Miguel Alvarado: texto. Ramsés Mercado: imagen. Brenda Cano: diseño.

Toluca, México; 10 de agosto de 2022.

Los tres partidos que pretenden una alianza electoral para derrotar a Morena y a su candidata, Delfina Gómez, realizaron esta mañana anuncios con miras a las elecciones del 2023. El PAN destapó de manera definitiva a Enrique Vargas del Villar; el PRD lo hizo con Omar Ortega y el PRI informó el inicio de mesas de trabajo “para conocer cómo se encuentra el Edoméx”, una entidad que ha gobernado siempre. Acerca de una posible alianza entre estos tres, la posibilidad no se ha cerrado, aunque también es la única que tienen para derrotar a los morenistas.

Las ilusiones visten de azul

Entonces, el aspirante panista a la gubernatura del Edoméx, se paró ante una militancia que no dejaba de corear su nombre para anunciar que él, Enrique Vargas del Villar, cuyo rostro aparece en una centena de espectaculares en los principales municipios, inicia desde hoy un recorrido por toda la entidad como parte de su plan para ganar la gubernatura del Estado de México el año que entra, en una de las elecciones más esperadas porque anuncian el fin del priato y del Grupo Atlacomulco como detentadores de ese poder en tierra mexiquense.

De Villar, un político todavía joven y muy ambicioso, fue muy claro con sus compañeros: “si la alianza con el PRI y el PRD no me considera como candidato, entonces no voy. Si el PAN no entra en alianza, entonces yo seré el candidato”.

Pero fuera de Morena, el resto de los partidos necesitan una alianza para intentar alcanzar por lo menos al partido del presidente López Obrador, que ha lanzado a la maestra Delfina Gómez y que en todas las encuestas, pagadas por cualquier partido, encabeza las preferencias a un año de estos comicios.

Aunque ya sabían lo que Vargas del Villar iba a decir, los militantes, que gritaban por consigna, también se descolocaron cuando se hizo oficial, por lo menos por ahora, que se dejaba abierta la puerta para no aceptar alianza con el PRI. Para ellos, significa -que la Ruta Líder Edoméx, que así se llamará a la continuación de una precampaña larguísima que hace medio año Vargas del Villar ejecuta como si nada- se estrellará si no se consigue ir con el PRI, con el PRD y con todos los que puedan sumar dinero, voto y movilizaciones.

Pero no. La reunión del salón que rentó el PAN en el hotel Hilton, a unos metros de la avenida Alfredo del Mazo, a fuerza de puro grito, evade el más elemental análisis. ¿Para qué quiere competir el PAN si sabe que no ganará sin alianza?, se preguntan los militantes, porque ni Vargas ni sus banderas al aire les dan certeza. Que lo haga para meter presión al PRI y que acepte que él sea el abanderado de la coalición queda en el terreno de lo imaginario y no sirve de nada.

Vargas es un político al que su pasado alcanza ya en los medios de comunicación, algunos de los cuales refieren la brusca carrera que sus ímpetus de empresario y alcalde de Huixquilucan lo han llevado a recorrer. Pero ese no es ningún problema sino parte de los perfiles de los aspirantes porque hasta la morenista Delfina Gómez ha recorrido esas mismas veredas injustificables.

“¡Enrique gobernador, Enrique gobernador!”, atronaba en el Hilton antes de que Vargas le diera la bienvenida a la ex aspirante presidencial Josefina Vázquez, al diputado local Anuar Azar y a Leticia Zepeda, coordinadora de diputados federales en Edoméx, entre otros invitados, una lista de agradecimientos que se extendió por más de 10 minutos y que incluía al ex priista Juan Pedro García, que ha organizado la Red Vargas, a ex alcaldes de PRD y a empresarios mexiquenses, líderes sindicales y hasta indígenas.

A las 11 de la mañana el panismo mexiquense tenía ya más claro lo que Vargas del Villar haría en los distintos escenarios y aunque no ha sido nombrado oficialmente por ese partido porque debe esperar tiempos electorales reales, no hay nadie en el camino del ex alcalde que le haga sombra. Nadie en el PAN, pero sí en el PRI y en el PRD, que este mismo día celebraban también su propio aquelarre electoral, para de una vez dejar todo más claro.

«Delfina, delincuente electoral»: PRD

Si Vargas iba por el PAN, en el PRD anunciaban ya a Omar Ortega Álvarez y con eso dos tercios de la supuesta alianza contra Morena tenía sus propios candidatos.

Los dirigentes del PRD del Estado de México dieron también un posicionamiento acerca de las elecciones por venir. Con ellos estaba Jesús Zambrano, presidente nacional, quien dijo que la vida política del país es muy delicada porque todos los días hay alguna noticia que afecta a la vida democrática, en referencia a la militarización que pretende llevar a cabo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador cuando incorpore la Guardia Nacional al ejército.

“Eso huele a golpe de Estado”, dijo Zambrano, un dirigente al que las alianzas con la derecha mexicana han minado en su credibilidad. El PRD, para el Edoméx, representa apenas el 3 por ciento de los votos en las elecciones del 2023. Sin embargo, la movilización política de la que es capaz es buscada por panistas y priistas.

El proceso electoral que los propios partidos adelantaron para el Estado de México ha generado un panorama engañoso en torno a la sucesión del gobernador Alfredo del Mazo, sin embargo, en cada uno de esos panoramas resulta vencedor Morena.

El 13 de agosto el PRD anunciará en el teatro Morelos al coordinador estatal para la construcción de la agenda social demócrata de las elecciones del 2023. Pero ya no habrá nada que anunciar, pues Zambrano adelantó que será el diputado Omar Ortega Álvarez. Será también responsable de lograr o rechazar la alianza política ante la cual se mostraron abiertos.


El PRD propone que se modifique la Constitución del Edoméx, las leyes que correspondan para garantizar en las normas jurídicas la conformación de los gobiernos de coalición, ante lo cual los amarillos ya han realizado propuestas.

Respecto de la enorme diferencia entre Morena y los amarillos, Zambrano quiso matizarlo diciendo que falta mucho para las elecciones, y que hoy tienen 7 puntos porcentuales en las encuestas, lo cual “no es cualquier cosa”.

-En Durango arrancamos con 15 puntos abajo y terminamos con 17 puntos arriba- dijo el presidente del PRD, quien está seguro que aquí se va a parar a Morena porque los mexiquenses no van a permitir ser gobernados por una delincuente electoral, en referencia a Delfina Gómez, quien además mostró, dijo, sobradamente su incapacidad para ser la secretaria de Educación.

Zambrano también consideró que Morena se ha ido convirtiendo en un narcopartido, “pero eso es harina de otro costal”.

Actualmente el PRD gobierna 12 municipios y promete seguir echándole ganas, porque “no nos van a desaparecer”.

En la casa de Del Mazo

Los priistas, en cambio, trataron de comenzar con una agenda social que incluía temas como seguridad a periodistas, seguro popular, sistema de salud ante el envejecimiento, trabajo decente, acceso a la seguridad social, prestaciones y control de precios e inflación, entre otros temas, que se convertirán en un tema central”, decía el presidente de ese partido, Érick Sevilla, quien trataba de delinear un plan en el que “todos y todo” está contemplado.

En el Edoméx el PRI ha gobernado siempre, nunca ha perdido una elección para la gubernatura y la familia del actual Ejecutivo, Alfredo del Mazo, se ha pasado el poder entre sus allegados. Por ejemplo, él es primo-hermano del ex presidente de México, Enrique Peña, es sobrino de Arturo Montiel Rojas y es hijo de Alfredo del Mazo González, así como nieto de Alfredo del Mazo Vélez. El actual mandatario mexiquense pertenece a una línea familiar a la que se ha denominado Grupo Atlacomulco y cuya existencia puede probarse por las relaciones de sangre, de compadrazgo y económicas que existen entre quienes han detentado los distintos gobiernos. En 2023 se espera que el PRI salga por fin de esa posición y que sea Morena, de acuerdo a las últimas encuestas, el partido que gane la gubernatura. La entidad, de 17 millones de habitantes, es uno de los más importantes del país y representa la quinta economía por sí misma en Centroamérica.


La reunión, apenas con unos cuantos asistentes, no tocó el tema del candidato del PRI ni se informó acerca de negociaciones para establecer la alianza tripartita que dio resultados en algunas regiones de la entidad, el año pasado, ante Morena cuando se renovaron alcaldías y diputaciones.

La agenda que planta el PRI no es otra cosa que una medición de cómo se encuentra el partido con respecto a la ciudadanía, y pretende que los resultados sean incorporados a la campaña del 2023. Esas mesas serán llevadas a cabo del 13 de agosto al 19 de octubre en los municipios de Los Reyes, Toluca, Coacalco, Tejupilco, Villa Victoria, Jilotepec y Tianguistenco, entre otros, y en las 20 regiones del territorio estatal.

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