Por Daniela Albarrán
Toluca, México; 19 de julio de 2020. Cuando comencé a ver la serie “Anne with an E” sentí que esa serie estaba hecha exclusivamente para mí. Amo la época victoriana, los vestidos, la hora del té; me sentí completamente identificada con Anne cuando dice que no puede creer que nada bueno en la vida puede pasarle porque así soy yo: tirada a la desgracia; pero sobre todo, quedé enganchadísima cuando Anne menciona que ama las palabras.
La serie es una oda a ellas, al uso correcto del lenguaje, pero sobre todo, al amor y a todos los sentimientos que pueden provocar las palabras en el momento adecuado; saber engarzarlas con los sentimientos que tenemos es una tarea difícil, y, aunque podría ser algo cotidiano, en la serie se ve clarísimo: Diana, educadísima, claro que usa el lenguaje de manera “correcta”, pero no siente las palabras como las siente Anne.
Hablar correctamente, sin problemas de dicción y el buen uso del lenguaje se aprende cuando estudias una lengua, pero poder decir las palabras correctas en el momento indicado y que quieran decir lo que el hablante siente, pocas personas pueden lograrlo, porque la gente no sabe expresar sus sentimientos.
Pasa que, o no sienten, mucho, o lo que sienten se lo guardan; por eso Anne es la más parlanchina, porque siente y ama mucho. La gente no puede ver a una persona expresar sus sentimientos, ni con emociones y cuantimenos con palabras porque inmediatamente se le reprueba como pasó con Anne. Porque las palabras no solo se tienen que decir, sino sentir; uno puede pedir perdón sin que signifique nada, decir que vas a apoyar a alguien cuando en realidad no sientes su dolor.
En alguna parte a Anne le dicen que es demasiado sensible para este mundo, y qué tristeza que vivamos en un mundo en donde no se puedan expresar los sentimientos libremente, y no por falta de palabras, sino porque el mundo no te lo permite, te censura, te dice que debes sentirte de alguna forma, y que no puedes expresar tantas palabras como sentimientos tengas.
Sentir amor por las palabras que uno dice y escribe es fundamental para encontrar la palabra justa, y poder expresar exactamente lo que uno quiere. Sé que hay muchos sentimientos cuyas palabras jamás alcanzarían para expresarlos, pero también estoy segura que cada palabra que salga de nuestra boca o de nuestra pluma, tiene que significar algo. El lenguaje es un rompecabezas, y cada palabra debe estar en su lugar, porque aunque las repitamos constantemente, cuando las evocamos, significan siempre una cosa distinta.
Anne siente cada palabra que dice, y que escribe; yo también, y estoy segura que no podemos ir por la vida hablando como robots, sino sentir, los sonidos de nuestras palabras, sentir la vibración que provoca en nuestra lengua, y en nuestro pecho cuando las nombramos.
Sé bien que hay personas que no son buenas con las palabras, pero no es una cuestión lingüística, sino la incapacidad de mostrar los sentimientos, y eso no es sano, ni está bien. No importa lo que sintamos, siempre va a existir la palabra que lo exprese.



