Redacción VcV

Toluca, México; 15 de enero de 2021.

Un formato de vacunación que advierte sobre la posibilidad una reacción incluso grave a la vacuna de Pfizer contra el coronovirus, en un periodo de 24 horas después de la aplicación. También puede haber una reacción leve, que puede registrarse en un margen de 48 horas. Esta responsiva tiene que ser firmada por quien recibe la dosis como prueba de que está enterado al menos en lo general de lo que podría ocurrir.

El formato fue titulado como “Consentimiento informado para autorización de proceso de vacunación contra covid-19 HGR 220” y forma parte de la denominada Estrategia Correcaminos, que no es otra cosa que el plan desplegado en el Estado de México para aplicar las dosis. Quienes la reciben en una primera etapa son trabajadores de la primera línea de combate en hospitales: médicos, enfermeras, camilleros, conductores de ambulancias, manejadores de alimentos, becarios, asistentes médicos, trabajadores sociales, limpieza, inhaloterapeutas, técnicos radiólogos, laboratoristas y otros.

En Toluca se ha registrado solamente el caso de un hombre con síntomas de post-vacuna, que consistieron en abundante sudoración y nerviosismo, en la 22 Zona Militar de Santa María Rayón, pero fue observado y controlado de manera satisfactoria.

Una breve explicación acerca de la importancia de la vacuna abre la información, y señala que esta dosis es la única alternativa para superar a corto y mediano plazo la infección, y que se ha demostrado, al menos, una elevado protección.

“Tras la aplicación de la vacuna contra COVID-19 se pueden presentar Eventos Supuestamente Atribuibles a Vacunación o Inmunización (ESAVI), no grave en menos de 48 horas y grave en menos de 24 horas, por lo que es importante comunicarse con el jefe de servicio”, señala el texto.

Después, hay un espacio para poner el nombre del vacunado: “Yo______ he leído y comprendido la información proporcionada con respecto a la vacunación contra COVID-19. Por lo tanto, doy mi consentimiento informado, voluntaria y libremente para recibir la vacuna Pfizer contra COVID-19”. A continuación debe anotarse el número de Seguridad Social, la fecha de nacimiento, el servicio al que se encuentra adscrito el beneficiario, la edad, la matrícula y la firma, así como la fecha. El formato completo consta de tres hojas y las dos últimas contienen información del vacunado. Se marca, entre otras cosas, las comorbilidades que el paciente tiene, tales como VIH, diabetes. Obesidad, hipertensión, EPOC, enfermedades cerebrovasculares, asma, enfermedades renales crónicas, cáncer e inmunosupresión. También se recoge información acerca de las vacunas recibidas en el último mes, como las de la influenza y la hepatitis B. Ese formato también informará sobre la fecha exacta en la que se recibirá la segunda dosis. También debe llenarse un Registro Adicional de Personal de Primera Línea con datos del trabajo que desempeña quien recibe la dosis.

Ese formato está diseñado para el personal de la Clínica 220 del IMSS en Toluca, un nosocomio que atiende coronavirus desde que inició la pandemia. Actualmente, personal de ese hospital señala que mueren entre 8 y 10 pacientes diariamente y su capacidad se encuentra rebasada. Trabajadores del lugar informan que esto es debido a que muchos de quienes llegan se encuentran en etapas terminales.

El Estado de México tiene la cifras más altas de personas hospitalizadas y de pacientes intubados por coronavirus, dijo el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, en un mensaje dirigido a los mexiquenses este día.

De acuerdo con él, se rebasaron los máximos históricos registrados en junio del año pasado y lo que se ha hecho no ha sido suficiente para contener la epidemia. Como ejemplo, dijo que la ocupación hospitalaria es del 84 por ciento, lo cual, por otro lado, significa que la atención ha sido rebasada por mucho. Además, el gobierno reporta 505 pacientes intubados

Lo que dicen Del Mazo sólo confirma el mortal desastre que se vive en la entidad, en donde se ha comenzado a vacunar desde el 24 de diciembre y hoy se cumple el tercer día de aplicación de dosis a médicos en primera línea, lo cual ha generado denuncias y reclamos por abusos de los directores de nosocomios, como el caso del doctor José Anaya, cabeza del hospital Mónica Pretelini en Toluca que se vacunó sin ser parte del frente de combate, o del doctor José Rogel, director del Adolfo López Mateos, también en esta ciudad, que además llevó a su familia para tomar la dosis.

Los 46 mil empleados de primera del sector Salud en el Estado de México deben ser vacunados en primera instancia, según el plan diseñado por la Federación. Después será el turno de los administrativo, que juntos son 120 mil trabajadores.

Esta semana se aplicaron 39 mil vacunas y el gobierno estatal cree en las siguientes semanas se terminará de vacunar a los del sector Salud.

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