Toluca, México; 23 de agosto de 2026
Jimena Palacios/ texto/ Daniel Quiroz/ Foto. UAEMéx
Cada litro de aceite de cocina que se desecha de manera inadecuada puede convertirse en una fuente de contaminación para el agua; sin embargo, ese mismo residuo también puede transformarse en biodiésel, un combustible renovable que contribuye a reducir las emisiones contaminantes y favorece el aprovechamiento responsable de los recursos.
La académica del Centro Conjunto de Investigación en Química Sustentable UAEM-UNAM (CCIQS) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Rubí Romero Romero, destacó la importancia de fortalecer la conciencia ambiental y promover el uso de combustibles alternativos que permitan disminuir el impacto ambiental derivado del consumo de combustibles fósiles.
Explicó que el biodiésel es un biocombustible líquido, renovable y biodegradable que puede obtenerse a partir de aceites vegetales o grasas animales, por lo que representa una alternativa sustentable para el transporte y la movilidad. A diferencia del diésel convencional, cuya combustión contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero, este combustible se caracteriza por ser menos contaminante y por elaborarse a partir de materias primas que pueden reutilizarse.
Uno de los principales beneficios ambientales del biodiésel es su capacidad de biodegradarse en aproximadamente 21 días, además de no ser tóxico y de aprovechar residuos que comúnmente son desechados. Estas características lo convierten en una opción con potencial para disminuir la contaminación del agua, del suelo y del aire.

Romero detalló que la investigación científica ha impulsado nuevas alternativas para su producción mediante el empleo de aceite de cocina usado, lo que reduce los costos de elaboración y da un segundo uso a este residuo.
Materiales como los cascarones de huevo y las conchas de almeja pueden utilizarse como catalizadores heterogéneos durante el proceso de obtención del biodiésel, favoreciendo una producción más eficiente y sustentable.
Aunque el biodiésel ofrece importantes ventajas ambientales, la investigadora consideró indispensable impulsar políticas públicas que incentiven su producción y utilización, así como fortalecer la educación ambiental para que la población adopte prácticas responsables en el manejo de los residuos orgánicos y biodegradables.
Finalmente, Rubí Romero Romero invitó a la la sociedad en general a reflexionar sobre el valor que pueden tener los residuos generados en los hogares. Separar adecuadamente el aceite de cocina usado o reutilizar materiales como el cascarón de huevo puede contribuir al desarrollo de biocombustibles que favorecen la reducción de contaminantes y la conservación de los recursos naturales.


