Miguel Alvarado

Toluca, México; 20 de enero de 2021.

“Estoy harto de salir a la calle siempre en la incertidumbre. Le he estado dando desde marzo sin parar”, dice el fotoperiodista Ramsés Mercado mientras recorre Toluca como habitualmente lo hace. En la capital del Estado de México quienes han cubierto la mayor parte de la pandemia de coronavirus son los periodistas gráficos y camarógrafos, que no se han encerrado como otros reporteros lo hicieron y que trabajan de manera directas en sitios con alto riesgo de contagio como hospitales y funerarias. De cualquier manera, encerrados o en la calle, 15 reporteros o trabajadores relacionados con medios y oficinas de comunicación murieron en el Estado de México desde mayo de 2020.

Mercado, fundador de VCV Noticias en Toluca, tiene razón. La incertidumbre que se experimenta al salir a reportear, sobre todo en este enero de 2021, pone a prueba algo más que el temple. El del reportero es un trabajo de alto riesgo que por lo menos en el Estado de México se realiza en condiciones mínimas de seguridad social y con pagos que apenas cubren el día a día. Los reporteros en Toluca que hacen diarismo ganan entre 3 mil y 6 mil pesos quincenales, la mayor parte de las veces sin contrato ni prestaciones.

La organización Artículo 19 ha recogido una lista de 82 muertos por la pandemia en todo el país, desde mayo de 2020 hasta la fecha, entre los cuales están los casos mexiquenses. “Esto ubica a México dentro de los cuatro países con mayor número de decesos de periodistas a causa del virus”, apunta Artículo 19, que se encarga de visibilizar y defender los derechos de los comunicadores en nuestro país.


Reportear la muerte es habitual en los medios. Los reporteros se mueven entre balaceras, accidentes, suicidios y ejecuciones pero la pandemia ha cambiado los paradigmas.

“La primera preocupación hoy es no contaminarse”, dice Mercado mientras toma fotos a una familia que vende figuras en la calle. Pero no solamente los reporteros se enferman. También editores, diseñadores y otros trabajadores de medios han padecido la infección. Si no son ellos, sus familiares han enfermado y, en muchos casos, muerto. Estos casos son prácticamente desconocidos, pues no se hacen públicos ni tampoco se conocen las condiciones en las que se padece la enfermedad.

Algunos pocos han contado sus experiencias, como el fotoperiodista Mario Vázquez de la Torre, director de la Agencia MVT en Toluca, quien ha enfermado dos veces, aunque en ambos casos salió adelante. Su testimonio público es también reflejo de lo que otros reporteros han vivido y narró así su segundo contagio: “La dificultad para respirar es desesperante y angustiante, sólo podría describirlo como tratar de respirar con la cara metida en una bolsa de plástico, pero además con dolor y una opresión en el pecho, como si algo estorbara para tomar aire. Mi oxigenación bajó a 70% y con el oxígeno de apoyo llegaba a subir a 80% y el corazón latía muy rápido. Aún tengo lagunas mentales y no sé bien cómo pasaron los días del 23 al 27 de diciembre, sólo recuerdo mucho que una noche, después supe que fue el 25 pasada la medianoche cuando se celebra la Navidad, me llamó por teléfono mi amigo Jorge Compeán, no sé cómo fue que le tomé la llamada pero seguro no quería hacerlo, yo llevaba un buen tiempo pensando en que mi hora de morir estaba a punto de llegar, recuerdo que ya no me sentía preocupado, por el contrario, ya estaba muy conforme y hasta cierto punto tranquilo”.

Vázquez refiere que fue su amigo quien le advirtió sobre una depresión que al mismo tiempo lo atacó y complicaba su curación: “’tienes que vivir, tienes que vivir, Mario tienes que vivir, tenemos que vivir…’ y me la apliqué, a partir de ese momento mi principal propósito fue vivir y dejar de pensar en la muerte”.

Pero si Vázquez superó la infección, quince personas de los medios no lo hicieron y desde mayo del 2020 comenzaron a morir. Sus nombres, medios en los que trabajaban y fechas de fallecimiento son las siguientes:

Carlos Ramírez Castro, fotógrafo del ayuntamiento de Chimalhuacán, murió el 26 de mayo, lo mismo que Fabiola Bueno Cardiel, de Comunicación Social del IEEM.

Un día después murió Ricardo Camacho, del diario 8 Columnas. Víctor Martínez Fragoso, de la Agencia NVM, falleció el 5 de julio.

Evelia Barrón Venegas, directora de Perfil Urbano, murió el 13 de ese mismo mes.

Francisco Cruz Velázquez, reportero gráfico de Fotonoticias en Toluca, murió el 9 de septiembre.

José de Jesús Ruiz Morán, colaborador de Ricardo Rocha, falleció el primero de diciembre y Fernando Yescas Rangel, de Factor Noticias, murió el 17 de ese mismo mes. Todos estos reporteros murieron en el 2020.

Este año, el 3 de enero de 2021, murieron tres personas: Alfonso Torres, del semanario Siglo XXI de Cuautitlán; Manuel Macías, de La Voz Informativa de Ecatepec y Rosalinda García, de La Opinión, radicado en Toluca.

El 7 de enero fallecieron Santos Sánchez, de El Informante en Toluca y José Luis Arzate, de WW Noticias. El 15 de enero murió Raúl Correa, fundador de la Fraternidad de México, con base en Ciudad Neza. Dos días después falleció Ariadna Sandoval, de AMX Noticias.

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