19 julio, 2024

El guardián del refugio del Ocotal

El guardián del refugio del Ocotal

Toluca, México; 21 de mayo de 2024

Redacción VcV

El estado del lobo gris mexicanos se considera como amenazado y su población es de alrededor de 400 ejemplares bajo cuidado humano como libres, en México y Estados Unidos. El programa de conservación del lobo gris mexicano inició en el Centro de Conservación de Especies El Ocotal.

Desde enero de 2016, José Alberto Reyes Chavarría, egresado de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), es encargado del Centro de Conservación de Especies El Ocotal dependiente de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF).

En este espacio, que cuenta con una extensión aproximada de once hectáreas y se ubica en el municipio mexiquense de Timilpan, Reyes está a cargo del cuidado y resguardo de alrededor de 120 ejemplares de 17 especies, entre ellas el lobo gris mexicano, el jaguar negro, el jaguar amarillo, la hiena parda, el tigre de bengala, el bisonte americano, la aguililla de Harris, el lobo canadiense, el pecarí de collar, el venado cola blanca mexicano, el coatí y el lince.

“Albergamos ejemplares de especies prioritarias para la conservación de los ecosistemas; sin embargo, la especie emblemática del lugar es el lobo gris mexicano, para cuya preservación llevamos a cabo diversas acciones desde 2016, cuando el Centro se integró al programa del Comité Binacional para la Conservación del Lobo Mexicano (México-Estados Unidos)”, dijo.

Para ello, se construyó un albergue que en 2019 fue reconocido como el mejor para la especie, ya que cuenta con alrededor de tres mil metros, un área de manejo, dos madrigueras para cuando hay reproducción de los ejemplares, una charca y está ambientado con el follaje y aditamentos que necesita este lobo.

Reyes refirió que el estado del lobo gris mexicanos se considera como amenazado y su población es de alrededor de 400 ejemplares bajo cuidado humano como libres, en México y Estados Unidos. El programa de conservación del lobo gris mexicano inició en el Centro de Conservación de Especies El Ocotal, con siete ejemplares de tres linajes diferentes: McBride, Ghost Ranch y Aragón. A partir de estos ejemplares se han hecho las cruzas, que se trata sean lo más alejadas genéticamente, teniendo como resultado el nacimiento de 21 ejemplares en cuatro camadas. 

“Algunos están aquí y otros se han ido a otros albergues de México y Estados Unidos, con la finalidad de formar parejas o ser contemplados para su preliberación o liberación en su hábita natural. En la actualidad, en El Ocotal viven doce ejemplares, con una estricta supervisión de su estado de salud, incluida su alimentación, y el menor contacto posible con humanos.

Reyes Chavarría es originario de Naucalpan, Estado de México, y en 2010 realizó su examen para estudiar biología en el Instituto Politécnico Nacional y Medicina Veterinaria y Zootecnia en la Autónoma mexiquense. “Pasé ambos, pero finalmente decidí mudarme a la capital mexiquense”, dijo.

A Toluca solo había venido a jugar futbol americano, así que no conocía la ciudad. Había visto las facultades ubicadas en el centro y conocía el Hospital Veterinario de Pequeñas Especies, así que fue una gran sorpresa cuando supo que la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia estaba en Tlachaloya.

“Hice algunas prácticas en el municipio de Coatepec Harinas, donde inició mi relación con el lobo gris mexicano, ya que ahí tenían algunos ejemplares rehabilitados, mismos que eran embajadores de su especie. Fue ahí donde empecé a conocer sobre comportamiento, su alimentación y las instalaciones necesarias en sus albergues. En Zacango afiné los conocimientos que adquirí en las aulas. Conocí las áreas que incluye el trabajo en espacios de este tipo: cocina, alimentación, dietas, instalaciones. Hay que saber sobre todo ello para que los ejemplares tengan una excelente calidad de vida”, dijo.

Pasó por todas las áreas del parque: cocina, área clínica, bienestar animal -que entonces iniciaba-. Apreció el comportamiento de las diferentes especies y conoció los problemas que pueden tener a consecuencia de las instalaciones en las que se encuentran o por no tener dónde gastar su energía como lo hacen normalmente para conseguir alimento o juguetear. Trabajó con médicos egresados de la UAEMéx y luego le ofrecieron encargarse del Ocotal.

Finalmente, José Alberto Reyes Chavarría consideró importante trabajar en la conservación de especies que están amenazadas y que tienen una función importante en la naturaleza, en la conservación de la biodiversidad y del medio ambiente.

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