Alma Bernal: texto. Karen Colín: diseño.

Toluca, México; 26 de noviembre de 2022.

Un viejo camión que recorre la carretera rumbo a Toluca dio origen a una historia terrorífica. Es la leyenda del autobús fantasma, un relato escalofriante que se ha vuelto muy popular en el centro de México. Quienes lo han visto aseguran que es una aparición venida del más allá. Son tantos los testimonios que hablan sobre este espectro, que sería arriesgado dudar de la veracidad de esta leyenda mexicana.

Algunas personas sostienen que es “obra del demonio”, otros no saben cómo explicarlo, sólo se persignan al escuchar esta espeluznante historia. La gente de la región sabe muy bien que no debe tomar este relato como una mentira, mejor mantenerse alerta por si algún día llega a toparse con ese camión embrujado. Y es que cuando tiene que viajar de Ixtapan de la Sal a Toluca y se hace noche se corre el peligro de abordar el autobús fantasma.

Hace mucho tiempo, la ruta del autobús 40 salía desde Ixtapan de la Sal con destino a Toluca. En esa época ese tramo de carretera era muy peligroso, pues tenía curvas muy cerradas y pendientes pronunciadas. Los viajeros rezaban para llegar con bien a su destino. Ese día, todo parecía normal, pues el chofer operaba la unidad sin ningún problema. Era de noche y los pasajeros dormían mientras la lluvia y el ruido del motor los arrullaba. Todo era tranquilidad, quizá muchos soñaban que estaban en su cama, pero un destino muy diferente los esperaba.


Dicen que de un momento a otro el camino se tuerce, y así estaba pasando en esa ocasión, pues de repente el autobús número 40 empezó a ganar velocidad. Algo malo sucedía y el conductor lo sabía, así es que se afianzó del volante.

Todos se despertaron sobresaltados. Al ver aquellos rostros preocupados, el operador les dijo: “¡nos quedamos sin frenos!” y el pánico se apoderó de todos. Esa carretera de la muerte tan empinada olía a tragedia pero faltaba más; se acercaban a la parte más cerrada y sinuosa, en donde la puerta al infierno ya los esperaba.

Eran las curvas de Calderón, un lugar tenebroso donde muchas almas habían volado al más allá y sólo un milagro salvaría a los viajeros del autobús 40. Pero ningún milagro sucedió, pues la unidad derrapó cayendo a un precipicio profundo, perdiéndose en la oscuridad de la noche. Cuentan que aquel “cajón mortal” empezó a incendiarse y varios de los pasajeros murieron al instante, pero todos ardieron en las llamas.

Un final horrible para aquella pobre gente. Tales sucesos darían origen a la leyenda del autobús fantasma, que asegura que el transporte número 40 transita por las noches en esa carretera.

Algunos dicen que se trata de un modelo viejo marcado con el número 40. En la actualidad ya es una autopista con menos peligros, pero sigue existiendo el miedo a encontrarse ese camión antiguo que está maldito.

Ese ente fantasmal se detiene y el chofer invita a la gente a subirse. Una vez arriba, a los pasajeros los invade el terror porque ven esqueletos descarnados; saben que van en el autobús de la muerte. Antes de llegar al sitio fatal en donde sucedió el terrible accidente, pasa algo muy raro. El chofer detiene la unidad y pide que abandonen el camión sin mirar atrás, pues más adelante una tragedia los espera. Las personas deberán obedecer, si es que quieren vivir. Se cuenta que quien ignoró la advertencia a los pocos días murió. Hubo personas que subieron a ese camión y no se volvió a saber de ellas.

Si llegas a encontrarte el autobús fantasma por la carretera a Toluca, obedécele al chofer, así podrás vivir para contarlo.

almabernalt2022@gmail.com

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