18 mayo, 2024

“La justicia llega con dinero”

“La justicia llega con dinero”

Miguel Alvarado: texto. Ramsés Mercado: información y fotografías.

Toluca, México; 8 de noviembre de 2022

Lady Plácido Arroyo es hermana de Daniel Plácido, quien fue encarcelado injustamente. También es la vocera de la organización Haz Valer mi Libertad, que lucha por que precisamente los injustamente presos en el Estado de México sean liberados y sus casos visibilizados en busca de la no repetición y de la reestructuración de los procesos de justicia.

Pero los casos que esta plataforma lleva están parados. El Poder Judicial no ha sido capaz o no quiere implementar un mecanismo efectivo que ayude a liberar a estas personas.

-Tenemos las mesas (de trabajo) -dice Lady- y agradecemos que se han abierto ahí con Rodrigo Espeleta Aladro, secretario de Justicia y Derechos Humanos del Edoméx, pero hasta ahora nuestros familiares siguen presos siendo inocentes. Y por eso hoy estamos aquí, porque si el gobernador Del Mazo no nos escuche, entonces que nos lea.

Y es que la organización ha pintado palabras enormes en la calle de Lerdo, justo enfrente de la ventana de la oficina del gobernador, un primo-hermano de Enrique Peña que en cinco años de mandato apenas se ha acercado a problemas como éstos y menos a quienes los padecen. Su gobierno, plegado además por un miedo acervo a ser juzgado o acusado a la Cuarta Transformación del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, será el último que ejerza el PRI en la entidad, porque se prevé una estrepitosa derrota en los comicios de 2023 frente a la aplanadora que supone ser Morena, hoy el partido oficial.

Así, los integrantes de la organización han escrito en esa avenida “¡Aquí seguimos!”, con firmes trazos de pintura blanca que ocupan dos carriles de la enorme calle, la principal, la que más le gusta a Del Mazo. Y otra palabra que han pintado es “¡Dignidad!”.

Que temas como el de los presos injustamente no prosperen no es novedad. Con Del Mazo se ubican incluso en el terreno de lo imposible. Ahor mismo, algunos de estos presos son trasladados a cárceles federales, lo cual imposibilita las visitas, porque un viaje a Nayarit, por ejemplo, implica un pago de 3 mil pesos solamente de pasaje, más transporte allá, hospedaje y comida.

– Desafortunadamente, no hay voluntad de parte de las autoridades para resolver nuestra situación. ‘Qué bueno que vienes y gritas, pero a mí no me importa’, parecen decirnos. Lo más preocupante para mí es Sodi (Ricardo Sodi Cuéllar, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México). Hace un año dijo enfrente de todos los medios que ningún inocente estaría en prisión. Sin embargo, los inocentes a la fecha siguen presos, como pagadores. Qué paradoja que sin tener dinero seamos pagadores. Nuestro único delito es ser pobres. Si fuéramos Emilio Lozoya o Rosario Robles realmente estaríamos libres- dijo Lady.

La organización es cuidadosa con los casos que lleva. De inicio, ha diseñado filtros que van seleccionando a quienes pueden hacer visibles sus casos con ellos. Eso no quiere decir que no puedan participar quienes son objeto de alguna injusticia. A veces lo que les faltan son manos, “y a veces quisiéramos hacer más pero no podemos porque son muchísimos casos. Entre los casos que tenemos están en de Daniel, mi hermano, a quien torturaron para que confesara algo que no hizo. Le pusieron habanero en la nariz y luego le metieron un Tehuacán. Después lo golpearon brutalmente. Este tipo de violaciones es lo que los jueces avalan”, dice la vocera, quien ha detectado que una de las más graves irregularidades es la que se comete cuando alguien, un supuesto testigo, señala a una persona y la acusa de algo. Y aunque no haya pruebas de que lo que dice es verdad, es suficiente para encarcelar a alguien.

– Estamos en esto porque tenemos las pruebas de la inocencia. Ser pobre, o más bien no tener la capacidad económica que otros tienen no nos hace delincuentes. Entonces por eso estamos aquí, por los que acusaron por ser morenos, por llevar las ropas sucias. Ese es el hilo conductor que han ido manejando en la mayoría de nuestros casos- señala Lady, quien corrobora que lo más terrible de todo es la tortura a la que son sometidos los acusados, aunque esa tortura se trate de un delito proscrito en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La organización Haz Valer mi Libertad luchó por que la Ley de Amnistía se concretara en el Estado de México. Esa ley, contenida en el artículo cuarto de la fracción 12 del código penal da la oportunidad de obtener libertad, aunque el Poder Judicial se oponga y diga que se trata de casos de delitos de alto impacto los que se pelean.

– Sí, pero si tú comprobaste una inocencia, ¿por qué mantienes a un inocente preso? Eso es muy lamentable, pues aplicamos la ley a conveniencia, a quien yo quiera. No a los inocentes, como dijo Sodi. Entonces podemos luchar por la reforma de algún artículo o se integre otro para ampliarla- afirma Lady, quien no se rinde en la búsqueda de libertad para su familiar y para los parientes de quienes la acompañan en esa lucha.

Un testimonio

Eustolia Vázquez Ambrosio es una de las afectadas. Francisco Jesús es su hijo y ahora se lo han llevado a Nayarit. Fue detenido en San Juan del Río, Querétaro. Ahí la policía le dio un piquete con un arma blanca y le perforó el intestino. Ahora se encuentra muy delicado.

– Mi hijo avisó que no podía comer la dieta normal de los presos, pero le respondieron que ‘a poco te crees muy acá’. Eso terminó en una golpiza por parte de los policías. A mi hijo lo acusan de secuestro. Mi hijo tenía su autolavado en Tequisquiapan, en Querétaro. Entonces uno de los clientes le dio un aventón, pero en ese trayecto una banda los detuvo y los levantó- refiere Eustolia, quien reflexiona que si su hijo se dedicara al secuestro, entonces ellos ya no serían pobres.

Así, exige que se investiguen las propiedades de su hijo o sus posesiones, porque no encontrarán nada de valor. La familia, dice, es muy pobre. No hay terrenos ni autos, ni nada. Al hijo lo sentenciaron a 70 años de cárcel.

En el penal de Nayarit no hay servicio médico y las dietas son muy limitadas. Su madre sabe que todo se arregla con dinero y ella no lo tiene. Por eso pide que lo regresen a un lugar más cercano. La familia vive en Jiquipilco, en el Estado de México.

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