Redacción VcV

Toluca, México; 21 de enero de 2021. La pandemia de coronavirus ha trastocado la normalidad y hasta las actividades religiosas ha tenido que adaptarse para, literalmente, sobrevivir a la infección. Eso fue lo que hicieron comerciantes y fabricantes de las figuras de los Niños Dios que cada año venden sus imágenes en el mercado 16 de Septiembre, las cuales llevan los creyentes católicos a los templos el 2 de febrero, mejor conocido como el Día de la Candelaria.

Y sí. La novedad son los Niños de la Salud, que son niños vestidos de médicos y que portan, como todos ellos, su cubrebocas, que hoy es un símbolo de protección y quizá la única herramienta efectiva con la que cuenta la población mexicana, además de las vacunas, pero estas tardarán meses aún en distribuirse de manera masiva.

-Orita, por la enfermedad, porque va acorde al tema, les ponemos la careta, el cubrebocas y un maletín, así como el trajecito del doctor. La venta de las figuras inició desde el primero de enero, y termina el 4 de febrero- dice Alma Rosa Gómez Arizmendi, una de las vendedoras de estos niños, que se mezclan en los puesto con niños vestidos con trajes árabes, hebreos y hasta de futbolistas. La familia de Alma tiene 21 años vendiendo las figuras.

Pero las ventas, a pesar de que los Niños de la Salud son un atractivo para la fe, han estado muy tristes.

-Sí, han estado muy tristes -confirma la vendedora que atiende el local 613- no es lo mismo que otros años, hay muy poca gente. Ha bajado hasta 75 por ciento la venta.

Y mientras restauran y visten niños, dan los precios de los Niños de la Salud: 350 pesos por una figura de 60 centímetros. Hay otros más pequeños que cuestan 150 pesos y algunos más en costos intermedios. Hay más de 100 modelos para escoger.

Pero sí, las cosas están tristes, incluso para el Niño Dios.

Fotografía: Ramsés Mercado

Deja un comentario