26 enero, 2026

Centro Toluqueño de Escritores: a la defensa de su historia

Centro Toluqueño de Escritores: a la defensa de su historia

Toluca, México; 8 de enero de 2026

Marco Antonio Rodríguez/ Miguel Alvarado

Alfonso Virchez y Juan Hinojosa Sánchez son dos de los fundadores del Centro Toluqueño de Escritores, un lugar emblemático cuya sede se encuentra emplazada para cerrarse en menos de tres meses, de acuerdo con un oficio del ayuntamiento de Toluca, poseedor del local, que se encuentra a un costado del palacio municipal, en el portal de la ciudad. Los artistas, el primero un literato y mimo de reconocida trayectoria internacional y el otro, un médico y escritor que siempre ha estado involucrado en procesos artísticos, recuerdan el nacimiento del Centro, en 1983, cuando ellos eran jóvenes y buscaban un lugar para reuniones, venta de libros y otras actividades.

La defensa del Centro Toluqueño se ha organizado ya, y pronunciamientos y convocatorias circulan en redes sociales desde esta semana. Una de ellas es acerca de una protesta que se ha programado para el sábado 10 de enero a las 12 del día, a un costado del ayuntamiento.

“El Centro Toluqueño de Escritores, un espacio plural y diverso, que ha sido casa y refugio de todos los que nos dedicamos a la cultura y el arte, y que forma parte indiscutible del legado histórico, artístico y cultural de la ciudad de Toluca, por sus más de 40 años albergando a la literatura, poesía, teatro, arte plástico, música y más manifestaciones de artistas de todo el mundo, pero principalmente de la ciudad; Ahora mismo se encuentra en peligro de desalojo por la incompetencia e ignorancia de nuestro gobierno local.

”Esta falta de sensibilidad y coherencia no sólo nos indigna, también nos llama a la acción. El gobierno debe actuar en función de la sociedad, y justo somos nosotros quienes decidimos que ese espacio NO SE TOCA.

”Se convoca a todos aquellos que han formado parte de la historia del CTE a una manifestación pacífica frente al espacio el día sábado al mediodía para hacer visible que un espacio cultural así tiene vida e historia, de ahí la importancia de su permanencia. Haciendo un llamado a Ricardo Moreno, actual presidente municipal de Toluca, a tener mayor sensibilidad y congruencia, exigiéndole proteger nuestros espacios culturales y asegurar políticas públicas para su permanencia”.

-Teníamos que encontrar un lugar a donde llevar nuestras inquietudes literarias, teatrales y poéticas. En esa época yo encontré héroes como [el escritor] Alejandro Ariceaga. Había siete u ocho grupos teatrales […] y recuerdo a Antonio Hernández Jáuregui, […] a Rafael Cravioto, pero Ariceaga era nuestro escritor, el enfant terrible de Toluca- dice Alfonso Virchez, ganador del Premio Tollotzin, que reforzó en él su vocación literaria. Por eso, dice que el Centro Toluqueño de Escritores se logró gracias al esfuerzo y voluntad de varias personas.

El CTE no surgió de pronto, nada más. Y Juan Hinojosa se atreve a decir que su creación fue también herencia de intelectuales toluqueños como Enrique Carniado y Josué Mirlo, así como de Alfonso Sánchez García, Alfonso Sánchez Arteche y más delante de Roberto Fernández Iglesias o Francisco Paniagua. Grupos como Al Yunque, Tunastral o el Grupo Letras influyeron en la versión que se gestó hace 43 años de este centro.

– No surgimos como una generación espontánea sino como [respuesta] a todas esas inquietudes. Es hasta 1983 que gracias a este proceso de formación ética, educativa y personal, que Jaime Almazán Delgado, presidente municipal de Toluca, concede a los escritores un lugar para desarrollar las actividades literarias y de fomento a la cultura- dice Hinojosa en una plática que tuvo lugar en el programa La Hora del Centro Toluqueño, trasmitido en redes sociales este día.

-En acuerdo con Alejandro Ariciega, que era la cabeza de toda la cauda de trabajadores de cultura, se cristaliza este lugar, el 10 de mayo de 1983- dice Hinojosa.

-Nos encontramos en aquel tiempo –señala Virchez- con Jaime Almazán, que amaba la cultura y que apoyaba a los talentos de aquel entonces como era el propio Ariceaga. Y se proyectó a Toluca en algún nivel de la literatura nacional. El CTE se convirtió en un centro de promoción gracias a esa visión que tuvo ese alcalde para apoyar el proyecto que se tenía en aquel momento. Gracias a ese proyecto yo soy escritor- dice Virchez, que luego recuerda algunos de los libros que se han publicado ahí.

-Le tocó en ese tiempo al escritor Eduardo Osorio, que era el presidente de este lugar, enfrentar esta problemática porque la intención era desaparecerlo. Dejamos de tener el apoyo económico para las becas, publicaciones y para el mantenimiento del Centro, que se transformó en una asociación civil, legalmente constituida, y dejó de ser una instancia municipal. Ese acto legal se llevó a cabo en la notaría pública número 1, encabezada por el licenciado Santín Villavicencio- dice Hinojosa, quien apunta que se logró una relación de respeto y de un comodato cuya vigencia es de 99 años, de los cuales han transcurrido 43.

Esos documentos legales indican que el CTE utilizará las instalaciones ubicadas en la Plaza Fray Andrés de Castro, para fomentar la literatura local y la cultura. Hinojosa recuerda que han atravesado por épocas realmente críticas, en las que el CTE apenas si podía sobrevivir. Y ahora que se ha estabilizado su situación, aparece el amenazante oficio de Moreno y su idea de cambiarlos porque “van a estar mejor”.

-Tenemos un Acta Constitutiva y estatutos porque estamos legalmente constituidos. Faltan cosas, pero uno de los objetivos de los estatutos es lograr la profesionalización del escritor, pero esto ha sido muy difícil porque desde hace algunos trienios ya no hemos contado con el apoyo económico de la administración municipal, y hasta este momento tenemos el usufructo de estas instalaciones. Hemos reconocido siempre que, a pesar de las privaciones, el ayuntamiento ha aportado el pago de los servicios básicos, el agua y el drenaje. Pero quisiéramos trabajar a la par del ayuntamiento con el talento de los escritores- dice Hinojosa.

Virchez recuerda que la Dirección de Cultura municipal tiene la obligación de apoyar la cultura por el derecho que tiene el ciudadano, pero en ese sentido se debe rescatar el derecho a la independencia porque el CTE no puede depender de los gustos de otra persona o de intereses económicos. También debe ejercerse el derecho a la autodeterminación. El CTE, dice, ha impulsado a escritores de proyección nacional como Alberto Chimal, quien reconoce que el CTE lo apoyó en sus inicios. Otros escritores famosos son Félix Suárez, Alfredo Mondragón, Marco Aurelio Chávez Maya, Francisco Paniagua, Rodolfo García, Lizbeth Padilla y Flor Cecilia Reyes.

El CTE tiene pendientes algunas publicaciones que por motivos económicos no ha podido sacar a la luz y Virchez señala algo importante, que se enmarca en el ámbito de la congruencia:

-Cada lugar debe tener sus propios artistas y estos deben ser cuidados y explotados en el buen sentido de la palabra. No es posible que los recursos que el Estado da para la cultura se vayan para la burocracia. Se gastan millones en carpas, bocinas y todo el presupuesto se va en algo que no es cultura. O se paga a artistas “consagrados” […]. Hay que respetar el CTE, disfrutarlo y gozarlo.

Recordar los orígenes del CTE ahora mismo no es un ejercicio de memorias ni una recapitulación de recuerdos. El actual ayuntamiento, que encabeza el morenista Ricardo Moreno, notificó la “terminación del convenio de comodato” del inmueble que desde 1983 ocupa el Centro Toluqueño de Escritores, ubicado en los Portales, frente a la Plaza Fray Andrés de Castro, y exigió su desocupación en 90 días.

La decisión, comunicada mediante un oficio fechado el 19 de diciembre de 2025, pone en entredicho el compromiso institucional con la vida cultural de la ciudad, pues se trata de un espacio que durante décadas ha albergado creación y difusión literaria.

El silencio oficial sobre las razones de fondo y el destino del espacio refuerza la percepción de opacidad y desdén hacia los toluqueños fue triturado por la defensa que organizaciones culturales y artistas locales han realizado del CTE desde que se conoció la decisión del alcalde. La presión ha sido tal que Moreno se ha visto obligado a decir que al CTE se le dará un lugar mejor, muy cerca del actual local, y que sus ocupantes “no deben preocuparse”. No es la primera vez que un alcalde realiza este tipo de amagues ni expresa invitaciones que se tratan de hacer pasar como convincentes. El ex alcalde panista Armando Enríquez hizo lo mismo hace años: anunció, amagó, amenazó y al final tuvo que dejar al CTE en donde estaba. Ahora, el alcalde Moreno, cuya filia política puede encontrarse entre los grupos afines al senador Adán Augusto López, ha comenzado a utilizar a algunos medios de comunicación y a periodistas de redes sociales para hacer ver que muy pocos conocen al CTE y que su vinculación social no es importante. Por eso, recordar la historia del CTE es ahora mismo muy importante.

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