la mujer casada
me siento
en círculo
conforme
al evento
trago
el vino
deposito en un
rinconcito
huesos
de aceitunas
controlo
el periodo fértil
me finjo
registrada
cartillita
de vacunación
bello
animal doméstico
celebro
banalidades
participo
de la conversación
vuelvo a la casa
de aventón
y muda
tengo en la cabeza
cositas
sexo
bikini
navajas
viajes
las aceitunas
las servilletas
los óvulos
canela almendra
osos polares.
*
el sobre
adoro lamer sobres
me gusta el gusto al pegamento
del sobre hay algo
de devoción en lamer
papel y este que
carga el contrato
firmado con el abogado
lleva de los hechos mi versión
lamo este sobre de pie
porque este papel lamido
es lenguaje
y revolución.
*
la moral
podría escribir
un poema de amor
al
hecho de
que atravesamos
todas las calles sin respetar los semáforos yo
veo un
atrevimiento de
tu parte
no tener
miedo de
morir tu
certeza que
los carros van a parar para que pases yo
pararía yo
aún paro
me quedo mirando
fingiendo no
mirar en la
contraluz
tus huesos
tus pelos
no aplacados
tu pito que no chupé porque no me dejaste
alegando no
moral pero
quién sabe
qué
olvidé estaba
peda igual
así dormiste
encuerado aquí
mismo cuando
te paraste te pusiste el pantalón sin calzón yo quisiera ser ese jeans creí
que después
de cruzar
todos los
altos en rojo
a tu
lado arriesgando
mi vida
tendría el derecho de chuparte el pito hasta amanecer pero
la única
cosa tuya
que comí
fue una
mozartkugel asquerosa
con relleno
de mazapán.
*
la puerca
la escribana es una persona
y está curiosa como son
curiosas las personas
me pregunta por qué bebí
tanto no respondí pero sé
que la gente bebe para morir
sin tener que morir mucho
me pregunta por qué no
grité ya que no estaba
amordazada no respondí pero sé
que ya se nace con la mordaza
la escribana de camisa blanca
almidonada
es excelente funcionaria y
dactilógrafa me recuerda mucho
una canción
un animal no recuerdo cuál.
*
el elefante
cuando johanna murió tenía un año
y ocho meses fue encontrada en la piscina
apretaba un elefante con la mano que su madre
hasta hoy aprieta mucho aunque el alzheimer
le impida recordar por qué ella la madre
saltó a la piscina al ver a johanna
a la deriva en el vientecillo del norte de renania
flotando en la piscina que el padre de johanna
olvidó cubrir mientras jugaba
tenis con otros amigos tal vez tanto o más
ricos que ellos la madre de johanna que hoy
ya no se acuerda de muchas cosas como dije
por causa del alzheimer recordó sin embargo
guardar el elefante sólo se olvidó
de sacar el vestido mojado dicen que pasó
días así “parecía una estatua griega” dijeron
lo que nadie vió era que apretaba también el
elefantito en 1958 cuando morí 50 años
después tenía veinticinco años y seis meses y apretaba
el primer verso de un poema de sylvia plath y resistía
valientemente con los ojos cerrados mientras caía muerto
el mundo entero aunque supiese que el resto del
poema es una declaración de amor completamente idiota
como son todas las declaraciones de amor heterosexual
y como tantas cosas que plath escribió recitaba
el poema mientras me ahogaba perdóname plath perdóname
campilho el mundo es un horror el elefante es de peluche
los huesitos no son de miel
son apenas calcio
nada más.
*
el broche
la mujer de burka
entró al metro
atrás del marido
la mujer de burka
necesitó apenas
llegar para ser
espectacular
la mujer de burka
me espanta me espanta
que se establezca
que una mujer
deba usar burka.
*
intenté decorar
un poema para
la mujer de burka
que me vino a la mente
mientras intentaba
no observarla
esa es al final
la función de la burka
y cómo ella debe
ser considerada
la burka se volvió
más importante que la mujer.
*
suceden muchas
cosas en el metro
suceden muchas
cosas en alemania
pero nadie se mira
ni en alemania
ni en el metro
a la mujer de burka
todo el mundo miró
pero nadie la vió
nadie cree que tiene
algo que ver con eso.
*
la mujer de burka
arruinó mi sueño
arruinó mi sueño
el brochecito azul
hecho de chakiras
presumido por la
burka de la mujer
terrible adorno
revolución muda
de la mujer en la burka
*
debajo de la burka
hay una mujer.
*
yo siento más miedo
de un dios misógino
que de la ley que dice
a la mujer la burka
quiere decir no sé
siempre habrá broches
de chakira azul.
*
el ministro
podrían los hombres blancos en bruselas
y thomas de maiziére escuchar este poema mío
estaría solucionado el problema de las fronteras
vea bien sr. ministro
en mi cama no se pide visa ya cambié
sábanas y fundas de almohada sucias de semen made in
españa hungría austria zimbawe irak
alemania hacemos la alegría unos de otros
y dígame sr. ministro
¿si no fuéramos nosotros quién más la haría? ¿y quién
haría el crecimiento de sus índices demográficos?
según fatou diome de este somos
40% responsables diga así sr. ministro
¿sin nosotros expatriados de dónde vendrían tantas delicias
las tesis los ensayos la vida las baladas los bares y los
cuadros con los cuales lucran sus museos
de dónde vendrían los libros premiados con los cuales
lucran o lucraban sus polvorientas librerías?
¿habría para pasolini este hombre europeo un futuro
más duradero si pasolini fuese refugiado?
tal vez hubiera muerto en siria en libia o en la casa
del carajo menos por ser refugee y más por ser
puto (sí otro gran problema pero ese no es
hoy el foco del poema) ya me acosté en futones tapetes
colchones y alfombras de toda suerte de gente inclusive
los de budapest los más desgraciados actualmente
(los jugadores de golf de melilla no son menos siniestros)
el secreto sr. ministro
déjeme explicarle es abrir fronteras y corazón que seamos
buenos como lou salomé que tuvo la caridad de cogerse
a nietzsche y para el propio deleite hasta le dió a rée y (dicen)
rilke seamos buenos con quien venga sin importar el color
del pasaporte ni del sujeto apenas dando mucho quién sabe
qué -una visa un techo un trabajo un hola un medio
de transporte más seguro y ventilado que un camión
un destino más humano que el injusto y raso hacia donde
yo tú y petra laszlo mandamos al padre huyendo y su hijo
(el suelo).
Traducción de Sergio Ernesto Ríos.
Adelaide Ivánova (Recife, 1982). Es poeta, fotógrafa y traductora. Ha publicado los libros “Polaroides (e negativos de outras imagens)” (Edições Macondo, 2019), “13 nudes” (Edições Macondo, 2019), “O Martelo” (Douda Correria, 2016), “Autotomy” (Pingado-Prés, 2014). Ganó el Prêmio Rio de Literatura 2017.
Sergio Ernesto Ríos (Toluca, 1981). Es director de Grafógrafxs revista de literatura de la Universidad Autónoma del Estado de México. Publicó “Larga oda a la salvación de Osvaldo” (UANL, 2019), en coautoría con Minerva Reynosa, “El ganador del primer premio del centro de estudios interplanetarios” (Periferia de escribidores forasteros, 2019), “máquina portadora de cabezas” (edición digital, 2018) “Quienquiera que seas” (FOEM, 2015), “Brazuca“(Palacio de la fatalidad, 2015), “Obras Cumbres” (Bongobooks, 2014), “La czarigüeya escribe” (Editorial Analfabeta, 2014), en coautoría con Diana Garza Islas, “Muerte del dandysmo a quemarropa” (Universidad Autónoma de Nuevo León, 2012) y “Mi nombre de guerra es albión” (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2010).
Tradujo del portugués “Boa sorte, 7 poetas brasileñas” (Grafógrafxs, 2020), “Bruno Brum a ritmo de aventura” de Bruno Brum (Palacio de la fatalidad, 2017); “Droguería de éter y de sombra” (Palacio de la Fatalidad, 2014) de Luís Aranha; “Oda a Fernando Pessoa” (Palacio de la Fatalidad, 2017), “Paranoia» (Palacio de la Fatalidad, 2013) y “Voy a moler tu cerebro” (Red de los poetas salvajes, 2010) de Roberto Piva; la antología de poetas brasileños nacidos en los ochentas “Escuela Brasileña de Antropofagia” (Kodama Cartonera, 2011). Tradujo del inglés, con Diana Garza Islas, “Una noche, senté a Donald J. Trump en mis rodillas/Y otras teorías estéticas del siglo XXI” (Oficina Perambulante y Palacio de la Fatalidad, 2017), a partir de un ejercicio de Chris Rodley.



