Fernanda García
Toluca, México; 3 de abril de 2022.
La Feria de Pulque y el Pozole es organizada este fin de semana en el centro de San Felipe Tlalmimilolpan, en Toluca, e intenta regresar a las familias a las tradiciones del pueblo. Comer pozole es una tradición no sólo de San Felipe sino del país entero, y el consumo del pulque, aunque se ha ido circunscrito a pueblos y zonas rurales, en las ciudades también se sirve y puede encontrarse en tianguis y cantinas.
El pulque, al que se le conoce como “la bebida de los dioses”, ha acompañado siempre la historia de México, desde sus orígenes prehispánicos y después por las diferentes etapas de la Colonia y las guerras de Independencia, Reforma y Revolución.
Su elaboración ha cambiado mu poco y su industrialización, aunque se lleva a cabo, no ha logrado desplazar la producción de ranchos y haciendas todavía. Los peones de estos lugares acuden a las casas de los patrones, que fabrican pulque y que venden a estos trabajadores. Se guarda en barricas y se prepara casi exclusivamente para este tipo de consumo. Se trata de una repetición de lo que sucedía hace 150 años en las haciendas, cuando los campesinos acudían a comprar pulque a los patrones o caciques.



Según Emmanuel Rodríguez Rivas, delegado de Tlalmimilolpan, San Felipe se considera un lugar muy pulquero ya que se raspaba maguey y se siembra el cacahuazintle, por esa cuestión es que decidimos implementar esto, ésta es nuestra segunda edición del Festival del Pulque y el Pozole”.
El Festival en el que los “curados” de cacahuate, avena, apio y frutas de temporada, así como el pozole blanco y rojo toman protagonismo comenzó en 2020 pero la pandemia de coronavirus lo frenó. Hoy tienen espacio para 35 productores y la capacidad de hacer una fiesta a lo largo de tres días.
César Mulhia, heredero de la tradición pulquera “El Colorín”, un negocio que ya cumple 52 años de existencia, señaló que acercarse al pulque y a las técnicas de elaboración implica también conocer de cerca la realidad de su preparación, y puede derribar las creencias que se introdujeron en torno a esto para favorecer el consumo de cerveza en detrimento del pulque. “Por ejemplo, lo del excremento que dicen que se le pone al curado. Eso no es verdad”, sostiene.
Este festival estará hasta el 3 de abril y se espera que acudan unas 10 mil personas para comer pozole y beber los curados. Está muy cerca de Toluca, apenas a 20 minutos.




Fotografía: Ramsés Mercado.



