Ramsés Mercado/ Miguel Alvarado

Toluca, México; 16 de mayo de 2021. A la laguna de Palmillas la ahogaron la basura y la contaminación y la temporada de sequía terminó por quitarle la poca agua que había. Todos la conocen como la laguna de Palmillas, pero en realidad es un bordo, un estanque cuya función es dotar de agua a las tierras de cultivo que aún existen en los alrededores. Como bordo, su nombre es San Gerónimo. Pero Palmillas o San Gerónimo, la laguna se muere debido a la contaminación.

Algunos patos se han quedado a vivir ahí, pero deben hacerlo entre el miasma de los desperdicios que se arrojan provenientes del mercado vecino y de los desperdicios que la gente arroja.

Ahí, en esa laguna, hasta un cementerio de llantas se ha formado.

Finalmente, después de mucho tiempo, una iniciativa ciudadana trata de rescatar la laguna y esta mañana se cumple la tercera jornada de trabajo. Se trata de la asociación Acción juvenil por el cambio del pueblo, que convocó a los toluqueños a una jornada de limpieza y rescate. Su representante, Miguel Estrada Peña, señala, de entrada que el estado de la laguna es decepcionante.

-No es de ahorita, es de años, nos comentan las personas de aquí, pero han pasado muchas generaciones y no se ha realizado una buena política pública en cuestión de la protección a estos bordos de agua- señala Estrada.

Esta es la tercera jornada que se realiza para el rescate de este cuerpo de agua y se trata de la primera etapa de un proyecto que consta de cuatro fases. Los rescatistas ecológicos constataron la presencia de patos migratorios, de peces, ajolotes, charales, ranas, lagartijas de collar y alimento para aves conocido como chilillo, que es el que buscan los patos, por ejemplo, y por eso se asientan en estos lugares.

-Pero sobre todo hallamos mucha basura. Hay de todo. Hay envases de refrescos, botes de aceite, televisores botados como si tal cosa, muchas llantas ubicadas en la parte que da a la carretera y sobre todo plástico. Ese es el más peligroso porque los peces se meten en las bolsas o las canastas y cuando baja el agua, se quedan atrapados y mueren.


Estrada aclara que la laguna o el bordo no se está secando, sino que la época de estiaje y que es parte de los ejidos de riego de San Pablo Autopan, que se riegan con esa agua. El activista ecológico dice que la gente debe reciclar lo más que se pueda, que le dé otro uso a las bolsas de plástico, al PET, pues el problema es enorme.

-Ahorita se van a limpiar las llantas, pero en 15 o 20 días volverán a estar. Nuestro proyecto es de largo plazo, esas cuatro etapas se desarrollarán en un lapso de entre tres y cinco años. Pretendemos crear un Área Natural Protegida, aunque desafortunadamente este bordo se nutre del agua de las comunidades que viene de las comunidades gracias a canales. Aquí proviene de las comunidades de San Martín y parte de San Martín Ojo de Agua. Pretendemos hacer pequeños filtros para evitar que las aguas negras que vienen de allá lleguen de manera directa aquí.

Estrada convoca a la ciudadanía para que acuda ayudar, porque la respuesta no es nutrida. Sólo la acción de la gente podrá rescatar estos cuerpos de agua.

Fotografía: Ramsés Mercado.

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