Ramsés Mercado

Jocotitlán, México; 28 de diciembre de 2020. En las faldas del inactivo volcán Xocotépetl, o mejor conocido como el cerro de Joco o Jocotitlán, se encuentra el poblado de La Providencia, un lugar poco habitado donde los terrenos de siembra predominan principalmente, a unos tres kilómetros del centro de Los Reyes.

Ahí se encuentra la Iglesia de La Divina Providencia, un templo modesto, pequeño, de piedra y con un vitral de la Virgen de Guadalupe en su entrada, en donde en punto de las 10:20 de hoy llegó una carroza fúnebre, que transportaba el cuerpo de Mónica, seguida de familiares, amigos, gente del pueblo, así una camioneta blanca con arreglos florales y coronas enviadas por el Consejo Nacional de Fomento Educativo, donde trabajaba a sus 22 años y como invitada de piedra, una patrulla.

Mónica Laguna fue reportada como desaparecida el 25 de diciembre y fue hallada sin vida un día después, el 26 de diciembre en el río Lerma, a la altura de la comunidad de Santo Domingo, en el municipio de Ixtlahuaca. Al parecer fue violada y tenía golpes en el rostro, según los primeros reportes policiacos. Se desempeñaba como promotora educativa y era madre de dos pequeñas, de 2 y 3 años.

“Fueron como cinco minutos solamente. Fue a mi casa a Toluca a recoger unas cosas que había encargado para unos regalos de Navidad y como llevaba prisa, sólo entró, salió, fueron escasos cinco minutos que yo la vi, de ahí hasta ahorita, aquí”, reclama su hermana con lágrimas en los ojos.

Al término de la misa partió el cortejo fúnebre al panteón, acompañado de mariachi y la gente que se dio cita en el lugar. Hoy, el cuerpo de Mónica ya se encuentra en el cementerio, sin embargo, la lucha por exigir justicia y se esclarezcan las cosas apenas ha comenzado.

Fotografía: Ramsés Mercado.

Deja un comentario