Ramsés Mercado/ Miguel Alvarado
Toluca, México; 30 de septiembre de 2021.
“Bordando también pedimos justicia. Este es un acto de memoria y este bordado que pueden ver marcan las luchas que hemos llevado a cabo por la libertad de los inocentes. Están los rostros y los nombres de los injustamente presos, la cabalgata, la luz de esperanza, con la sangre también pedimos justicia, está el símbolo de la organización de derechos humanos Zeferino Ladrillero, la representación de las torturas que sufren los nuestros adentro en la cárcel. Nosotros somos su nombre, nosotros somo su rostro”, dice ella mientras señala las figuras bordadas, una por una, por los familiares de los presos a los que no se les ha aplicado la Ley de Amnistía por alguna razón, y cuyos casos se encuentran empantanados en algún lugar de la Cámara de Diputados, del Poder Judicial, de la Comisión de los Derechos Humanos del Edoméx o de la Fiscalía local.
Esos bordados están colgados en un tendedero, en cuerdas que tendieron en la Plaza de los Mártires, frente a la Cámara de Diputados. Y sí, allí están los caballos, los papalotes, los brazos pinchados con agujas que extraen la sangre.
“¿Cómo se escribe lo de la Legislatura? Ele, equis, uno. Sí, LXI, Sexagésima primera Legislatura, le vamos a poner que cumpla lo de la amnistía”, dice una de las participantes de este reclamo, antes de que sus compañeros comiencen a pintar en el piso de la Plaza los nombres de los injustamente presos, que sobrepasan los 12 mil, y que so n representados, todos, por las 24 familias del Colectivo Haz valer mi libertad.
Así, los nombres de Jorge, de Silvia, de Daniel, entre otros fueron trazados, primero con un gis blanco y después con gruesas letras de acrílico. Cada quién pintó el nombre de los suyos. Esto ya lo habían realizado hace un mes, más o menos, cuando el colectivo instaló una huelga de hambre frente a la oficina del gobernador Alfredo del Mazo, en el palacio de Gobierno. A Del Mazo, a quien en el PRI estatal lo ubican ya como el próximo candidato presidencial de ese partido para las elecciones que se realizarán en tres años, nada lo conmovió. Si bien su poder legal no decide sobre las sentencias, su influencia puede presionar para que los casos se revisen. Pero no se asomó un solo segundo por su ventana y se limitó a entrar y salir del palacio por la puerta de atrás, las tres semanas que duró esa huelga, Esa ocasión, los nombres pintados en la Plaza fueron borrados apenas 24 horas después de que los manifestantes se retiraran, y apenas quedaron algunas sombras rayonadas en aquella plancha y de la huelga, levantada porque los participantes ya habían rebasado sus límites de resistencia.
Los casos reclamados por los manifestantes no han sido resueltos y los familiares continúan reclamando a las autoridades.



