Viendo Enola Holmes y la crítica que se le hizo a la película, me hizo reflexionar sobre la importancia de releer la literatura clásica, y no solo eso, sino hacer una revisión a todos esos textos y personajes que nos formaron desde nuestra niñez.
Debo confesar que yo soy muy, pero muy fan de Sherlock Holmes, me encanta el papel de los detectives y ese claroscuro que representan, es decir, van a atrapar a los malos, pero, a su vez, para ser un detective, también tienes que pensar como uno de ellos, sin embargo, esa maldad se tiene que pasar de lado porque el detective es un héroe por excelencia.
La literatura, por desgracia, nos ha mostrado a poquísimas personajas detectivescas, además de Lisbeth Salander de la saga Millenium que es una hacker pero también le gusta jugar a la detective, y por supuesto, la inspectora Jakowicz de “Una investigación filosófica” de Philip Kerr, no conozco a ninguna otra mujer que se dedique a buscar a los mafiosos.
Y pues sí, yo y seguramente quien esté leyendo esto crecimos adorando héroes, dejando de lado a las heroínas, es por eso que un personaje como Enola era necesario en la literatura (recordemos que la película es una homónima de la escritora Nancy Springer) y por supuesto en el cine, ya que, de esa forma, las generaciones siguientes crecerán con la idea de que también existe la posibilidad de ser una detective.
También podría pensarse si era o no necesario una Holmes y con todo el peso de ese apellido, y creo que sí porque Enola no solo es la hermana de, sino es un personaje independiente, que sí, sale del universo de Sherlock, pero es SU historia, Sherlock es un personaje secundario, y de esa forma es como tiene que ser tratado.
Entiendo que el riesgo que corre la película y Enola, es que se lea desde su hermano, pero es eso justamente lo que se tiene que evitar, porque no podemos seguir viendo a las personajas ni a las personas desde su familia, aunque su apellido sea de “peso”, son historias distintas, y nosotros, gente joven debemos romper con eso, entender que la película es de Enola, su historia, sus peripecias, SU VIDA.
Y lo más importante, releer la literatura con otros ojos, yo amo a Sherlock el personaje y lo seguiré haciendo por los siglos de los siglos, pero también me gusta Enola, y me enoja muchísimo que a la película se le haya dado una lectura de que es solamente la hermana de Sherlock cuya meta en la vida es estar atrás de un muchachito, pero que al final es él quien resuelve todo porque su voz en el parlamento es crucial para otorgarle el voto a las mujeres. Pues sí, qué esperaban, ¿que Enola se metiera al Parlamento a votar cuando ni siquiera les era lícito usar pantalón? Es entonces necesario releer la literatura clásica, las películas y todo lo que consumimos porque no solo somos nosotros, es por la niñez que vino a un mundo destrozado, sin futuro y sin esperanza, pero que al menos



