Redacción VcV

Toluca, México; 30 de junio de 2021.

Ladrones de estatuas en el valle de Toluca fueron capturados esta mañana, después de que dos efigies desaparecieran, una en Zinacantepec, en la plaza Estado de México de Zinacantepec y otra en el parque de los Cedros o Fidel Negrete, ubicado en la colonia Azteca de la capital mexiquense.

Hoy, finalmente, la Fiscalía dio con un domicilio, ubicado en el pueblo de San Cayetano, al norte de Toluca, en cuyo interior había restos del material del que estaban hechos las estatuas, así como indicios de que los presuntos responsables habían estado en Zinacantepec. En ese lugar se capturó a Reyna “N”.

Así pues, personal de la Fiscalía Regional de Toluca, adscrito a la Fiscalía General de Justicia Estatal (FGJEM), cateó un inmueble donde fueron halladas distintas cantidades de aluminio, cobre y bronce.

Esta orden de cateo fue solicitada por el ministerio público a un juez, como parte de una investigación iniciada luego de que el sábado pasado fue robada una estatua instalada en la Plaza Estado de México, en el municipio de Zinacantepec.

Luego de que este mandamiento judicial fue otorgado, agentes de la Fiscalía mexiquense se trasladaron a una vivienda ubicada en la calle de José María Morelos y Pavón, en la delegación de San Cayetano de Morelos, en Toluca, donde fueron hallados un recipiente con fragmentos de bronce; nueve rollos de aluminio; cuatro rollos de plástico color negro con cobre en su interior; dos lonas de medidas de “seguridad y prevención para un regreso seguro” del ayuntamiento de Zinacantepec, las cuales se encontraban ubicadas afuera del lugar de cateo


En este lugar fue detenida Reyna “N”, de 39 años, quien fue puesta a disposición del Ministerio Público, quien habrá de determinar su situación legal.

Ayer fueron capturadas las personas que ayudaron a realizar el traslado de la figura, la cual representa al astronauta mexicano José Hernández Moreno. El trabajo fue realizado durante la administración del gobernador Eruviel Ávila, en el sexenio pasado, y aunque en la zona se realizan rondines nocturnos en los que inclusive participa la Guardia Nacional, la figura fue cercenada desde los tobillos y llevada en una camioneta. Los tres implicados en el transporte y “flete”, José Alberto, Darío e Ignacio “N” declararon que fueron contratados para ese trabajo sin saber que se trataba de un robo. Un día después, el cateo en San Cayetano parece haber terminado con esta aventura en la que, si bien hay responsables, la estatua del astronauta no aparece.

Acerca de la segunda estatua robada no se sabe nada acerca de los autores de la sustracción, aunque puede inferirse que son los mismos porque también fue cercenada. Se trata de una efigie que se encontraba en un parque junto al panteón municipal. Llevaba el nombre de “Gracia y alegría” y era obra de la escultora Gogy Farías. Estaba ahí desde 1991 y se trataba de dos figuras femeninas unidas por los pies, punto en el fueron cortadas, como sucedió con el astronauta.

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