Miguel Alvarado

Toluca, México; 20 de octubre de 2021.

Entonces los comerciantes ambulantes cerraron las calles de Rayón y Santos Degollado, así como Lerdo y Rayón, en el centro de Toluca. La razón es el reclamo más antiguo: un espacio para trabajar después de que los desplazaran de las inmediaciones del Jardín Botánico del Cosmovitral, cuyo espacio quedó integrado al nuevo Parque de la Ciencia.

Con bloques naranjas de plástico bloquearon la circulación y luego ellas mismas, sobre todo mujeres, se pusieron en medio de Rayón y ahí gritaron. Primero, que los habían engañado, que “un licenciado” les había dado permiso de instalarse en un nuevo espacio, y después, que los dejaran trabajar porque la venta en la calle representa la forma que tiene para subsistir. Estos comerciantes pertenecen a organizaciones locales como la Confederación Nacional de Asociaciones Sociales y Comerciales, liderados hasta hace poco por Esmeralda de Luna, una antigua jefa del comercio ambulante señalada por involucrarse en actos violentos.

– ¡Que nos dejen trabajar, ahora nos corren! ¿Con qué nos vamos a mantener? ¡La gente se muere de hambre!- gritaban mujeres mientras los granaderos resguardaban las inmediaciones del parque.

Uno de los principales negocios en Toluca es el control del comercio ambulante, pues en esta actividad se involucran líderes de organizaciones y autoridades municipales y estatales que cobran a los comerciantes por uso de espacio, pero también son parte de un proceso de extorsión que genera millones de pesos al año y que se reparten entre directores y líderes. En esta estructura participan inspectores, policías municipales y estatales, encargados municipales de direcciones y grupos de golpeadores. Toluca cuenta con áreas importantes de venta para el comercio semifijo, que están controladas por organizaciones como Conasoc y Jorge Jiménez Cantú, que las han ocupado violentamente. Estas áreas, entre las que destacan Palmillas, la terminal de Toluca y la zona de hospitales, sin embargo, no son las únicas. Otros pasajes de ventas se han abierto, como la avenida Colón, frente al Hospital del Niño, la calle de Alpinismo, Pino Suárez y ahora la pequeña Plaza España, en el centro de la ciudad, a un costado del nuevo Parque de la Ciencia.

Ahí, con el domo de un planetario plateado como símbolo de algo que todavía no termina de cuajar o de entenderse, se ha desplegado un operativo policiaco para “contener” a ambulantes desplazados que buscan un espacio público para trabajar. Ellos se habían establecido en las inmediaciones del Cosmovitral, un jardín botánico que irónicamente se construyó en el edificio que albergaba un viejo mercado de Toluca, hace 50 años. Sin embargo, el espacio del Cosmovitral fue integrado como parte del nuevo jardín de la Ciencia y ellos perdieron sus espacios. Otros, no hay.


Así, el operativo policiaco le dio un nuevo rostro al flamante Parque de la Ciencia, que a las 11 de la mañana había reunido a los comerciantes en torno a las vallas que delimitaban el cerco de la policía.

Por eso, que los conflictos por espacios y por corrupción de autoridades que involucran a los ambulantes hayan escalado en distintos puntos de la ciudad, preocupa debido a todo lo que significa. El investigador Gerardo Lezama señala, en la tesis “Estado y comercio ambulante: fundamentos normativos para la regulación del ambulantaje”, que el comerciante ambulante “es un actor político que responde a incentivos clientelares del Estado. […] Esta teoría exhibe la relación ambivalente entre el comercio ambulante (específicamente, las agrupaciones de vendedores ambulantes) y el Estado. Por un lado, el Estado criminaliza y combate al ambulantaje por los perjuicios que genera en la comunidad. Por otro lado, los actores estatales son flexibles en esta contienda: consienten la permanencia de determinadas agrupaciones y las favorecen con recursos o concesiones a cambio de apoyo electoral o la organización, movilización y/o contención de sus agremiados”.

De acuerdo al gobierno municipal, ninguno de los comerciantes que se ubicaban en la calle de Santos Degollado, la misma en donde se ubican el Cosmovitral y el nuevo jardín, tiene permiso para colocar sus puestos y trabajar. Ayer, locatarios establecidos en la calle de Nemesio Díez trataron de evitar la llegada de los ambulantes, que se instalaron sobre la calle de Gómez Pedraza y por un rato trabajaron ahí. Esa es la misma calle que ahora el municipio “ofrece” para que se instalen y trabajen, porque, dicen las autoridades, están “conscientes de la necesidad económica que se tiene” y ahí no afectarían a los comercios establecidos.

Muy temprano, a las 6:30, la Dirección General de Gobierno encabezada por Mario Montiel Castañeda, inició el despliegue de 185 policías municipales y de 21 elementos de inspección en Vía Pública, así como de dos elementos de la Defensoría Municipal de los Derechos Humanos, para cerrarles el paso a los ambulantes. Mario Montiel es uno de los funcionarios municipales más señalados por los comerciantes de permitir el esquema de corrupción que en zonas de la terminal y Palmillas ha generado enfrentamientos y golpizas en meses pasados, así como encarcelamientos arbitrarios y la presencia y operación de grupos de choque y carteristas.

El viernes 15 de octubre de 2021, comerciantes del mercado de Palmillas, ubicado en la zona norte de Toluca, denunciaron que un grupo de golpeadores los amenazó cuando se negaron a pagar cuotas. En el connato, se realizaron disparos de armas de fuego. La intención, señalan afectados, es quitarlos sus lugares de trabajo, y acusaron que algunos funcionarios del ayuntamiento de Toluca protegen a los agresores.

Luego de marchar un rato por el centro de la ciudad, los comerciantes fueron recibidos por un representante del gobierno del Estado de México, que responsabiliza al ayuntamiento. Este, a su vez, hace lo mismo con la administración estatal. Por ahora los cierres serán levantados, pero el problema de fondo subyace ahí: la pobreza, el clientelismo, la cuota miserable de control por parte del Estado y los abusos de autoridades, golpeadores y líderes no terminará nada más porque hoy alguien abrió las puertas del palacio de gobierno.

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