Miguel Alvarado

Rayón, México; 4 de diciembre de 2021.

Llegó en su camioneta negra blindada, escoltada por otras tres unidades y ya lo esperaban a la entrada de la 22 Zona Militar de Santa María de las Rosas, en el municipio de Rayón, a una media hora de la capital mexiquense. Su camioneta se detuvo un momento, nada más, para que alguien le entregara un fólder mientras algunos ciudadanos, ni siquiera diez, observaban y aplaudían la llegada del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que visitaba la entidad para enterarse -como si no lo supiera- de la situación de la seguridad en el estado más poblado del país, y que en 2023 celebrará elecciones para cambiar gobernador.

Acá lo esperaba el mandatario Alfredo del Mazo, el último de la dinastía del Grupo Atlacomulco que ha ocupado el cargo. El mérito más visible que lo ayudó a ganar, en 2017, fue su parentesco con el ex presidente Enrique Peña, lo cual, nada más perder el PRI la presidencia, se convirtió en un estigma que lo señalaba como parte del mismo tinglado de corrupción que combate la nueva administración con desigual suerte.

Ahora, a las puertas de una nueva contienda electoral, en el Edoméx se mueven las piezas que por mucho tiempo estuvieron quietas por parte del PRI. Del Mazo ha sido uno de los gobernadores más cooperativos con AMLO, y éste, a su vez, ha respetado su investidura no porque no haya nada que investigarle al primo-hermano de Enrique Peña, sino porque en Morena vaticinan un triunfo de su partido. Si sucede así, entonces habrá arrojado por fin del poder a la familia del ex presidente, que nunca ha perdido una elección en el Estado de México. Morena lo sabe y se prepara: Higinio Martínez, un hábil político que logró hacerse de la estructura política del partido del presidente, realiza ya campañas anticipadas disfrazadas de giras amistosas, casi inocentes, pero su músculo no le alcanza y aparece en tercer lugar, de acuerdo a las consultas internas. La profesora Delfina Gómez, secretaria federal de Educación, apenas comienza a salir de su zona de silencio y la ubican en segundo lugar, detrás de Horacio Duarte, administrador general de Aduanas y que muy callado y sin aspavientos encabeza las preferencias, que no necesariamente coinciden con las de AMLO, quien se va por el lado de Delfina incluso sin que abra la boca.

Esta visita, de manera oficial, tiene que ver con los resultados de seguridad pública que Del Mazo ha obtenido y que de entrada ubican a la entidad en el primer lugar en feminicidios, muy por encima de Veracruz. Ese, que resulta actualmente un tema muy sensible y muy político, no puede ocultar su gravedad, aunque lo intenta. Del Mazo también está entre los personajes que pudieran competir por la presidencia de México y al que el diario Reforma, quién sabe cómo ni por qué, le concede 10 por ciento de posibilidades para ganar en una hipotética contienda.


Una de las fotos que el equipo de Comunicación Social del propio gobernador tomó de los dirigentes resume que la reunión no fue del todo grata para ellos. Mientras Del Mazo da públicamente su informe, el presidente se ha parado detrás de él y lo mira con un gesto de disgusto, de desaprobación, como si estuviera a punto de contradecirlo.

Y es que Del Mazo finalmente ha sostenido, desde su discurso de resultados que en el Estado de México disminuyó la incidencia de delitos de alto impacto, como lo son robo a negocio, secuestro, robo de transporte y de vehículos con y sin violencia, homicidio doloso y feminicidios.

“En la incidencia delictiva, se ha tenido durante el año 2021, tenemos una disminución en la incidencia delictiva de los delitos de alto impacto en general, y en especial, una disminución en siete de estos delitos”, dijo, muy seguro.

Lo que no dijo es que su Fiscalía y su fiscal, Alejandro Gómez Sánchez, van perdiendo una guerra declarada contra ellos por el cártel de la Familia Michoacana, y que ha cambiado por completo el escenario del narco en la entidad, sobre todo en el valle de Toluca, y que le ha costado la vida a por lo menos 24 agentes, que han caído en emboscadas o enfrentamientos, sobre todo en la zona de Coatepec Harinas, en lo que va del 2021.

Pero señalar a Del Mazo acerca del fracaso de la seguridad pública en la entidad no tiene sentido cuando AMLO está junto a él, porque si hay un tema en el que el gobierno federal ha fallado es precisamente ése. La creciente militarización del país, ordenada y arropada por un hombre que antes de allegarse el poder siempre dijo que los militares debían regresar a sus cuarteles, ha sometido a regiones ya convulsas a nuevos procesos de violencia que ha profundizado los problemas que los penetran. Oaxaca, Chiapas y Guerrero, por apenas mencionar algunos, son ejemplo de que la presencia militar no sirve para combatir al crimen organizado ni tampoco a los delincuentes comunes, pero la presencia de las fuerzas armadas coincide con zonas mineras, la frontera sur y las rutas de contingentes migrantes centroamericanos, así como con megaproyectos como el Tren Maya, un plan que forma parte de un proyecto transexenal que tiene por objetivo crear rutas de transporte de materia prima y minerales hacia Canadá y Estados Unidos vía férrea.

Por eso, que Del Mazo esconda que su administración que encabeza ha fracasado enfrente del presidente, hace que esa reunión se convierta en un circo de dos pistas, en las que ambos son, por decirlo de alguna manera, el reflejo inalterado del otro en lo que a ese tema se refiere.

Así, Del Mazo siguió adelante desgranando números que además los ha tomado de la Federación: el secuestro ha disminuido 15 por ciento, entre enero y octubre de este año; el robo a transportista, robo de vehículo con violencia, homicidio doloso, ha bajado 6.28 por ciento, el feminicidio ha disminuido 3.28 por ciento, así como el robo de vehículo de vehículo sin violencia. “En el caso de feminicidio, el delito más lastimoso que tenemos, una disminución del tres por ciento en el año de 2021, y se ha incrementado el número de detenidos en un 56 por ciento, y en 88 por ciento las sentencias condenatorias.


En fin, Del Mazo sostiene que en la entidad se tiene una disminución promedio anual del 5.3 por ciento en los delitos de alto impacto, en homicidio doloso hay una disminución anual del 0.9 por ciento, mientras que en robo de vehículo es de 10 por ciento, y de acuerdo con su dicho la entidad cuenta con una estrategia de seguridad que tiene ocho ejes de operación.

Explicó que a través de esta estrategia se fortalecen los C5 de Toluca y Ecatepec, mediante el incremento de las cámaras de videovigilancia al pasar de 10 mil a 20 mil.

Lo que no dijo acerca de esas cámaras es que cada juego de 10 mil cuesta aproximadamente 7 mil millones de pesos. Los primeros 10 mil equipos fueron comprados en 7 mil 922 millones 400 mil 634 pesos en la compra de estos equipos a la empresa Seguritech Privada S.A de C.V, según la solicitud 00040/SSEM/2018, emitida por Transparencia.

La mencionada empresa es propiedad de Ariel Zeev Picker Schatz, de quien su sitio web dice que “estudió en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México para Ingeniero Industrial y durante su tiempo como estudiante estuvo vendiendo e instalando alarmas adquiridas en el centro de la ciudad hasta que creó Seguritech Privada, S.A. de C.V”, dice una nota del periodista Marco Antonio Rodríguez para este portal electrónico.

“A Picker le tomaron 20 años para saltar de la venta de alarmas al lanzamiento de satélites espaciales y tener en nómina a cerca de 2 mil 500 empleados. ¿Cómo le hizo?, fácil: una venta, primero, al gobierno mexiquense de Eruviel Ávila por 6 mil 379 millones de pesos a cambio de instalar 10 mil cámaras de videovigilancia. Un año después, el contrato aumentó a 6 mil 720 millones de pesos con ese mismo gobierno”, dice su reportaje.

En realidad, la empresa de Ariel creció a la sombra del Grupo Atlacomulco, a la cual llenó de contratos en este sexenio a Seguritech, y cuyos montos facturados alcanzaban, por lo menos hasta 12018, más de 20 mil millones de pesos.

Los contratos con otros 22 estados de México lo han ubicado como “el empresario del momento”, una especie de Armado Hinojosa en una versión más joven y audaz, pero siempre bajo la sombra de políticos afines al expresidente de México, Enrique Peña Nieto y actualmente también del gobernador Alfredo tercero. Esas otras 22 entidades le facturaron contratos por un total de 22 mil 307 millones de pesos. Esta es parte de la respuesta del por qué Picker ha podido lanzar satélites. La otra parte de la respuesta se esconde en sus apellidos. Ariel Zeev Picker Schatz es socio del general retirado “Gonzalo Miguel Adalid Mier, quien falleció en 2013, y la notaria pública Alicia Rebolledo Terrazas”, dice un reportaje de la revista Proceso al respecto.

El 3 de agosto de 2021 una nota del medio local El Sol de Toluca daba cuenta de la destrucción de cámaras de vigilancia en los municipios sureños de Zacualpan, Tejupilco, Temascaltepec y Almoloya de Alquisiras, precisamente algunos de los territorios dominados por el narcotráfico. En esa región, dice la nota del reportero Rodrigo Miranda, “hasta este momento, los municipios que no cuentan con cámaras de videovigilancia son San Simón de Guerrero, Amatepec, Tlatlaya y Luvianos”.

El informe de Del Mazo resulta endeble, pero la actual Federación es tan débil como el gobierno mexiquense, que presume un incremento de mil policías y un aumento a su salario de 18 por ciento, así como la obtención del Certificado de Triple Arco de CALEA para la policía estatal, el Centro de Mando y la Universidad Mexiquense de Seguridad.


Del Mazo recordó que en materia de seguridad se trabaja de manera coordinada con los tres órdenes de gobierno en las 32 regiones en las que ha sido dividido el territorio mexiquense, donde participan la Secretaría de Seguridad estatal, Fiscalía General de la República, Guardia Nacional, FGJEM, Centro Nacional de Inteligencia, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina. 

Asimismo, mencionó, se tiene un trabajo coordinado con la Ciudad de México, donde se trabaja de manera conjunta con los Centros de Mando, se intercambia información y se comparten frecuencias entre los cuerpos policíacos, la realización de operativos en el transporte público y de inteligencia, para atender principalmente, delitos como el homicidio, robo a transporte público, robo de vehículo y robo al transporte de carga.

“Yo quisiera dejar hasta aquí esta intervención, agradeciendo nuevamente al señor presidente por el apoyo que le da al Estado de México, por el trabajo para apoyarnos a atender el reto de seguridad, porque lo hacemos de manera conjunta y a las fuerzas federales que también tienen una gran y amplia presencia en nuestra entidad, y les agradecemos el respaldo para atender uno de los principales retos que tenemos como entidad”, dijo Del Mazo para terminar. Entonces López Obrador destacó que su gobierno mantiene una buena relación con el Estado de México y trabajan de manera conjunta para seguir avanzando.

“En el Estado de México con el gobernador Alfredo del Mazo, con quien tenemos muy buena relación, trabajamos de manera coordinada, en forma conjunta, y por eso hemos avanzado, desde luego hay pendientes, pero seguimos trabajando”, indicó.

Luego, pero sin que hiciera falta, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México, y el secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, confirmaron una disminución de los delitos de alto impacto; detalló que cinco delitos han ido a la baja, dos al alza y uno que se ha contenido.

Así es el informe de Del Mazo, que muestra una entidad que nadie conoce a un gabinete federal que asiente satisfecho en público porque gobierna un país en el que nadie vive.

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