18 mayo, 2026

¿Qué hacer en Finisterre?

¿Qué hacer en Finisterre?

Por Sergio Ernesto Ríos

*

4 poemas de Carla Diacov

para Isaura

la venus de willendorf tiene

la magnitud abierta y usada desde siempre

los especialistas dicen

la venus de willendorf

era usada en ritos de fertilidad

pequeña de mano

era usada como amuleto era

usada como objeto de limpieza abyecto

era usada para mezclar alimentos rituales

era usada para hervir los alimentos más comunes

usada en la tierra era plantada antes de los alimentos

usada como bellota aromatizadora goteaba

aceite de corteza ordinaria en la magnitud

de la venus de willendorf

que estaba allí para el uso del recinto

la venus de willendorf era usada

dicen los especialistas

usada como mortero de yerbas

usada como amplificadora de la pequeñez

de las otras venus

todas ordinarias

usada para ablandar

carnes relaciones cueros discusiones

porque basta mirar a la venus de willendorf

notable pequeña de mano

hoy en día los especialistas usan

a la venus de willendorf

en sus especialidades

la venus de willendorf jamás dejó de ser usada

*

dos mujeres entablan charlas

se sientan también donde se desentienden machos

cruzan las piernas y las palabras empapadas del

típico moco con mucha de aquella hormona que se vende

a precio de cosa para levantar casas de porquería

son groseras son gallinas sambistas

begonias indeseables hablan sobre otras sentadas

mujeres de otros lugares mujeres que se sientan como

camellas focas viejas rojas manchan

todo de lo que dicen derraman mujeres que derraman

pensamientos con espinas y larvas en fases de

inmundicias coaguladas

hablan con

pretensiones de antenas transmiten sentadas

exhalan y transmiten lenguas lagartas son cobras

escandalosas se tocan y hay saliva en el toque

dos mujeres asentadas sin ropas sin hobbies

sin tiempos en tiempo

mujeres cavadas agujeros de gusano intercambian números

cachorros y yerbas para cocinar cachorros

dos de esas que no son de aquí

y gracias a alguna divinidad muy loca

nunca veremos de esas que no son de aquí

aunque la esperanza sea jamás las veremos

a no ser que un gran cólico un gran presagio

en dilatación a no ser que

unas que se sientan

a no ser que sí dos

mujeres entablan sentadas charlas

*

más mucho más que un riesgo

en la pared inmunda de azul

está el ciervo descascado

la multitud que por ahí pasa

inmunda de prisa y charlas muy concretas

no sabe el riesgo el ciervo muy

aunque un niño rojo

con cólicos

como el cielo

haya derramado tres o cuatro segundos

sobre el suelo que apunta el ciervo el peligro

y prontamente una tarde naranjal será el recreo escolar

inmundo de peligros inmundo del ciervo

transplantados para el hoyo en la sombrilla del vendedor de palomitas

el cólico el nombre del niño todo mundo sabe el

cólico el nombre del niño es excepto

excepto la multitud el cólico

excepto él es el nombre

excepto

el hijo del ciervo

todas las tetas

de la mujer que soy todas las

manías de los brazos de los dedos

toda lengüeta que traigo conmigo

todas mis madres hermanas

todas las claras todas las yemas

todos los huevos que no vengarán todos

los momentos algunos otros momentos que no

ninguna llave un riesgo de ventana todas las

cortinas unas pocas olas casi todas las

conchas desechadas todos los pelos axilas

unos ríos unas abejas todas las hojas leguas

todo de extra todo cogido por el camino

en el desvío en los más particulares desvíos

algunas agresiones toda la violencia

reglas enaguas reglas rojas

todos las manecillas y cualquier vez

de la mujer que soy brazos tetas dedos

unas páginas todos los errores de corte todos

los libros equivocados cualquier canoa sobre árboles

unas uñas mal cortadas ninguna

cerradura ninguna carne cualquiera sospechosa

hablo de todas las veces en que un

hombre se rasca

es porque aquí hablo todas las veces

de la mujer que me pretende catalogada mujer

de aquí de donde hablo

*

había solamente una silla para la pareja

en la silla se sentaba la esposa ovulando

y se sentaba la esposa menstruando

el hombre en la silla se sentaba erecto había

solamente esta convención entre la pareja

que la silla fuera el rito regulador

de la suciedad especie de objeto de contaminación

de las cosas mujer en las cosas hombre

después se recostaban en la supuesta solamente cama para uno

nunca sucedió la gravidez y la esposa murió sentada

en la silla el marido se casó de nuevo pero

la nueva esposa trajo junto otra silla y

nunca sucedió la gravidez pensó

el marido primero

no usamos la misma silla

el marido murió en la primera silla

y la segunda esposa se quedó con la casa

con la solamente cama y se deshizo de la primera

silla

um pescador compró la silla por tres

sardinas magras y se sentaba en la silla

delante del mundo y exactamente del mundo se supo

cercado del aura primera

una silla donde la primera

y la contaminación

el pescador estaba generando otra silla

la tercera

una

hija de aquella convención primera

Traducción de Sergio Ernesto Ríos

Carla Diacov (São Bernardo do Campo, 1975). Poeta y actriz, es autora de “Amanhã Alguém Morre no Samba” (Douda Correria, 2015), “A Metáfora mais Gentil do Mundo Gentil” (Macondo Edições, 2016), “Ninguém Vai Poder Dizer Que Eu Não Disse” (Douda Correria, 2016), “bater bater no
yuri” (Enfermaria 6, 2017), “A Menstruação de Valter Hugo Mãe” (Casa Mãe, 2017), “pontos pescoço X sobreviventes” (Garupa, 2018) y “A Munição Compro
Depois” (Cozinha Experimental, 2018).

Sergio Ernesto Ríos  (Toluca, 1981). Es director de Grafógrafxs revista de literatura de la Universidad Autónoma del Estado de México. Publicó “Larga oda a la salvación de Osvaldo” (UANL, 2019), en coautoría con Minerva Reynosa, “El ganador del primer premio del centro de estudios interplanetarios” (Periferia de escribidores forasteros, 2019), “máquina portadora de cabezas” (edición digital, 2018) “Quienquiera que seas” (FOEM, 2015), “Brazuca“(Palacio de la fatalidad, 2015), “Obras Cumbres” (Bongobooks, 2014), “La czarigüeya escribe” (Editorial Analfabeta, 2014), en coautoría con Diana Garza Islas, “Muerte del dandysmo a quemarropa” (Universidad Autónoma de Nuevo León, 2012) y “Mi nombre de guerra es albión” (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2010).

Tradujo del portugués “Boa sorte, 7 poetas brasileñas” (Grafógrafxs, 2020), “Bruno Brum a ritmo de aventura” de Bruno Brum (Palacio de la fatalidad, 2017); “Droguería de éter y de sombra” (Palacio de la Fatalidad, 2014) de Luís Aranha; “Oda a Fernando Pessoa” (Palacio de la Fatalidad, 2017), “Paranoia» (Palacio de la Fatalidad, 2013) y “Voy a moler tu cerebro” (Red de los poetas salvajes, 2010) de Roberto Piva; la antología de poetas brasileños nacidos en los ochentas “Escuela Brasileña de Antropofagia” (Kodama Cartonera, 2011). Tradujo del inglés, con Diana Garza Islas, “Una noche, senté a Donald J. Trump en mis rodillas/Y otras teorías estéticas del siglo XXI” (Oficina Perambulante y Palacio de la Fatalidad, 2017), a partir de un ejercicio de Chris Rodley.

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