Miguel Alvarado: texto. Brenda Cano: diseño. Ramsés Mercado: imagen.

Toluca, México; 20 de mayo de 2022

El 4 de agosto de 2021 fui golpeado por unas 20 personas, hombres y mujeres, que además me robaron el celular con el que comenzaba a grabarlos. Todo esto sucedió en las narices de la policía estatal, que protegió a los golpeadores para que escaparan o para que simplemente no fueran detenidos. Hubo dos personas aprehendidas, sin embargo, que salieron en muy poco tiempo.

Como reportero, hacía un recorrido por la zona de la Terminal de Toluca en compañía de las comerciantes Jocabeth y Melina del Valle cuando los golpeadores nos vieron.

Era claro que no iban por mí, sino por ellas. Y fueron ellas quienes recibieron una golpiza brutal que las envió al hospital con lesiones que pusieron en riesgo sus vida. A mí me golpearon, pero no como a ellas.

Los medios de comunicación en Toluca se negaron a cubrir la golpiza que las jóvenes Del Valle se llevaron. Nadie las mencionó en sus reportes noticiosos y nadie quiso hacer entrevistas a las heridas. Nadie, excepto VcV Noticias, que sigue ese tema a la fecha. Yo he realizado demandas y en la Fiscalía de Atención al Periodista consignaron e investigan el robo.

La golpiza de las jóvenes Del Valle se invisibilizó porque ningún reportero quiso acercarse. Ninguno es ninguno, y aquí debo incluir a reporteras feministas que siguen casos de feminicidios y levantones. ¿Por qué no quisieron cubrir la historia de las jóvenes Del Valle los reporteros? ¿Por qué no les dieron oportunidad de contar los hechos y las razones de esa agresión? El único que salió en las noticias fui yo, por mi condición de periodista. Si no hubiera estado ahí, ese hecho no se hubiera registrado de ninguna manera. No existiría, pues.

Ahora que hay cinco reporteros agredidos por la policía estatal y que los periodistas protestan en Palacio de Gobierno del Estado de México, ante los muros sordos y ciegos que protegen a Alfredo del Mazo, no dejo de pensar en las chicas Del Valle, reventadas en sangre y subidas a una patrulla para llevarlas a la Fiscalía, donde antes que nada pretendieron acusarlas de haber sido ellas las golpeadoras.

II

Ramsés Mercado -fotoperiodista de VcV, quien dice que no le pasó nada, pero tiene algunos golpes-; Claudia González, de El Universal; Claudia Rodríguez García de Meganoticias; Ximena García, de TV Mexiquense y columnista de VcV Y Abraham Sierra, de Multimedios, son los reporteros golpeados el 19 de mayo, en las escalinatas de la Catedral de Toluca por policías estatales.

Dice la columnista Ximena García que un reportero muerto no sirve para nada. Tiene razón, pero se le olvidó incluir a comerciantes, editores, ingenieros, arquitectos, veterinarios, médicos, plomeros, funcionarios públicos, activistas, choferes, taqueros, estudiantes, profesores, ilustradores, diseñadores, literatos y toda la gama de oficios y profesiones cuyos practicantes, muertos, no sirven para nada.

Pienso de nuevo en las jóvenes Del Valle cuando miro las imágenes de los periodistas protestando. Todos jóvenes y fuertes, llenos de ideas y energía, se pronuncian en contra de la violencia y todos coinciden en que el Estado es una fuerza que reprime, que atosiga, que le rompe la madre a uno en cualquier momento.

Alguien a quien no identifico ha tomado la palabra y dice que hay una iniciativa, una asamblea nacional que se llama Tenemos que Hablar (TQH), que busca la creación de un sindicato de periodistas. La idea es recibida por los demás de buena forma, pero necesitan más información y tiempo para seguir y entender el trabajo poderoso que ya hace esa asamblea.

En la protesta nadie dice que la primera violencia que enfrenta un periodista está en su Redacción, surge en su lugar de trabajo y es generada por el dueño del medio de comunicación, por los jefes. Esa primera violencia se puede identificar desde el salario que gana un reportero diarista, que en Toluca debe rondar los 8 mil pesos mensuales, los cuales deben alcanzar para todo. Y todo es todo. Muy pocos medios, casi ninguno, ofrece prestaciones. No hay seguridad social y los contratos se renuevan cada cierto tiempo para no generar antigüedad. Las jornadas son de tiempo completo, de 9 de la mañana a 9 de la noche o más. Y se hace de todo: se escribe, se toman fotos, se edita como sea, se programa, se revisan las redes sociales, se planea el trabajo, se diseña e incluso se vende publicidad, se paga la gasolina del auto de la empresa, se escriben gacetillas o notas pagadas y se trabaja con cámaras y computadoras propias. En algunas redacciones, los empleados son obligados a firmar documentos que no están relacionados con su contratación. Si no lo hacen, no son aceptados. No hay primas vacacionales, no hay aguinaldos por lo general y los pagos, encima, se reciben con atraso.


Eso es violencia y eso influye en el trabajo de todos. Luego viene el maltrato verbal, las discusiones que por carecer de método no llevan a ninguna parte, excepto a darle la razón al que paga o al jefe inmediato. Una de las consecuencias de la violencia de las Redacciones es, sin duda, la violencia que el reportero encuentra en las calles.

Pero de eso se aprende. No a ponerse un casco o a llevar la “mochila de supervivencia” que usan por ejemplo los estudiantes de Ayotzinapa cuando salen en grupo, porque eso se hace rápido. Se aprende, más bien, a organizarse, a oponer resistencia, a rebelarse en los trabajos, a no aceptar limosnas, a estudiar la Ley Federal del Trabajo. Y se aprende a escribir, a fotografiar, a filmar, a expresarse para que todos entendamos la problemática diaria de un reportero.

Que los periodistas estén aquí protestando representa mucho para todos y que los heridos estén a salvo es un alivio también. Pero si se quiere discutir acerca de periodismo en Toluca, primero se tiene que hablar de sueldos, de precariedad, de abusos laborales y sexuales, de voltear al revés las entrañas de las redacciones. Lo que hay ahí, a nadie le va a gustar.

Yo espero que los reporteros, así como hoy valientemente protestan, comiencen a contar sus propias historias de abuso, las que sufren en sus centros de trabajo. En este sitio de noticias, Viceversa, siempre habrá espacio para escuchar y después hacer equipo. Un medio de comunicación que no defiende a sus integrantes no sirve para nada y equivale al ejemplo del periodista muerto.

Así como las víctimas de la violencia, los levantados, los desaparecidos, los familiares sobrevivientes de feminicidios cuentan sus historias porque necesitan ayuda, nosotros los periodistas y trabajadores de los medios también la requerimos. Alcemos la voz y contemos la historia, la nuestra.

De todas maneras, no sé por qué no puedo dejar de pensar en las jóvenes Del Valle, masacradas en la Terminal por golpeadores protegidos por la policía.

III

Los periodistas de Toluca hicieron un recuento de las agresiones que han sufrido en los últimos años. Estos son los casos:

1. El 13 de abril de 2022 durante la cobertura del funeral de la familia asesinada en el municipio de Tultepec, Osvaldo Muller de Canal 6 Telediario, fue agredido por el comisario de Seguridad Pública de Tultepec, de nombre Érik Hidalgo, quien le prensó la mano derecha en dos ocasiones con la puerta de una patrulla, lo que le provocó una lesión en el dedo meñique, por lo que tuvieron que intervenirlo quirúrgicamente y el resultado fue que perdió movilidad de su dedo. Tanto la FGJEM como la Codhem intervienen en este caso de violencia hacia el colega, pero el funcionario mencionado continúa en el cargo como si nada hubiera pasado.

2. El 25 de noviembre del 2021 las reporteras Claudia Rodríguez, de AD Noticias y Ximena García, de AMX Noticias, en el marco de las manifestaciones del #25N, fueron agredidas por elementos de la policía municipal cuando ésta arrojó piedras a las manifestantes, lo que derivó en la lesión a las comunicadoras. Por esta acción hay una Recomendación de la CODHEM al ayuntamiento de Toluca.

3. El 13 de agosto del 2021, la periodista María Teresa Montaño fue secuestrada en Toluca y robado su auto, archivos y equipo de trabajo.

4. En junio del 2021, fue asesinado el compañero Enrique García y no tenemos información sobre el seguimiento de su caso ni del desarrollo de una investigación científica para esclarecerlo; lo mismo ocurre en el caso de nuestro compañero Nevith Condés Jaramillo, asesinado en agosto del 2019.

5. En abril del 2021, la directora de Gobernación de Metepec intentó bloquear una cobertura del periodista Jorge Mercado.

6. El 6 de mayo, el periodista Filiberto Ramos fue agredido físicamente en el centro de Toluca por sujetos desconocidos, quienes lo golpearon, junto a un acompañante.

7. El 27 de mayo el periodista Jorge Martínez, de Amecameca, fue amenazado por dos personas que viajaban en una motocicleta.

8. El 6 de junio una reportera fue encarcelada por policías municipales de Ixtapaluca, tras haber tomado una fotografía de la alcaldesa Maricela Serrano al momento de votar.

9. El 21 de junio el fotoperiodista Julio César Zúñiga fue agredido por un grupo de mujeres en la Plaza de los Mártires en el Centro de Toluca.

10. El 4 de agosto el periodista de VCV, Miguel Ángel Alvarado fue golpeado y asaltado en la Terminal de Toluca, cuando cubría los decomisos de mercancía en contra del comercio informal.

11. En mayo del 2020, elementos de la policía municipal de Toluca impidieron la cobertura de un homicidio a los periodistas Abadiel Martínez y Bernardo Jasso, de TV Azteca Estado de México, así como a dos fotoperiodistas de AD Noticias y de Reforma y a un camarógrafo de TV Azteca.

12. En julio del 2019 los fotoperiodistas Crisanta Espinosa y Jorge Solís fueron agredidos por inspectores verificadores de la Dirección General de Gobierno de Toluca, cuando documentaban los operativos de desalojo a un grupo de vendedores ambulantes.

13. En 2019 un elemento de la policía municipal de Metepec trató de impedir una cobertura periodística de Abadiel Martínez de Milenio Estado de México.

14. En mayo del 2017 trabajadores de la Caja de Ahorro, Cooperativa Pirámides agredieron a Daniel Lozada Gallegos cuando cubría quejas de los usuarios de esa institución.

15. En junio del 2017 Alan García, colaborador de El Gráfico, fue agredido por presuntos militantes del PRI en la Plaza Las Américas de Ecatepec y a Phenélope Aldaz, de El Universal, a quien intentaron robarle el celular con el que documentaba las agresiones.

16. En diciembre de 2017 se registró la detención arbitraria del camarógrafo Karim Rangel y del periodista Abadiel Martínez, ambos de Meganoticias en el municipio de Metepec.

 17. En 2016, David Deolarte, fotoperiodista de El Sol de México, fue agredido por la Policía Federal e intentaron detenerlo en la carretera México-Toluca cuando cubría el hallazgo de cuatro cuerpos ejecutados.

18. En noviembre del 2016, la periodista de Reforma, Iris Velázquez fue golpeada, humillada y detenida, mientras cubría un desalojo en Atizapán, por dos policías con toletes, quienes le arrebataron la cámara.

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