante a la gubernatura del Estado de México. Ramírez es el líder del Grupo Tlalnepantla.
Por su lado, el mayor activo de Fernando Flores es ser amigo o parte importante del grupo de amigos de Enrique Vargas del Villar, un panista que ahora es alcalde de Huixquilucan pero que representa la carta fuerte de ese partido para las elecciones de gobernador del Estado de México. El jefe de la campaña de Fernando Flores era, hasta hace pocos, el panista-neomorenista Miguel Ángel Ordóñez, quien renunció por presiones internas. Sin embargo, quien lo sustituyó es Erwin Castelán, el ex alcalde de Coacalco en el periodo 2016-2018, otro panista muy allegado a Ulises Ramírez.
El juego político que se desarrolla en Metepec es tan perverso como el que se observa en el sur del Estado de México, en el valle de México y en general en los 125 municipios.
– Por eso es que las mujeres en este país tenemos que salir a marchar- dijo, y luego recordó que el PAN, el partido de donde proviene, se practicaba la resistencia civil pacífica, y que en el PRI habría grandes ideólogos que no golpeaban a sus mujeres. Pero hoy los de la alianza golpean a sus rivales.
Y desde la descomposición que ya son las campañas en Metepec, cerró diciendo que había que dar altura a las propuestas. Si esa altura alcanza un centímetro, será suficiente para como están las cosas.



