Redacción VcV

Toluca, México; 6 de agosto de 2020. “Se quieren apoderar de nuestros espacios públicos, los cuales fueron donados por nuestra gente, y ahora el Sistema para el Desarrollo Integral pretende administrar”, dice Renato Robles Gómez, un poblador de San Mateo Otzacatipan, pueblo del municipio de Toluca.

Gómez se refiere a los centros de salud regionales, sobre los cuales nadie les preguntó si estaban de acuerdo en ese cambio de administración, que hasta ahora han llevado el gobierno del Estado de México y el Instituto de Salud

-Queremos ser consensados respecto al tema, que se nos tome en cuenta porque ya estamos hartos de los abusos que han cometido y estamos en protesta para que se nos consideren nuestros derechos como pueblo indígena. Nos han robado nuestra cultura, nuestros derechos, el respeto. El pueblo ya se organizó.

Las Unidades de Salud de Otzacatipan se construyeron con recursos de la comunidad hace 42 años, y originalmente era un taller en el que se aprendía cocina, tejido y otras cosas. No estaba destinado para centro de salud, pero el ISEM tomó posesión de él, aunque ahora la falta de recursos ha obligado a pasar este centro al DIF. Sin embargo, esa instancia argumenta que no puede dar ese servicio porque no es propiedad del ayuntamiento.

– No estamos de acuerdo en ceder lo que es de la comunidad. Creamos el Concejo de Autoridades Tradicionales para defender nuestros espacios públicos. Nos cobran por los servicios, por lo que no nos proveen, medicamentos, médicos cuando no los hay- dice Maximino Rojas, otro de los habitantes.


En Otzacatipan hay diez Unidades de Salud, que se diseminan en barrios y fraccionamientos, pero están cerrados. En octubre de 2016 se les dio servicio y desde entonces no funcionan. La comunidad tiene más de 187 mil habitantes y no cuenta con servicio médico.

– Nadie se acerca a brindarnos apoyo. Nos atendemos de covid-19 en hospitales particulares, eso los que tienen dinero. Es la comunidad que más recursos genera pero es la más abandonada. La Delegación no nos apoya y mejor ni nos metemos con ellos- apunta Rojas.

La comunidad está abierta a un acuerdo que permita que las instalaciones se prestaran para que se otorgara servicio médico gratuito. Las unidades de La Crespa y San Nicolás Tolentino están abandonadas. La problemática de la marginación es histórica y las Unidades de Salud siempre han dado un servicio a medias. Médicos particulares dieron consulta por un tiempo.

-Queremos que la comunidad sepa qué se va a hacer con su patrimonio- dicen los pobladores, que también señalan que por ahora la Autoridad Tradicional tiene el control de la Unidad.

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