Redacción VcV

Ixtapan de la Sal, México; 3 de octubre de 2022

Esta mañana, Ana Lilia Ocampo Ayala, hermana del alcalde de Ixtapan de la Sal, fue secuestrada, cuando se encontraba en las instalaciones de la farmacia La Guadalupana, que es de su propiedad.

De acuerdo con autoridades municipales, un comando armado llegó al lugar a bordo de una camioneta KIA negra, y obligaron a la mujer a subir. Una vez adentro, la unidad escapó. La policía no sabe nada más y ha tratado de colocar retenes para intentar localizarla.

Hace poco, el alcalde de Ixtapan, Édgar Ocampo Ayala, se vio involucrado en un intento de extorsión, que trató de ejecutar el primer regidor de ese municipio, Raúl “N”, quien ahora se encuentra preso. En el palacio municipal de Ixtapan de la Sal se entreteje una historia de traiciones políticas y hasta, amor, porque los habitantes de ese lugar señalan la complicidad de un grupo de funcionarios que intentan hacerse con el poder.

Ixtapan de la Sal es un municipio a medio camino entre la ciudad de Iguala y Toluca. Se trata de una ruta de trasiego que comunica a Guerrero y a la Tierra Caliente con el centro el país, y en 2014 estaba controlada por los Guerreros Unidos, cuyos líderes, los Casarrubias, la usaban para trasladarse a Metepec, en el valle de Toluca, pues mantenían algunas viviendas ahí. Fue desde Toluca que uno de los narcos dio una de las órdenes para matar a un grupo de normalistas de Ayotzinapa, capturados el 26 de septiembre de 2014 por ese grupo criminal, los soldados del ejército mexicano y policías municipales y estatales.

En 2014 el edil de Ixtapan de la Sal era Ignacio Ávila Navarrete, quien fue detenido por la PGR el 21 de septiembre de ese año por la PGR, acusado de delincuencia organizada. Testimonios de habitantes de Ixtapan de la Sal indican que el fin de semana del 26, 27 y 28 de septiembre de 2014 hubo toque de queda en el municipio, y fueron prevenidos por halcones y narcos locales de no salir de sus casas. Pero la detención duró apenas 72 horas y lo que se perfilaba como una investigación de la SEIDO terminó en un simple interrogatorio. En ese entonces, el ejército había desarmado a los cerca de 100 policías municipales de Ixtapan, que fueron acusados de dar protección al crimen organizado.

La razón de que en Ixtapan de la Sal se hubiera declarado toque de queda el 26, 27 y 28 de septiembre era que el alcalde Ávila Navarrete había sido ubicado como compadre de Mario Casarrubias Salgado, el Sapo Guapo, líder de los Guerreros Unidos que estaba detenido desde abril de aquel año. El alcalde de Ixtapan fue capturado por órdenes del entonces procurador general, Jesús Murillo Karam, que peinaba parte del Triángulo de la Brecha en busca de los 43, o eso hacía creer.

Esa historia fue recordada fue retomada recientemente por el GIEI al explicar que los Guerreros Unidos mantenían tratos con diversas alcaldías de la región en Morelos, Guerrero y el Estado de México.

El secuestro de la hermana del alcalde se inscribe en un contexto de venganzas entre funcionarios y entre las filtraciones que grupos del crimen organizado han realizado en los distintos municipios del sur mexiquense. La Fiscalía ya participa en operativos de búsqueda de la mujer.

En Ixtapan, los habitantes señalan que el móvil del secuestro es una venganza por haber denunciado y detenido al primer regidor, Raúl “N”. Otras fuentes involucran además a la síndico Daniela Díaz, presunta novia de Raúl; a Daniel Díaz, padre de Daniela; a la segunda regidora, Karla Angélica Velázquez Puentes; a la cuarta regidora, Nancy Vázquez Cabrera y al sexto regidor, Alan García Bernal.

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