Ramsés Mercado / Miguel Alvarado
Toluca, México; 15 de septiembre de 2021.
Pues son nuevos. Se llaman Baby Ice pero sus productos son muy mexicanos porque elaboran helados de chiles en nogada, de mojitos y de borrachitos -sí, esas barritas rojas, amarillas y verdes muy dulces, muy granuladas y envinadas que hay en casi todas las tienditas–.
Yael Albíter y Antonio Terraza son los dueños de este negocio. Son jóvenes y aventados, porque la verdad es que nadie se aventaría a hacer helados de chiles en nogada. Ellos dicen que su idea original fue poner una heladería de sabores poco convencionales y se dieron cuenta de que la gente busca chiles en nogada en los restoranes, sobre todo en las fiestas patrias.

Y entonces se pusieron a hacer las pruebas. Trataron, echaron a perder pero finalmente lo consiguieron: el helado de chiles en nogada estuvo listo.
-La verdad es que nos costó un poco de trabajo -dice Antonio- porque para llegar al sabor ideal se batalló mucho. Fue una coa de ensayo y error hasta que lo encontramos. Combinamos el dulce de la nogada con el picor del chile, que son sabores muy agradables para nuestros paladares. Ahorita que ya lo tenemos es un poco más sencillo de elaborar.

Su objetivo es que cada temporada tengan helados de sabores propios de cada fecha, y ahora los chiles, los mojitos y los borrachitos estarán hasta el 30 de septiembre, y los emprendedores prometen que para octubre habrá helados alusivos para ese mes y para noviembre. No es por antojar, pero ya se preparan para tener helado de pan de muerto, por ejemplo, que algunos ya han probado en otras ocasiones.
-Lo que la gente nos pide mucho y que en realidad ya están posicionados son los helados de pan de muerto y de flor de cempacúchitl, pero queremos sacar alguno que de verdad nadie tenga. La gastronomía mexicana es muy amplia y cada temporada tiene un plantillo, un dulce, algo que quede con la textura del helado- dice Yael Albíter.


La heladería es muy nueva. Apenas hace un mes abrió sus puertas y el sabor d ellos chiles en nogada la dio a conocer. Pero la idea tiene mucho tiempo germinando, pensándose. Ninguno de los dos estudió nada relacionado con la alimentación. Más bien, son administradores de empresas y se conocieron cuando coincidieron en el mismo lugar de trabajo. Ellos concibieron un plan de negocios que les permitiera iniciar algo por su cuenta. Meses después, se decidieron por la heladería y sus fantásticos sabores, que pueden probarse en la calle de Andrés Quintana Roo 307, a contraesquina del Conservatorio de Música.
Otros sabores que se encuentran en esa heladería son, por ejemplo, son los de pica-fresa, el pelón pelo rico. Hay paletas y minipaletas de flan, de Lechera con chocolate, de Ferrero, y los precios son exactamente los mismos que tienen los sabores convencionales.







