30 mayo, 2024

¿Por qué se encubre a los infiltrados de Ayotzinapa?

¿Por qué se encubre a los infiltrados de Ayotzinapa?

Lenin Mondragón Fontes: texto. Brenda Cano: diseño. Familia Mondragón: imagen.

Tenancingo, México; 19 de agosto de 2022

Escuché con mucha atención el informe que presentó el jueves 18 de agosto de este año el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, y entiendo que es un informe preliminar. En su contenido, se reiteró que con este avance no se estará cerrando el caso ni se dan por culminadas las indagatorias y tareas de búsqueda de los 43 estudiantes desaparecidos de la normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.

Sin embargo, me preocupan algunas cosas que se deben reconsiderar y son las siguientes:

1. El ex presidente Enrique Peña Nieto, en su momento Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de México, debe ser investigado. No hay discusión en este tema, ya que por acción u omisión es culpable, él y sus satélites.

2. Se acredita la infiltración en la normal de Ayotzinapa pero sólo se responsabiliza a un estudiante que era soldado activo de la Secretaría de la Defensa Nacional -compartía información de las actividades dentro y fuera de la normal- pero sabemos que había más infiltrados que nunca se han mencionado y que formaban parte del Comité Estudiantil. Fue muy decepcionante enterarse que los representantes legales del centro de derechos humanos de Tlachinollan fomentaran e impusieran en Ayotzinapa un pacto de silencio para no cuestionar el actuar de los líderes que el 26 de septiembre de 2014 mandaron a los estudiantes a la ciudad de Iguala, sabiendo que tenían prohibido pisarla desde el 2013.

(Aquí me permito hacer un paréntesis para ratificar que sólo la familia Mondragón Fontes se atrevió a mirar y cuestionar los sucesos que tenían lugar en la normal rural, lo cual se realizó para conocer el fondo de la tragedia. Lo hicimos con toda la calidad moral de que somos sujetos porque nos arrebataron la vida de mi hermano, Julio César Mondragón Fontes, con saña, crueldad y maldad infinitas. En ese sentido, recabamos testimonios de familiares de los estudiantes desaparecidos, de algunos sobrevivientes, de las academias de egresados y realizamos trabajo de campo en territorio del estado de Guerrero. Todo esto y más fue documentado con ayuda de un escritor, en el libro que recoge todo eso, y que lleva por título “Los infiltrados, el secreto de Ayotzinapa”).

3. Cifras oficiales indicaban la detención de 140 presuntos responsables de la masacre de Ayotzinapa, pero cabe apuntar que para el año 2020 habían sido liberados la mitad de los detenidos. De algunos de ellos, se argumentó que fueron presuntamente torturados. Yo jamás imaginé que el victimario iba a tener más derechos que la víctima a la que han ejecutado, que muere porque ha sufrido una brutal TORTURA. Quiero puntualizar que hasta este momento el caso de mi hermano Julio César ha significado un cero a la izquierda para el gobierno que lo investiga y ninguna autoridad que participa, ninguna autoridad de ninguna índole ha puesto interés en el asesinato de mi querido hermano.


4. La indagatoria acerca de los detenidos señala que fueron puestos en libertad, pero también dice que una cantidad importante de ellos han sido asesinados. En total, 26 testigos de suma relevancia fueron ejecutados en un momento u otro, lo cual no me sorprende. Obviamente, para que no hablaran con la verdad.

5. Se reconoce la participación de autoridades de los tres niveles de gobierno, sí, pero nos genera incertidumbre cómo va actuar la Fiscalía General de la República: si en verdad fincará responsabilidades contra todos los actores materiales e intelectuales. Por ejemplo, la oportunidad de diálogo que el gobierno ha ofrecido a Tomás Zerón de Lucio la justifican como una medida que permitirá seguir armando el rompecabezas, pero también significa que si esa ayuda se concreta, Zerón obtendrá a cambio una reducción en su castigo. La justicia en México es cualquier cosa menos justicia y vuelvo a señalar que el sistema de impartición de esta justicia solapa atropellos y grandes violaciones a los derechos humanos.

6. El 30 de junio de 2022, el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, adelantó que ya sabía lo que había sucedido en Ayotzinapa con los 43 estudiantes. Entonces, yo exijo que ya no se juegue con los sentimientos de los padres de los estudiantes desaparecidos. Si ya se sabe la verdad, entonces que se diga, que se suelte. ¿Qué se quiere seguir ocultando? El subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, aún no sabe dónde están los estudiantes, como informó, y afirma que ya no hay esperanzas de que estén vivos. ¡Necesitamos que ya se diga la verdad para no jugar con los padres!

Puedo seguir enumerando observaciones, pero con esto concluyo: de nuestros caídos no se menciona nada, no sabemos si habrá seguimiento con nuestros familiares y pregunto por qué seguimos esperando pacientemente.

El silencio también habla y me preocupa que no haya ningún interés en nosotros. ¡No, señores! ¡No somos un caso aislado! ¡Tomen en cuenta a las familias de Julio César Mondragón Fontes, de Julio César Ramírez Nava, de Daniel Solis Gallardo y de los tres civiles asesinados esa noche!

Hago un atento llamado a todas las instancias gubernamentales para que no se olviden de nuestros caídos, que no exista la desigualdad y sean convocadas las familias de los alumnos ejecutados la noche del 26 de septiembre. ¡Queremos estar presentes en las audiencias y informes!

¡Vestido de verde políticamente vivo! ¡No has muerto, no has muerto, no has muerto! ¡Camarada, tu muerte, tu muerte, tu muerte será vengada!

Lenin Mondragón Fontes es hermano de Julio César Mondragón, estudiante mexiquense en la normal rural de Ayotzinapa que el 26 de septiembre de 2014 estaba en Iguala, Guerrero, con los alumnos desaparecidos esa noche. A él lo asesinaron brutalmente y después abandonaron su cuerpo en la zona industrial de esa ciudad. Su caso ha dado la vuelta al mundo y su hermano y su familia se han convertido en portavoces, en los ojos del joven ejecutado, que exigen el esclarecimiento de ese crimen, que puede considerarse de lesa humanidad. En el gobierno de Enrique Peña y en este de Andrés Manuel López Obrador la familia fue obstaculizada cuando pidió ver el expediente de la investigación acerca del normalista. Ninguno de los dos gobiernos les ha informado de avances y se ignora la situación actual del caso. Aunque el pre-informe que presentó Alejandro Encinas contiene tres referencias de Julio César, lo cierto es que la Comisión para la Verdad de Ayotzinapa y la Fiscalía General de la República hicieron a un lado a la familia, hasta el día de hoy.

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