Tlacomiztli
Entre los pedruscos
ondea
anillada bandera de guerra,
y escurre tersamente
por el cerro
platinado por el alba.
Cacomixtle,
camino de robar.
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Nota
Hemos dicho que la diversidad de las ocupaciones de la gente que asiste a los talleres literarios de la revista grafógrafxs es la experiencia central. Lo distintivo del proyecto es creer en esa amplitud, la prueba de que la literatura es un diálogo luminoso y de hallazgos. Al reanudar las sesiones de forma virtual, por ahora, trabajando directamente en proyectos que formarán parte de nuestra colección Pasavante, hemos decidido compartir una muestra de esos textos.
A lo largo de esta pandemia de nunca acabar escuché en un par de ocasiones a Iliana en su faceta de experta y científica. Fue muy grato verla en acción. Resumiré que es una médica con doctorado en Ciencias en Salud Pública.
Para este poema sólo tengo elogios, desde González de Oviedo al “Ocaso de sirenas, esplendor de manatíes” de Durand, pasando por todos los bestiarios, creo que los bichos con antifaces y colas esponjosas merecen redimir este reino civilizado & perdido.
Le hice algunas preguntas atropelladas: ¿cómo ha modificado tu rutina la pandemia?, ¿cómo has vivido todo esto desde el lado de la ciencia?, ¿cómo construyes la noción de escribir y para qué?
Iliana respondió: en la epidemia, informa el influencer y decide el político. La voz del epidemiólogo ha muerto. Entonces, no opino, escucho. Escucho profecías que no se cumplen, de panaceas que matan y disertaciones sobre la no existencia. Para sobrevivir, hay que tolerar el absurdo, hay que adaptarse a no sentir, ni siquiera sentir la muerte colectiva.
Cuando el sinsentido domina un panorama ennegrecido, me tienden la mano la poesía y una voz suave, viva. Y escribo sobre el encierro y el temor. Todas las evasiones llevan al mismo portal.
Sergio Ernesto Ríos



