Marco Antonio Rodríguez

Toluca, México; 20 de abril de 2021.

En 1985, año del sismo que cimbró a México con un terremoto de 8.1 grados en la escala Richter, José José hacía también vibrar a los guerrerenses que se daban cita al Centro de Convenciones de Acapulco. Tenía entonces 37 años y una voz educada, que no privilegiada, y cantaba el himno de su vida: “seré quien todo lo dio por triunfar, dejando su vida al pasar hecha pedazos” era el estribillo que coreaban los ahí presentes minutos antes de colorear el escenario con rosas rojas y blancas.

Nació bajo el nombre de José Rómulo Sosa Ortiz y murió bajo la insignia de José José, El Príncipe de la Canción, ícono de la balada romántica pero también de los excesos y el precio de la fama. Fue compositor, mal actor pero lo fue, productor musical y principalmente cantante, aunque ocasionalmente se dejó ver tocando guitarra o contrabajo. Su música al igual que su vida atravesó por diversas facetas, mas su declive profesional vino en compañía de la cocaína y el alcohol; sustancias que terminaron con su voz y legado.

1970 fue el año en que consolidó su éxito como cantante solista –luego de probar con los boleros, el jazz y la bossa nova- cuando llegó a su vida la composición del también mexicano Roberto Cantoral García. Aquel 15 de marzo de ese año no fue un día cualquiera. Ante un público plagado de homólogos José José interpretaba El Triste en lo que fuera el Segundo Festival de la Canción Latina, dejando boquiabiertos a más de uno, como da testimonio el siguiente videoclip (https://www.youtube.com/watch?v=LWSAEGMPXT8) donde aparece Marco Antonio Muñiz como aspirando la voz del intérprete. Ahí se aprecian a otros cantantes populares de la época como Angélica María y Alberto Vázquez.

A inicios de los años ochenta El Príncipe de la Canción fue eso y más, también fue el artista número uno de México, obteniendo 9 nominaciones al Grammy y vendiendo, en 1983, más de 18 millones de discos de su álbum Secretos pero también fue señor y amo del “sold out” en escenarios como el Madison Square Garden o el Radio City Music Hall  o de cualquier sitio en el que se presentaba, fuera en Japón, Israel, Rusia o su tierra natal México.

No obstante, compuso unas 8 canciones, grabó más de 30 discos de estudio y tres en vivo obteniendo 22 discos de Oro y Platino por su quizás más popular álbum, Secretos. Cantó con un sinfín de artistas y otro tanto igual ha realizado homenajes y readaptaciones de su música.

Murió a los 71 años, el 28 de septiembre de 2019, en medio de una tragicomedia protagonizada por su familia en contubernio con la prensa internacional quienes por más de un mes citaban al oriundo de Clavería, Azcapotzalco, en sus primeras planas con temas alusivos al paradero de sus cenizas o los absurdos alegatos de sus hijos José Francisco Carmelo (José Joel), Marysol y Sara.

El 17 de febrero pasado habría cumplido 73 años, pero su muerte lo impidió; no obstante, cada 20 de abril es recordado por sus fanáticos pues la fecha forma parte de una de sus más emblemáticas canciones “Me vas a echar de menos”, quizás a manera de presagio por el legado que dejó.  

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