20 abril, 2026

18 meses después: la zona gris de la vuelta a las aulas

18 meses después: la zona gris de la vuelta a las aulas

Miguel Alvarado

Toluca, México; 30 de agosto de 2021.

Hoy regresaron a clases 25 millones alumnos en todo el país, luego e 18 meses de ausencia debido a la pandemia del coronavirus, la cual, hasta ahora, ha cobrado la vida de más de 250 mil personas en México.

El regreso ha sido complicado sobre todo para los profesores, que la hacen de todo: de porteros, de filtros, de técnicos de internet, de psicólogos, de afanadores, de proveedores de materiales, de enfermeros y de todo los que los alumnos necesiten. Atienden desde hoy, al mismo tiempo, las plataformas virtuales y a los estudiantes que acuden a las aulas.

Aunque estemos en semáforo naranja, la ciudadanía se ha comportado como si el verde fuera el color del semáforo epidemiológico: todo está abierto y no hay restricciones. En esa lógica, retorcida y por eso peligrosa, pero además vuelta a retorcer desde el poder de penetración que han adquirido las redes sociales, el regreso a clases resulta una niñería para la mayoría de los padres, dispuestos a enviar a sus hijos a espacios públicos. Los propios profesores refieren que los padres se encuentran ansiosos de que los niños regresen. Las razones son psicológicas y económicas, pero también pesa sobremanera la desinformación.

La decisión de la SEP al respecto ha sido avalada por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, cuya fuerza política, percibida desde el ámbito popular, se midió en la pasada consulta del enjuiciamiento a ex presidentes. Su propuesta ganó, pero otra victoria como ésa, en esos términos, acabaría por desnudar los yerros que esa administración ha cometido en estos dos años y medio.

Que el regreso a clases resulte adecuado, en términos políticos, es de lo más importante para el Estado de México porque la secretaria federal de esa instancia, Delfina Gómez, es aspirante desde hace tiempo a la gubernatura de esta entidad. Además, es la “delfina” del presidente.

Ella fue alcaldesa de Texcoco, cuna del poderoso pero también corrupto Grupo de Acción Política (GAP), que fundó y dirige con éxito, sobre todo económico, el senador morenista Higinio Martínez. Delfina ya compitió por la gubernatura y perdió por poco contra la alianza priista que encumbró al poder a Alfredo del Mazo en 2017. Esta vez, Morena tiene posibilidades reales de vencer, pero el GAP y AMLO deben entender que las administraciones que encabezaron los socios de Higinio Martínez resultaron un fracaso: fueron ineptos pero también corruptos, violentos, inútiles, saqueadores y se olvidaron de la ciudadanía. Metepec, por ejemplo. Zinacantepec, por ejemplo. La capital del Estado de México por ejemplo.


Para Delfina, quien conoce muy bien las condiciones de miseria e inseguridad del Estado de México porque se sentaba todos los días a coordinar mesas de seguridad con las fuerzas públicas y armadas, el regreso a clases sin incidentes que lamentar se convertirá en su boleto de acceso para esa aspirantía, que también tienen el propio Higinio Martínez y Horacio Duarte.

Todavía para hacer más emocionante el regreso a clases en Toluca, el gobernador priista Alfredo del Mazo, plegado a Morena cuando le conviene, y el alcalde morenista de la ciudad, Juan Rodolfo Sánchez Gómez, aprovecharon que ya los niños andaban en éstas para realizar una inauguración pública del ciclo escolar, con alumnos como público, en un foro lleno, eso sí, con la fantasmal sana distancia.

La verdad es que el regreso a clases representa un reto para los profesores en las aulas, no para Delfina Gómez, cuyos años de dar la cara quedaron ya muy atrás, y deberán ir reaccionando de acuerdo a la propia inmunidad de los niños, de los propios docentes y de sus compañeros de trabajo.

Si el regreso a clases tiene un fondo electoral, como puede ser que sí, entonces se trata de un ejemplo más de lo profundamente neoliberal que ha resultado la actual Federación.

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