26 mayo, 2024

500 años de oscuridad

Miguel Alvarado: texto. Ramsés Mercado: imagen. Karen Colín: diseño.

Toluca, México; 12 de octubre de 2022

Hoy es el Día de la Raza, aunque ya no se le nombra así. Tampoco puede decirse que sea el Día de la Hispanidad. En cambio, se trata de un recordatorio del despojo y esclavitud a las que fueron sometidas las naciones originarias. Todos los pueblos, a lo largo y ancho de América, viven en pobreza y marginados, y esa es una realidad que no puede discutirse. Que el 12 de octubre de 1492 el genovés Cristóbal Colón haya llegado a lo que después se conoció como América, se convirtió en excusa, otra más, para seguir machacando a los pobladores originarios.

En Toluca esa segregación está más viva que nunca. En el norte del municipio viven otomíes y matlazincas desplazados primero por los aztecas, luego por los españoles y después por los toluqueños.

En ese norte al que nadie quiere ir habitan unas 40 mil personas que carecen de servicios esenciales y nunca han llamado la atención de las autoridades municipales. Hace 20 años que los pueblos del norte toluqueño intentan sin éxito separarse de la capital y formar su propio municipio. Sólo así podrían ser capaces de atender sus necesidades, de salvaguardar su propia nación.

Porque la idea de integración de los pueblos significa también una trampa. En realidad, la integración es parte de una absorción, de la desintegración de usos y costumbres, la anexión final a la sociedad que los ha marginado. La idea de la igualdad de condiciones no es lo que parece.

Hoy, integrantes de pueblos indígenas recordaron los agravios que han sufrido por más de 500 años, los cuales no van a paliarse ni resolverse con las exigencias de «disculpas» que ha enarbolado el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

-No se trata de ajustes de cuentas ni de rencillas ancestrales. Se trata de hacer reconocer al mundo que la Conquista en América fue un genocidio que en ninguna otra parte se ha sufrido- dijeron integrantes de los pueblos originarios.

Ellos señalan que los pueblos originarios son una alternativa para el desarrollo de las sociedades y que cuestionan el modelo occidental judeo-cristiano en que la sociedad se encuentra metida.

El sol, el aire, el agua y las cosmovisiones de las etnias ha iluminado la oscuridad de más de 400 años, señalan también.

Flores, inciensos y plegarias ancestrales fueron pronunciadas en el centro de Toluca, a donde llegaron los habitantes de los pueblos cargados de frutas y alimentos.

Tags

Cuéntaselo a todos

Noticias relacionadas

Suscríbete a nuestro boletín de noticias