Miguel Alvarado

Toluca, México; 23 de septiembre de 2021

A Juan Salgado Guzmán lo fueron cazando los agentes de la Fiscalía General de la República hasta las calles de Metepec, donde lo abatieron en una de las avenidas principales de esa ciudad, a 20 minutos de Toluca, en el Estado de México.

No habían dado las 14:00 del 22 de septiembre de 2021 cuando policías federales le marcaron el alto al Indio, uno de los capos fundadores de los Guerreros Unidos en Iguala Guerrero, además brazo derecho de Sidronio Casarrubias, uno de los jefes de ese cártel, el 26 de septiembre de 2014, que participó en el levantamiento de los 43 normalistas rurales de Ayotzinapa en esa ciudad.

El Indio ya había sido capturado en Tonatico, una población al sur del Estado de México, el 20 de de junio de 2016 acusado precisamente de estar involucrado en ese caso. Esa captura fue realizada por agentes de la Comisión Estatal de Seguridad de la extinta Procuraduría federal.

Se cree que El Indio es también familiar de los Casarrubias, y estaba encargado de informar a los capos acerca de la presencia de sicarios de Los Rojos, el cártel rival de aquella región, y que iban presuntamente infiltrados en los camiones en los que viajaban los normalistas. El Indio era el encargado de supervisar las operaciones de los Guerreros Unidos, y cuando se desató una cacería de detenciones en Guerrero, después de la llamada Noche de Iguala, El Indio huyó a Tonatico, un municipio que formaba parte de un corredor de trasiego y tránsito que los Guerreros Unidos habían abierto por el sur del Estado de México, y que los conectaba con Metepec, Toluca y la Ciudad de México.

“Juan Salgado le dijo a Nicolás Nájera que ahí es donde se estaban organizando los contras con los estudiantes y que fuera a partirles su madre”, detalló Juan en su testimonio, quien además dijo que El Indio había relatado q en una reunión de narcos que a los estudiantes los habían disuelto en ácido, y que a otros los habían cremado en una funeraria de Iguala, la cual tiene la denominación social de El Ángel, y es propiedad de la familia Mazón, de arraigo político en aquella ciudad.

En ese entonces, a Juan Salgado lo buscaban también autoridades de Estados Unidos y la PGR había ofrecido por su captura una recompensa de hasta tres millones de pesos. Que cayera abatido en las calles de Metepec confirma lo que habitantes de Iguala señalan desde hace tres años: la limpia que se realiza contra los implicados en el caso de los 43 de Ayotzinapa se ha incrementado. En Iguala, hasta el día de hoy, hay por lo menos tres ejecutados mensualmente relacionados con ese hecho.

El cuerpo de El Indio fue sacado del interior de un taxi Aveo con placas A-359-JBTy más tarde identificado por los policías de la Fiscalía General de la República, quienes de inmediato cubrieron su rostro y cuerpo con una sábana blanca.

El 26 de junio de 2016 se le dictó auto de formal prisión. Al Indio se le achacaba haber dado algunas de las órdenes de ataque contra los normalistas, de acuerdo con declaraciones del propio Sidronio Casarrubias y de Gildardo López Astudillo, El Gil, este último convertido en uno de los testigos estrella de la Fiscalía de la Cuarta Transformación, y quien ha desgranado un relato en el que la noche del 26 de septiembre de 2014 habrían muerto en Iguala hasta 90 personas.

No se sabe en qué momento El Indio obtuvo su libertad ni qué hacía en Metepec, Estado de México. La Fiscalía de la República tampoco ha explicado por qué un operativo que buscaba detener a quien se consideraba clave en el caso de Ayotzinapa terminó con el principal involucrado muerto a tiros, en el asiento trasero de un taxi.

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