5 octubre, 2026

Feminicidio de la niña Sofía Madaí deja al descubierto grave crisis de coordinación institucional en la Fiscalía mexiquense

Feminicidio de la niña Sofía Madaí deja al descubierto grave crisis de coordinación institucional en la Fiscalía mexiquense

Toluca, México; 5 de octubre de 2026

Miguel Alvarado/texto Víctor Castillo/video

Mónica Alejandra es la madre de Sofía Madaía Calzada Calzada, una niña de once años hallada muerta por la Guardia Nacional el 2 de octubre pasado en Cuautitlán Izcalli, a un costado de la autopista Chamapa-Lechería. Ella había desaparecido el 26 de septiembre en la colonia Benito Juárez, ubicado en Tultitlán, otro municipio del valle de México. La madre acudió este día a la Fiscalía del Estado de México para conocer los avances de las investigaciones que realiza esa dependencia, señalada como una de las más ineptas del país.

Transida en llanto, la madre declaró a medios de comunicación que los investigadores no le han informado absolutamente nada y que por eso exigía aclaraciones.

“Ella salió de la casa y ya no regresó. Quiero saber a dónde se dirigía, con quién, por qué salió, porque ella no era que se saliera. Eso pasó el 26 de septiembre a las seis de la tarde”, dijo la madre, que además confirmó que ha estado toda la semana en la Fiscalía, y que no ha parado de exigir resultados. También ha estado en las calles investigando cuáles cámaras de seguridad pública pudieron haber grabado a su hija, aunque este material le ha sido negado por las propias autoridades.

Este día, acudió a ver a la fiscal central especializada en delitos de violencia de género, Dylcia García Espinoza de los Monteros, quien tendría que darle avances contenidos en la carpeta de investigación correspondiente. De acuerdo con activistas que acompañaron a la madre, este caso deja al descubierto la grave crisis de coordinación institucional, pues hasta el día de hoy la afectada no ha recibido ningún tipo de atención psicológica, tampoco se ha comunicado con ella el comisionado de Víctimas para atenderla.

“No es como [la Fiscalía y sus agentes] lo hicieron saber en la tarjeta informativa en el municipio. No ha habido un acercamiento de las autoridades. La señora ha hecho el trabajo de ir a pedir [imágenes de las] cámaras de investigación. El día de hoy ella trae bastante información, pero eso no porque algún policía de investigación la haya realizado. Nuevamente, las familias vuelven a demostrar que hacen un mejor trabajo que ellos, los de la Fiscalía”, dijo Asiel Alberto de la Rosa, que le da soporte emocional a madre.

La familia tuvo un problema, además, con la Comisión de Víctimas, porque era indigno el féretro en el que se pretendía sepultar a Sofía, cuyo cuerpo fue encontrado por la Guardia Nacional. En esa acción se detectó otra grave omisión, pues se filtraron fotografías de la niña que comenzaron a circular en redes sociales. Existe una versión que involucra a un servidor público como el responsable de esa filtración.

“Eso en México es un delito especificado en la Ley Ingrid. Nosotros venimos también para saber quién está filtrando la información contenida en la carpeta de investigación, esas fotografías del cuerpo de su niña”, dijo De la Rosa, quien además apuntó que ayer la policía de Investigación insiste en que se debe esperar a que la Fiscalía de Desapariciones proporcione las imágenes de las cámaras para continuar con el caso.

Eso quiere decir que institucionalmente no existe una coordinación adecuada que garantice el acceso a la verdad y a la justicia. No se habían hecho labores de búsqueda, no se habían emitido boletines, no había comunicación de la Comisión de Búsqueda ni de la Fiscalía con la mamá.

“Mi niña era alegre, feliz, ella tenía muchos amiguitos que la querían. Había pasado a sexto de primaria, le gustaba mucho la música y tenía un gatito. Hablaba mucho con sus amiguitos”, dice la madre acerca de su hija.

Los familiares esperan que la Fiscalía tenga avances acerca del culpable o los responsables, porque a estas alturas ya no hay otro consuelo, otra cosa que el aparato de justicia pueda hacer por la niña, por la madre, por la familia destrozada.

“No solamente es un cuerpo, no solamente era Sofía. Era un proyecto de vida, una niña con sueños, con metas, una niña brillante que podría lograr lo que se propusiera. Hoy, nuevamente el Estado vuelve a revictimizar a la madre al negarle el acceso a la verdad y a la justicia. Lo mínimo que pueden hacer es darle justicia. Es la única justicia. No hay ningún interés económico, no se ha pedido absolutamente nada, únicamente justicia”, dice De la Rosa.

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