Fernanda García

Toluca, México; 25 de mayo de 2022.

Dolor. Frustración. Incertidumbre. Dolor. Exhibición. Circo. Dolor. Depresión. Ansiedad. Dolor.

I

Despiertas con el estómago revuelto debido en parte a la pobre salud mental con la que has dormido los últimos días. La cabeza te duele y llega la hora del desayuno. En el menú están las deudas y como plato fuerte la falta de redes de apoyo. Para tomar bien caliente una taza de tu mente diciéndote que eres insuficiente, para endulzar hay desamor propio, propio o de parte de alguien más.

Pones un pie en el suelo sabiendo que será quizá, si tienes éxito, la última vez que salgas de esa cama. Si todo sale como quieres, no volverás a verla.

Ya vas a vestir la impronunciable idea de que todos estarán mejor sin ti. Las mentiras de la depresión son el accesorio perfecto.

Sales preparado, seguramente a tiempo para la cita con el destino que elegiste. Lloras, gritas, hasta suspiras. La vida se ve en blanco y negro, no hay un narrador que te diga que es un error. Caminas a ciegas por la calle Amargura y doblas en Corazón Roto. Al fondo está Silencio.

Llegas al puente, no lo cruzas, decides que no hay necesidad de un paso más y brincas.

Caes, la gente te mira, te juzga, se estremece, se aterroriza mientras aterrizas y salpicas con la falta de contención emocional un pedazo de asfalto que será lavado con indiferencia.

Te sacan fotos, te identifican, tu familia se pregunta una y mil veces los porqués. Se mueren contigo y reviven para enterrarte. Te vas a negros. Tú te vas a negros porque no te escucharon, porque no supiste hablarlo, no te enseñaron cómo.

II

Decidir morir para no sentir angustia, dolor, soledad, ansiedad, miedo. Decidir morir porque la puerta de salida no es asequible y nadie menciona la certeza de que el mundo no es un mejor lugar sin alguien que decide morir. Hacer de cuenta que la salud mental es irrelevante y los psicólogos y psiquiatras son charlatanes que escuchan a locos. Ocultar los suicidios porque demuestran que la depresión sí es una enfermedad crónico-degenerativa, mortal.

III

En México, desde 2020 los suicidios aumentaron, hablan de un 20 por ciento, en especial incrementaron los de niños. En Toluca no es distinto. Apenas en esta semana un hombre se arrojó de un puente vehicular en Tollocan. Nadie pudo salvarlo. No era el primero del año y seguramente no será el último.

En la capital mexiquense son los hombres los más propensos a no encontrar sentido a sus vidas. El ahorcamiento es el método más común para suicidarse y tan sólo en este municipio, durante el confinamiento, 46 personas decidieron terminar su vida, aunque 55 más lo intentaron; en su mayoría, han sido hombres entre 25 y 40 años, aunque los intentos se han reportado en adolescentes.

La mayoría, si no es que todos los que terminan con su vida, lo habían intentado antes.

Pero los suicidios se pueden prevenir. La falta de higiene mental ha convertido a la depresión en una pandemia silenciosa, no hay herramientas e ir a consulta resulta muy caro.

-Doctor, me quiero matar.

-Son 600 pesos por 50 minutos, con tratamiento de, por lo menos, seis meses, una o dos veces a la semana, y a lo mejor sobrevive.

La salud mental se ha convertido en un lujo y los resultados son visibles, muchos de ellos bajo la mirada juzgona de un público que sólo se horroriza unas horas, pero no más.

Así como Tollocan se vuelve a inundar de la rabia de automovilistas, los encabezados de los periódicos cambian. La palabra “suicidio” nos da miedo y por ello no enfrentamos este problema de salud pública que nos incapacita, nos debilita y nos desintegra.

*
Interitu: Quiere decir extinción. Disolución. Desintegración.

*
Para ti que te veía pero no te alcancé a contemplar las aristas, que te oía pero pocas veces te escuché, para ti escribo mientras palpitas conmigo.

Deja un comentario