Por Sergio Ernesto Ríos
*
4 poemas de Carla Diacov
para Isaura
la venus de willendorf tiene
la magnitud abierta y usada desde siempre
los especialistas dicen
la venus de willendorf
era usada en ritos de fertilidad
pequeña de mano
era usada como amuleto era
usada como objeto de limpieza abyecto
era usada para mezclar alimentos rituales
era usada para hervir los alimentos más comunes
usada en la tierra era plantada antes de los alimentos
usada como bellota aromatizadora goteaba
aceite de corteza ordinaria en la magnitud
de la venus de willendorf
que estaba allí para el uso del recinto
la venus de willendorf era usada
dicen los especialistas
usada como mortero de yerbas
usada como amplificadora de la pequeñez
de las otras venus
todas ordinarias
usada para ablandar
carnes relaciones cueros discusiones
porque basta mirar a la venus de willendorf
notable pequeña de mano
hoy en día los especialistas usan
a la venus de willendorf
en sus especialidades
la venus de willendorf jamás dejó de ser usada
*
dos mujeres entablan charlas
se sientan también donde se desentienden machos
cruzan las piernas y las palabras empapadas del
típico moco con mucha de aquella hormona que se vende
a precio de cosa para levantar casas de porquería
son groseras son gallinas sambistas
begonias indeseables hablan sobre otras sentadas
mujeres de otros lugares mujeres que se sientan como
camellas focas viejas rojas manchan
todo de lo que dicen derraman mujeres que derraman
pensamientos con espinas y larvas en fases de
inmundicias coaguladas
hablan con
pretensiones de antenas transmiten sentadas
exhalan y transmiten lenguas lagartas son cobras
escandalosas se tocan y hay saliva en el toque
dos mujeres asentadas sin ropas sin hobbies
sin tiempos en tiempo
mujeres cavadas agujeros de gusano intercambian números
cachorros y yerbas para cocinar cachorros
dos de esas que no son de aquí
y gracias a alguna divinidad muy loca
nunca veremos de esas que no son de aquí
aunque la esperanza sea jamás las veremos
a no ser que un gran cólico un gran presagio
en dilatación a no ser que
unas que se sientan
a no ser que sí dos
mujeres entablan sentadas charlas
*
más mucho más que un riesgo
en la pared inmunda de azul
está el ciervo descascado
la multitud que por ahí pasa
inmunda de prisa y charlas muy concretas
no sabe el riesgo el ciervo muy
aunque un niño rojo
con cólicos
como el cielo
haya derramado tres o cuatro segundos
sobre el suelo que apunta el ciervo el peligro
y prontamente una tarde naranjal será el recreo escolar
inmundo de peligros inmundo del ciervo
transplantados para el hoyo en la sombrilla del vendedor de palomitas
el cólico el nombre del niño todo mundo sabe el
cólico el nombre del niño es excepto
excepto la multitud el cólico
excepto él es el nombre
excepto
el hijo del ciervo
todas las tetas
de la mujer que soy todas las
manías de los brazos de los dedos
toda lengüeta que traigo conmigo
todas mis madres hermanas
todas las claras todas las yemas
todos los huevos que no vengarán todos
los momentos algunos otros momentos que no
ninguna llave un riesgo de ventana todas las
cortinas unas pocas olas casi todas las
conchas desechadas todos los pelos axilas
unos ríos unas abejas todas las hojas leguas
todo de extra todo cogido por el camino
en el desvío en los más particulares desvíos
algunas agresiones toda la violencia
reglas enaguas reglas rojas
todos las manecillas y cualquier vez
de la mujer que soy brazos tetas dedos
unas páginas todos los errores de corte todos
los libros equivocados cualquier canoa sobre árboles
unas uñas mal cortadas ninguna
cerradura ninguna carne cualquiera sospechosa
hablo de todas las veces en que un
hombre se rasca
es porque aquí hablo todas las veces
de la mujer que me pretende catalogada mujer
de aquí de donde hablo
*
había solamente una silla para la pareja
en la silla se sentaba la esposa ovulando
y se sentaba la esposa menstruando
el hombre en la silla se sentaba erecto había
solamente esta convención entre la pareja
que la silla fuera el rito regulador
de la suciedad especie de objeto de contaminación
de las cosas mujer en las cosas hombre
después se recostaban en la supuesta solamente cama para uno
nunca sucedió la gravidez y la esposa murió sentada
en la silla el marido se casó de nuevo pero
la nueva esposa trajo junto otra silla y
nunca sucedió la gravidez pensó
el marido primero
no usamos la misma silla
el marido murió en la primera silla
y la segunda esposa se quedó con la casa
con la solamente cama y se deshizo de la primera
silla
um pescador compró la silla por tres
sardinas magras y se sentaba en la silla
delante del mundo y exactamente del mundo se supo
cercado del aura primera
una silla donde la primera
y la contaminación
el pescador estaba generando otra silla
la tercera
una
hija de aquella convención primera
Traducción de Sergio Ernesto Ríos
Carla Diacov (São Bernardo do Campo, 1975). Poeta y actriz, es autora de “Amanhã Alguém Morre no Samba” (Douda Correria, 2015), “A Metáfora mais Gentil do Mundo Gentil” (Macondo Edições, 2016), “Ninguém Vai Poder Dizer Que Eu Não Disse” (Douda Correria, 2016), “bater bater no
yuri” (Enfermaria 6, 2017), “A Menstruação de Valter Hugo Mãe” (Casa Mãe, 2017), “pontos pescoço X sobreviventes” (Garupa, 2018) y “A Munição Compro
Depois” (Cozinha Experimental, 2018).
Sergio Ernesto Ríos (Toluca, 1981). Es director de Grafógrafxs revista de literatura de la Universidad Autónoma del Estado de México. Publicó “Larga oda a la salvación de Osvaldo” (UANL, 2019), en coautoría con Minerva Reynosa, “El ganador del primer premio del centro de estudios interplanetarios” (Periferia de escribidores forasteros, 2019), “máquina portadora de cabezas” (edición digital, 2018) “Quienquiera que seas” (FOEM, 2015), “Brazuca“(Palacio de la fatalidad, 2015), “Obras Cumbres” (Bongobooks, 2014), “La czarigüeya escribe” (Editorial Analfabeta, 2014), en coautoría con Diana Garza Islas, “Muerte del dandysmo a quemarropa” (Universidad Autónoma de Nuevo León, 2012) y “Mi nombre de guerra es albión” (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2010).
Tradujo del portugués “Boa sorte, 7 poetas brasileñas” (Grafógrafxs, 2020), “Bruno Brum a ritmo de aventura” de Bruno Brum (Palacio de la fatalidad, 2017); “Droguería de éter y de sombra” (Palacio de la Fatalidad, 2014) de Luís Aranha; “Oda a Fernando Pessoa” (Palacio de la Fatalidad, 2017), “Paranoia» (Palacio de la Fatalidad, 2013) y “Voy a moler tu cerebro” (Red de los poetas salvajes, 2010) de Roberto Piva; la antología de poetas brasileños nacidos en los ochentas “Escuela Brasileña de Antropofagia” (Kodama Cartonera, 2011). Tradujo del inglés, con Diana Garza Islas, “Una noche, senté a Donald J. Trump en mis rodillas/Y otras teorías estéticas del siglo XXI” (Oficina Perambulante y Palacio de la Fatalidad, 2017), a partir de un ejercicio de Chris Rodley.



