18 mayo, 2024

Infancias, las más afectadas por familiares violentos

Infancias, las más afectadas por familiares violentos

Miguel Alvarado: texto. Ramsés Mercado: información. Brenda Cano: diseño.

Toluca, México; 28 de abril de 2022.

Brenda Yuritzi Hernández de la Cruz había escapado de su casa porque su padre la golpeaba y su madrastra alentaba el maltrato. De acuerdo con activistas de Toluca, la madrastra, Yazmín Estanislao Alemán contaba al padre que la chica, de 16 años, salía con hombres mayores y no iba a la escuela. Ella fue reportada como desaparecida apenas ayer, 27 de abril, en Xonacatlán, Estado de México, aunque en realidad se encontraba refugiada con su madre. Ese refugio le valió de muy poco, porque su madrastra y otra persona lograron entrar y después de tundirla a golpes, se la llevaron con rumbo desconocido.

Fue hasta la madrugada de hoy que fue localizada y rescatada por la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas y agentes de la Fiscalía del Edoméx.

La llevaron entonces a la Fiscalía para que declarara y certificar las heridas que tenía. Sin embargo, el miedo, de acuerdo a los activistas, hizo que la niña dijera que se las había ocasionado por una caída.

La joven ha sido resguardada en la casa de sus abuelos paternos mientras las autoridades determinan la violencia intrafamiliar que sucede en su entorno.


La exploración médica a la que fue sometida en la Fiscalía indica contusiones en los antebrazos, en el dorso de la mano izquierda, en el muslo derecho, en la región glútea y en la pierna izquierda, las cuales son lesiones recientes.

De acuerdo a estadísticas de la Fiscalía, cerca del 80 por ciento de los casos de mujeres desaparecidas en el Estado de México están relacionados con ausencias voluntarias debido al maltrato físico, que puede incluir en muchas ocasiones violaciones sexuales, sufridas a manos de los propios familiares o de personas muy cercanas a esos círculos. Esta segunda situación, el abandono voluntario por violencia de cualquier tipo, es investigada pocas veces porque la alerta primera, que refiere la desaparición, se cancela una vez aparece, el caso se cierra y se debe esperar a que la afectada se decida a denunciar, lo cual generalmente no hace porque siente que no puede enfrentarse al padre, a la madre, a los hermanos o a quienes perpetren las agresiones. También piensa que deberá seguir viviendo cerca de ellos, en el mismo techo.

No, no es fácil.

Brenda Yuritzi había acusado a su padre con su hermana, a quien le enviaba mensajes cuando él le pegaba. El último de ellos refiere que el padre le había roto el palo de una escoba contra sus piernas y la había azotado con una manguera.

La niña dejó la casa del agresor y se refugió ayer con su madre, quien ha referido violencia familiar con el ex esposo, Reyes Aarón Hernández Becerril, como el motivo de su separación. Pero hoy por la mañana la madrastra y otra mujer entraron a la casa en la que se hallaba sola Brenda para llevársela, lo cual consiguieron después de golpearla.

La madre de Brenda, cuando se enteró, acudió con la policía al domicilio del ex esposo, quien recibió a los agentes blandiendo un machete, en la calle de Gómez Farías, en el pueblo de Zolotepec. De cualquier manera, la niña ya no estaba en ese domicilio y la madre cree que se la llevaron rumbo a Ixtlahuaca.

La violencia en contra de Brenda Yuritzi proviene, de inicio, de la violencia que el padre ejercía en contra de su ex esposa y que se extendía al resto de los miembros, que la padecieron psicológicamente primero, y ahora con los golpes que recibe la chica. Apenas el 25 de abril se presentó una iniciativa en la que se pretende crear un banco de ADN en el que se registren los datos de agresores sexuales y feminicidas, lo cual implica también el ámbito de la familia. Además, “se expedirá un protocolo homologado de atención a la violencia de género y violencia feminicida para primeros respondientes y una certificación nacional de los cuerpos de seguridad de los tres órdenes de gobierno para que prevengan y atiendan estos casos con los estándares adecuados”, dijo el gobierno federal y el Instituto Nacional de las Mujeres, cuyas estrategias no funcionan de manera adecuada en el entorno de un hogar violento, y menos en el corazón de una familia golpeada y abusada.

En el caso de Brenda Yuritzin, su padre y la madrastra, así como familiares de ella, han logrado colocar en redes sociales mensajes en los que acusan a la madre de la niña y a su hermana de mentir. Incluso, un video en el que aparece la propia Brenda la muestra diciendo que no tiene ninguna lesión, pero no muestra en ningún momento las regiones mencionadas en el estudio realizado por la Fiscalía.

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