Miguel Alvarado

Toluca, México; 24 de octubre de 2020. Ana Karen Romero Zamora desapareció el 10 de octubre, en las inmediaciones de San Juan de las Huertas. Trabajaba en la empresa Tupperware, en la calle de Roberto Fulton, y le tocaba el turno del viernes por la noche. Salió a las 21:30 de la casa de su madre. Iba con el padre de una de sus hijas porque trabajaban en el mismo lugar.  Al otro día, terminando el turno, salió de la empresa, cerca de las 8:40.

Karen salió de trabajar el sábado por la mañana y junto con el padre de su hija se dirigió a San Juan de las Huertas. Ahí, dice la familia de ella, hubo una discusión y Karen se fue caminando. Él, entonces, se fue a dormir. El sábado por la noche, el joven se presentó a su trabajo, pero ella no. El domingo, él tampoco se presentó a su trabajo.

-Salió de trabajar con el padre de su hija -dice Carmen Ivonne Zamora Ramos, madre de Karen- y de ahí ya no sabemos. Y él vive en San Juan de las Huertas. Nosotros vivimos en Santa María Totoltepec. Ella tiene dos niñas, una de 9 y otra de 5 años, y la otra es mamá soltera y vive con nosotros.

Son 15 días en los que no hay trazos de ella. Su teléfono manda al buzón y aunque las investigaciones están en curso, la familia desespera.

-Supuestamente Karen tenía una buena relación con el padre de su hija, pero no sabemos porque a lo mejor se guardaba las cosas, no nos comunicaba en sí, pero aparentemente esta persona mostraba una actitud tranquila, normal. Nunca nos percatamos que fuera una persona mala, y por eso nos extrañamos de todo lo que ha sucedido. En realidad no sabemos cómo era esa relación- dicen sus familiares.


Al salir de su casa, Karen le dijo a su madre que regresaría temprano para lavar su ropa. Habían planeado que las niñas la acompañaran a la lavandería. Eso fue el viernes en la noche. Pero al otro día no regresó.

-Está comprobado que sí llegó a su trabajo y que hizo su jornada laboral. La vieron cuando se fue. Se fue con el padre de su hija en su carro. Ella es obrera y tiene 28 años. La vieron por última vez en San Juan de las Huertas, según declaró el padre de su hija, porque él la llevaba algunas veces para allá de paseo o no sé- dice su madre.

Una de las hermanas de Karen trabaja en la misma empresa y dice que el sábado 11 ya no regresó a trabajar.

-Y supimos que el muchacho ya no ha ido, eso han dicho los del trabajo. Mi hija denunció el caso hace 15 días. Estamos preocupados, necesitamos saber qué es de nuestra hija, qué pasó, por qué no tenemos ningún dato. Incluso si ya no está, qué fue lo que pasó, por eso pedimos que nos ayuden.

La familia acudió a algunos hospitales pero no tuvieron suerte. En Servicios Periciales les tomaron muestras de ADN. Por eso, organizaron una marcha para acudir a la Fiscalía y exigir que por lo menos alguien les diga algo.

-Si es necesario, pedirle al mismo gobernador que nos ayude- dice su padre mientras rompe en llanto-, porque la investigación pero que nos brinde su apoyo. Que esté viva, o que esté muerta, pero que nos digan en dónde está. Que nos la entreguen muerta, pero que nos la entreguen, para darle cristiana sepultura. Si eso es la voluntad de Dios, pues ni modo- dicen los padres.  

Ella tenía un proyecto y consiguió un préstamo para construir unos cuartos. La familia es muy humilde y vive en una casa de dos cuartos, apenas. Ese era el plan de Karen y ya lo iba a hacer y ese dinero ya lo tenía. Ella tenía cinco mil pesos en efectivo ese día, el día que desapareció. El padre de su hija declaró que él la acompañó a sacar ese dinero.

-¡Si alguien la tiene, yo les pido que la dejen, por favor!- llora su madre- ¡Que nos regresen a nuestra hija! ¡Por piedad, ayúdenos, respeten su vida!- suplica su madre.  

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