Crepúsculo revolucionó la literatura

Por Daniela Albarrán

Entre todas las sorpresas que nos trajo este veinte veinte  fue la noticia de que, por fin, se iba a publicar el libro  “Sol de media noche” de la saga Crepúsculo. Este libro, como bien lo dice la autora en su dedicatoria, fue esperado por más de una década por sus entonces, adolescentes lectores, que ahora ya estamos pisando la treintena.

Este libro cuenta la misma historia que el primer tomo de la saga, pero desde la perspectiva de Edward Cullen, ese vampiro guapetón que brilla bajo el sol. En 2008 se filtraron por internet los primeros 12 capítulos y la autora, Stephenie Meyer, decidió dejar de escribir la novela hasta este año, es por eso, que resulta necesario hablar sobre la saga que provocó tanto amor y odio por esos pálidos vampiros.

Por un lado, mucha gente criticó la saga, porque no era literatura, que ultrajaron la memoria de Stoker, y que cómo se atrevían a hacer vampiros que brillaran bajo el sol. Por el otro, estaba la horda de adolescentes que les rindieron culto hasta la saciedad; he de confesar que yo sí leí la saga, la disfruté, toda mi familia la leyó e incluso, tenemos artículos coleccionables. O sea, éramos fans.

Sin embargo, con el paso de los años me di cuenta que esta saga marcó una generación, pero sobre todo, creó una generación de lectores, es decir, muchos lectores, ahora muy sesudos, primero leyeron Crepúsculo, y se engancharon tanto a la lectura, que hasta hoy, no han podido parar.

De igual forma, la saga inspiró a muchos escritorxs que  se atrevieron a hacer fan fiction, fan arts, secuelas, precuelas e incluso, otros que tomaron la historia y la recrearon en otros personajes como la saga de Fifty shades of Gray; pero lo más importante: pusieron de moda la lectura y lo mejor (o peor) las adaptaciones de libros a la pantalla grande.

Muchas personas dirán que de qué sirve que se haya puesto de moda la lectura si van a leer pura “basura”, y pues no tienen para nada razón, porque, aunque la historia sea sosa, le dio la oportunidad a miles de adolescentes de encontrar en la ficción un mundo probable, y de verdad que entrar en la literatura, no importa cómo, nunca jamás será un desperdicio.

Y es que definitivamente, la saga Crepúsculo no solo fue importante para la literatura de este siglo, sino que también revolucionó el mercado, pues aunque  los libros eran caros, se vendían como pan caliente, y no solo los libros, sino que un montón de productos, playeras, posters, revistas, cuadros, y un largo etcétera que hizo que los vampiros estuvieran en todos lados.

Algo que sí es criticable en este punto de la historia (y que nadie lo notó cuando fue el boom) es que la saga normalizó, de cierta forma, las relaciones tóxicas de pareja, pues Edward es un señor que se enamora de una morrita, y ella deja, literalmente todo, por estar con él. Eso no lo podemos dejar de lado, pero en el momento en que se publicó esto ni en la mesa se puso.

Y finalmente, se tiene que afirmar que la saga marcó un hito en el siglo XXI, y definitivamente se colocará en los anales de la historia como un fracaso, pero también, como la saga que revolucionó la forma en consumir, ver, y leer literatura.

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