13 junio, 2024

La oportunidad de Del Mazo

La oportunidad de Del Mazo

Miguel Alvarado

Toluca, México; 23 de septiembre de 2019. Cada día que pasa, por complicado que sea, representa una nueva oportunidad para Alfredo del Mazo para posicionarse como el priista más influyente del momento. Nos guste o no, es además el único político de ese partido con posibilidades reales de pelear ante quien Morena decida enviar a competir en las próximas elecciones presidenciales.

La verdad es que si esas elecciones fueran hoy, la última figura del priismo perdería sin remedio. No sólo él, sino cualquiera que se enfrentara al poder de Andrés Manuel López Obrador y su extraño primer año al frente de la administración del país.

Hijo y nieto de gobernadores, Del Mazo se prepara en lo que muchos señalan como los preámbulos en la búsqueda de competir por la presidencia. El Estado de México lo ha formado sin lugar a dudas y aunque apenas mañana rinda su Segundo Informe de Gobierno, tiene cosas interesantes.

Si bien es cierto que el panorama político y social no es el más adecuado en estos momentos, Del Mazo ha sabido congratularse sobre todo con el gobierno federal y ha decidido apoyarlo en los programas y reformas. Sin Del Mazo, a AMLO le sería más difícil arrancar cualquier proyecto y sabe perfectamente, por otro lado, que el Estado de México es una de las joyas de la corona que le faltan en su colección.

Para nadie es un secreto el estado actual del Edoméx y tampoco nadie puede ignorar que la seguridad es el principal problema que debe resolverse. Lo ha sido desde siempre, pero en los sexenios de Arturo Montiel, Enrique Peña y Eruviel Ávila todo se salió de control. La inseguridad y la violencia alcanzaron niveles nunca antes vistos e incluso Toluca, la capital, descubrió que hacía años era una de las ciudades en donde más actividad huachicolera se desplegaba.

Si Del Mazo consigue abatir los imperios criminales, podrá entregar al final de su sexenio cuentas congruentes que le darán la fuerza política y mediática que busca.

Por ahora, en lo político, los resultados no han sido del todo buenos. Con Morena dominando el Congreso local, Del Mazo deberá mostrar habilidad para conseguir lo que necesita: gobernabilidad, apoyo político y financiero, así como la cooperación con otros gobiernos, como recientemente sucedió con la reforma laboral que presentó en Toluca la secretaria federal del Trabajo, María Luisa Alcalde.

No todo es rosa para Del Mazo y si es un buen gobernante comenzará por aceptarlo. De paso, deberá desmentir su hipotética incorporación al equipo de Obrador o el rumor que indica que será enviado como embajador a algún país lejano.

La fortaleza del actual gobernador es su propia entidad. Es una de las más ricas, de las mejores comunicadas, una de las más industrializadas y también una de las que mayor proyección tienen. Sin embargo, deben atenderse sus debilidades: los robos, las violaciones, la impunidad en pocas palabras.

Hace mucho que el ciudadano mexiquense espera un cambio, un cambio real que tampoco la Cuarta Transformación ha podido operar en ninguna parte. Por eso, esta sigue siendo la oportunidad de Alfredo del Mazo Maza.

* Nadie sabe qué ha pasado con los huachicoles en Toluca, salvo que muchas de esas operaciones son controladas por miembros de las fuerzas de seguridad pública, desde militares hasta policías municipales. La verdad es que por ahora, al menos la región de San Pablo Autopan se mantiene tranquila por las mañanas y activa por las noches, cuando no sobrevuela el helicóptero negro de las fuerzas de seguridad encargadas de vigilar los ductos de Pemex. Antes de que terminara el 2018, el del huachicol era un tema de seguridad nacional, y su combate, del cual desconocemos los resultados, ocasionaba desabasto de combustible en casi todo el país. Aquí en el Estado de México algunos funcionarios públicos tomaron esa bandera y trataron de combatir, junto con otras autoridades. La verdad es que el gusto le duró menos de un día porque entonces recibieron llamadas de los jefes huachicoleros que les daban santo y seña de sus vidas privadas. Una, por una, esas personas que juraron combatir el huachicol, fueron amenazadas de muerte y todo quedó ahí, para mejor ocasión.

Cuéntaselo a todos

Noticias relacionadas

Suscríbete a nuestro boletín de noticias