Miguel Alvarado / Ramsés Mercado

Ocoyoacac, México; 16 de febrero de 2021. Tiene 91 años y ha ido al módulo de registro para vacunación que instalaron en la población de San Jerónimo Acazulco, en el municipio de Ocoyoacac. Salió de su casa envuelta en su chal y con su bastón como única compañía, junto con una de sus parientes. También se puso un cubrebocas de color rosa y sonríe cuando le muestran la hoja que la acredita formalmente como inscrita. Ahora lo único que le resta es esperar que la llamen.

Su acta de nacimiento dice que nació el 19 de julio de 1929 ahí mero, en Acazulco y eso significa haber visto todo tipo de cosas, pasar toda clase de apuros. Esa edad también significa quedarse sola. Para Ascensión Ávila Camacho no hay un minuto que perder y por eso corre -no, camina lo más rápido que puede rumbo a la carpa que brigadistas del ayuntamiento y de la Secretaría del Bienestar instalaron en el centro de aquella población, a un lado de las oficinas delegacionales, y que cuenta con computadoras, impresoras y acceso a internet.

Desde hace dos semanas en Ocoyoacac el gobierno municipal ha apoyado a personas de la tercera edad para que se registre en el programa de vacunación, cuyas dosis ya se aplican en algunos municipios rurales del Estado de México.

Ascención ha vivido siempre aquí pero por sí misma no podría hacer este trámite. A pesar de su felicidad, no puede caminar sola por las calles y depende de la ayuda que le brinden para comer y cobrar un apoyo proveniente del gobierno federal. Hoy, para ella, se trata de un día especial porque después de casi un año de pandemia en México, podrá vacunarse contra el coronavirus en unos días más, si todo resulta como se ha planeado.

-Tengo mi tía- dice ella- pero no es igual. Ya se murió mi esposo

También tiene sobrinos, pero no la ven porque no viven cerca o de plano no le hacen caso. Ascención es atendida por parientes cercanas que le dan de comer y le permiten estar con ellas porque Ascención no tiene casa propia, vive en la casa de unos sobrinos, que le prestan un cuarto.

En el municipio de Ocoyoacac, el INEGI ha calculado que viven unas 7 mil personas de 60 años o más, y de las cuales, hasta el momento mil 500 han realizado sus registros.

Gabriel González, coordinar de la brigada y subdirector de Cultura en el ayuntamiento local, expresa que en las comunidades serranas la gente trabaja, sobre todo, en la zona de La Marquesa y en el campo. Y por eso, los ancianos han debido realizar solos sus registros. Pero las computadoras son, para la gran mayoría, un obstáculo para cumplir con los trámites digitales. Por eso la carpa de ayuda es itinerante, viajera, y esa iniciativa ha beneficiado a Ascención.

Este miércoles y jueves los brigadistas estarán en la comunidad de San Pedro Cholula, y el viernes en Tepexoyuca, en Ocoyoacac. Solamente se pide presentar la CURP, dos números de teléfono, un correo electrónico y la credencial del INE.

Fotografías: Ramsés Mercado.

Diseño de imagen: Brenda Cano

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