Jorge Tadeo

Toluca, México; 29 de junio de 2021.

Uno de los conceptos que apareció en estos años es el de pandemia ambiental, aunque sirve para definir algo que no es nuevo, pues hace años vivimos epidemias y pandemias sanitarias las cuales se han visto aumentadas tanto en proporción como en riesgo por causas relacionadas con la crisis socio-ecológica de la actualidad, principalmente la que tiene que ver con el calentamiento global y la emergencia climática.

Algunos investigadores aseguran que las emergencias como la que vivimos en estos momentos, a causa del virus del coronavirus no son un fenómeno nuevo. Estas pandemias ocurren desde hace décadas y algunas como el VIH han representado carreras de fondo para los científicos. Otras han encontrado solución más rápida. Sin embargo, la peculiaridad de esta nueva pandemia radica en que está muy relacionada con los cambios en el clima que venimos experimentando y la devastación ambiental que se ha presentado. Este es un fenómeno hasta ahora desconocido para los seres humanos, el cual aún ahora estamos tratando de entender y encontrar mecanismos que nos permitan sobrevivir a él. Esto ha modificado otros factores ambientales, por lo cual no sólo se trata de entender por qué ocurren los cambios en el clima, sino cómo entrarle a todo lo que esto conlleva, es decir, a una crisis no sólo climática, sino socio-ecológica.

No hay que perder de vista que la emergencia climática que vivimos actualmente tiene en la actividad extractiva, industrial y de depredación su principal causa. La mayor parte de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) emitidos a la atmósfera en estos momentos tienen un origen antropocéntrico, lo que da como resultado una serie de impactos negativos en la naturaleza: la pérdida de ecosistemas, especies tanto de flora y fauna que repercute en las poblaciones humanas más vulneradas por este modelo de producción-consumo.

Conceptos como cambio climático, crisis o emergencia climática, calentamiento global son tan genéricos que en muchas situaciones cuesta trabajo comprender la magnitud de lo que está ocurriendo en el planeta a nivel global, tan interconectado. Es difícil entender para una comunidad que vive una sequía que ese fenómeno está relacionado intrínsicamente con las inundaciones que ocurren en otra comunidad, a cientos de miles de kilómetros.

A pesar de que los medios de comunicación hablan mucho del tema, especialmente cuando se acerca una Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático de la ONU, aún no se logra entender que esta pandemia ambiental es un proceso de cambio en una sola dirección, por lo que desde ahí radica la importancia de comprenderlo en todas sus aristas y es por eso mismo que este concepto nos puede ayudar a un mejor entendimiento. Cuando decimos que nos enfrentamos a una pandemia ambiental, hablamos de que nos enfrentamos a una enfermedad epidémica que contagia a todo el planeta y sus sistemas interconectados.

La entrada del capitalismo trajo consigo una relación mucho más devastadora entre la civilización y la naturaleza. Con el neoliberalismo, sin embargo, esta relación fue aún mas depredadora, al grado de que en cincuenta años hemos extraído más bienes naturales que los que fueron extraídos antes de la hegemonía de este sistema de gobierno. Por eso, podemos definir que esta pandemia ambiental inició en tiempos neoliberales, esto sin quitarle créditos al capitalismo de Estado que se viene dando en algunos países del sur global, que se hacen llamar socialistas. Esta pandemia se presenta de forma planetaria, pues todos los ecosistemas están interconectados entre sí, por lo que los impactos en uno se resienten en todos.

Desde hace algunos años investigadores de distintas áreas como economía, ecología, física, entre otras, han predicho que nos estamos acercando al colapso civilizatorio que no sólo modificara nuestra relación intraespecie, previendo un retroceso hacia un sistema de gobierno/clases neofeudal. También se prevé una modificación en los ecosistemas por la pérdida de muchas especies, de hábitats, de nichos ecológicos. A pesar de lo que muchos dicen, este no es un discurso catastrofista, las evidencias son claras, estamos en el punto del “No retorno”. El colapso causado por esta pandemia ambiental está iniciando, sin lugar a dudas, por lo que buscar alternativas, lo cual es tan urgente como necesario.

Esta pandemia ambiental que se traduce en el inminente colapso es histórica por muchos motivos. Es la primera vez que un proceso de cambio climático a nivel global se da por las acciones de una sola especie. La cantidad de GEI, de oxigeno y las modificaciones ecosistémicas son similares a las que se dieron en la era precámbrica, millones de años antes de la aparición de la especie humana, por lo que no sabemos cómo nos afectará todo este proceso. Esto se puede ver como una involución en los procesos globales de la naturaleza y aún no sabemos hasta dónde nos afectara como sociedad.

Tal vez para muchos hablar de pandemia ambiental, de colapso civilizatorio, de un sistema de clases neofeudal resulta demasiado alarmista, pero si observamos con cuidado todo el proceso de cambio al que nos está sometiendo la emergencia socio-ecológica que vivimos, sumado a las zonas de sacrificio, el capitalismo de plataforma, las murallas imaginarias productos de una silenciosa lucha de clases, nos deja muy claro que no hablar de esto es lo verdaderamente alarmante.

Las propuestas o alternativas que se están presentando en este momento son aquellas que políticamente pueden ponerse en marcha, es decir, la mayoría son falsas soluciones o soluciones de final de tubería que no aportan en realidad una alternativa de raíz, son más un maquillaje del sistema. Necesitamos un cambio de paradigma más allá del modelo de producción-consumo y de los sistemas de gobierno actuales que nos ayuden a salir lo mejor librados de esta pandemia ambiental.

Desde la rebelión contra Elisyum

Junio, 2021

Jorge Tadeo Vargas. escritor, ensayista, activista, anarquista, panadero casero, adicto al vino tinto, el café, el té y lo que él considera buena música. Coordinador no oficial de LIDECS.

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