16 abril, 2026

Cienfuegos, el agua podrida del ejército mexicano

Cienfuegos, el agua podrida del ejército mexicano

Miguel Alvarado

Toluca, México; 16 de octubre de 2020. El gobierno de Estados Unidos detuvo al general Salvador Cienfuegos Zepeda por tráfico de drogas y protección al cártel del narcotraficante Juan Francisco Patrón Sánchez, el H2, quien fue abatido por la Marina en febrero de 2017, cuando la enfrentó en Nayarit. Ese narcotraficante era líder del cártel de los hermanos Beltrán Leyva cuando Héctor Beltrán fue detenido en 2014.

El Departamento de Justicia de aquel país dice, en un comunicado oficial dirigido a la jueza del Distrito Este de Nueva York, Carol B. Amon, que Cienfuegos traficó miles de toneladas de cocaína, heroína, metanfetaminas y mariguana hacia territorio de EU, incluido el estado de Nueva York, y esas ventas, dice el documento denominado Criminal Docket No. 19-366 (CBA) (E.D.N.Y.), permitió que la célula del H2 se posicionara como uno de los más violentos, capaz de cometer secuestros y asesinatos.

Salvador Cienfuegos, general en retiro ya, fue detenido anoche en el aeropuerto internacional de Los Ángeles por agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA), instancia que le seguía los pasos desde hace diez años al ex secretario de la Defensa Nacional en la administración de Enrique Peña Nieto, en el periodo de 2012 a 2018.

El documento, de siete páginas, señala que a Cienfuegos también se le ha detenido por lavado de dinero y que en el transcurso de esta mañana sería trasladado a Nueva York, en donde se le fincará un proceso.


Sobre Cienfuegos, el Departamento de Justicia de Estados Unidos abunda que el H2 pudo posicionar a su grupo en Nayarit y en Sinaloa gracias a él. La importancia que los miembros del H2 tiene para que Estados Unidos los siguieran radica en que lograron crear en aquel país una estructura de células de distribución de droga que abarcaron las ciudades de Los Ángeles, Las Vegas, Ohio, Minnesota, Carolina del Norte y la propia Nueva York, en áreas como Brooklyn.

Ese narco, dice el gobierno de EU, corrompió a oficiales del servicio público mexicano con sobornos a cambio de protección, la cual consistió en dejarlos operar la producción y el trasiego de droga, así como en la detención de narcos rivales que afectaba esas operaciones. Otro de los tratos realizados con el ejército de Cienfuegos fue la liberación pronta de sicarios que cayeran en la cárcel o fueran apresados. Según dicen mensajes interceptados de un teléfono Blackberry, Cienfuegos operó para que el cártel del H2 ampliara su plaza desde Mazatlán hacia todo Sinaloa, protegiera transportes de droga que se enviaban por el mar y ayudara a infiltrar instancias de gobierno con funcionarios que respondían a los intereses del H2. Además informaba al capo acerca de pesquisas que el gobierno de Estados Unidos realizaba en su contra.

La DEA dice que hay numerosas comunicaciones directas entre el líder del cártel y el secretario de la Defensa Nacional, a quien se le conocía como el Padrino, en las que se discutió hasta otras asistencias que hizo el militar a otros cárteles de la droga. La DEA dice que la participación de Cienfuegos fue fundamental para que el H2 pudiera transportar la droga hacia Estados Unidos, lo cual les generó ganancias por miles de millones de dólares y revela además una operación de largo alcance que abarcaba todo tipo de envíos, de todos los tamaños.

El 14 de agosto de 2014 un Gran Jurado decidió acusar formalmente a Cienfuegos de participar en “una conspiración internacional de distribución de heroína, cocaína, metanfetaminas y mariguana, así como de lavado de dinero procedente de la venta de narcóticos, lo cual lo haría acreedor a un mínimo de diez años de cárcel.

La DEA justifica que hubiera sido muy difícil capturar al general Cienfuegos a México, y en caso de haberse logrado, sería extremadamente peligroso volar con él hacia Estados Unidos en caso de que se lograra, además, una orden de extradición, la cual podría tomar años. Y es que, dice ese gobierno, el cártel al que protegió Cienfuegos le servía aún como un escudo protector.

El cargo de secretario de la Defensa Nacional convertía a Cienfuegos en un poder en sí mismo, pues solamente le reportaba de sus actividades al presidente Peña, pues nadie más estaba por encima de él. En el equipo de trabajo del general Cienfuegos se encontraba el actual secretario de la Sedena, Luis Crescencio Sandoval, quien en ese periodo alcanzó el grado de general de División Diplomado de Estado Mayor, el 20 de noviembre de 2017, todavía con Cienfuegos como su jefe. El actual secretario de la Defensa en México fue Jefe de la Sección Quinta, y se encargaba de los Planes Estratégicos del Estado Mayor de la Defensa Nacional. Después fue subjefe operativo del Estado Mayor de la Defensa Nacional. Esto quiere decir que estaba enterado de los movimientos que el ejército y sus integrantes realizaban en operativos, campañas, combate al narco y al crimen organizado.

Salvador Cienfuegos era secretario de la Defensa en México cuando ocurrieron las masacres de Tlatlaya y del Cerro de la Culebra, ambas en el sur del Estado de México. También era secretario cuando los 43 normalistas de Ayotzinapa fueron levantados en Iguala, el 26 de septiembre de 2014 y defendió a los soldados del 27 Batallón de Infantería ante los interrogatorios que grupos como el GIEI querían someterlos, lo cual consiguió.

Tags

Cuéntaselo a todos

Noticias relacionadas

Suscríbete a nuestro boletín de noticias