Miguel Alvarado

Toluca, México; 17 de septiembre de 2020. El Centro Regional de Cultura de Toluca fue desmantelado y sus instalaciones cerradas y “donadas” para actividades deportivas por el gobierno del Estado de México. Decenas de trabajadores y artistas quedaron desempleados, después de 35 años en funciones, y denuncian que han sido retirados de sus oficinas sin mediar ninguna explicación.

La administración de la cultura promovida por el gobierno del Estado de México es una tragedia. Y es que el cultural es el sector más olvidado y menospreciado, y cuando las crisis económicas o políticas impactan, esas actividades son las primeras en ser acotadas o canceladas. Ivette Tinoco García, directora general de Patrimonios y Servicios Culturales de la Secretaría de Cultura y Deportes mexiquense, ha sido señalada de no defender y “donar” materiales de trabajo e instrumentos de este centro, que antiguamente era conocido como Casa de Cultura de Toluca.

Lo que sucede con la Casa Regional de Toluca sucede con el resto de las casas diseminadas en el Estado de México, que lucen abandonadas, siempre al borde del colapso y desde hace tiempo con actividades insuficientes. El tema no es fácil, y tiene que ver con el eterno intento de llevar a lo mínimo las actividades de la cultura. En la actual administración del priista Alfredo del Mazo como gobernador de la entidad, el reciente anuncio de fusionar secretarías como método de ahorro y de control político ha llevado al desahucio a una Secretaría de Cultura que ya comparte oficinas y membretes, así como funcionarios, con el área de Deportes. La desaparición del Ballet Clásico de Danza ya era una muestra del panorama de “austeridad” que dice practicar Del Mazo, primo-hermano del ex presidente de México, Enrique Peña, que ha resultado ser el más cooperativo con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a cambio de no ser perseguido por su involucramiento en las investigaciones del esquema de desvío de recursos por más de 7 mil millones de pesos que se llamó la Estafa Maestra.


Por eso, y porque se prevé que Morena gane las próximas elecciones para gobernador, Del Mazo coopera de esa forma.

Sin embargo, también se trata de dinero y de la toma inadecuada de decisiones que realizaron autoridades mexiquenses, lo cual fue explicado por la Secretaría de Cultura federal a mediados de este año, cuando afirmó que “los recursos destinados al financiamiento de proyectos beneficiados por la convocatoria 2019 del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) en el Estado de México no han sido entregados debido a que la dependencia estatal, desde el año 2016, sostiene un adeudo por comprobación de $4,045, 629.58 (cuatro millones cuarenta y cinco mil seiscientos veintinueve pesos 58/100 M.N.) en el Programa de Apoyo a Instituciones Estatales de Cultura (AIEC)”.

La Secretaría de Cultura y Deportes del Edoméx fue informada en su momento de lo anterior, como consta en el oficio DGCPIU/DRYM/485/2019, que recibió en mayo de 2019 como un aviso para que liquidara sus cuentas pendientes. Si no las cubría, no podría recibir financiamiento. El PACMyC es una aportación del gobierno federal, como parte del Programa de Apoyos a la Cultura S268, y del gobierno mexiquense.

Según la Federación, el gobierno mexiquense se comprometió en una reunión a pagar, el 23 de enero de este año, pero siete días después la directora general de Patrimonio y Servicios Culturales de la Secretaría de Cultura del estado, Ivette Tinoco García comunicó a la Cuarta T la siguiente decisión: “Con el recurso estatal $1,500,000.00 (un millón quinientos mil pesos 00/100 M.N.) se benefició a 21 proyectos de los 69 aprobados en Acta Dictamen, quedando pendientes 48 proyectos por $3,085,989.00 (tres millones ochenta y cinco mil novecientos ochenta y nueve pesos 00/100 M.N.)”.

Esto significaba, en pocas palabras, que el Estado de México no pagaría nada.

Pero también significó un atraso en entregas de apoyos. Ahora la Federación dice que “el gobierno del Estado de México es responsable de solucionar la situación. Asimismo, en tanto no se cubra el adeudo, la convocatoria PACMyC 2020 no podrá ser aplicada en el Estado de México”.

Testimonios de trabajadores señalan que el cierre del centro Regional de Cultura de Toluca comenzó con el pretexto de la pandemia de coronavirus, y hace seis meses quienes daban clases ahí se quedaron sin contratos. “Los bienes muebles de nuestra querida casa han sido removidos y destinados a otros centros regionales, los profesores no tienen respuesta por parte de la Secretaría de Cultura y este importante patrimonio cultural de Toluca está a la deriva”, dice el testimonio de uno de los afectados, que también señalan que instrumentos musicales como pianos, chelos y violines han sido donados ya a instancias privadas.

Otros artistas también han narrado la odisea de ver cerrarse este centro cultural en la capital mexiquense, como César Alejandro, artista plástico, docente y promotor cultural: “He trabajado en la Casa de Cultura de Toluca, después llamado Centro Regional de Cultura de Toluca, durante quince años; pero ahora esto ha cambiado… para mal […] mis compañeros y yo quedamos en la incertidumbre laboral, es decir, en el desempleo. Pero el abuso no ha quedado ahí […] se me pidió vaciar lo que fue por todos esos años mi taller. En ese momento me enteré que el Centro Regional de Cultura de Toluca estaba siendo desmantelado. Se pierden, entonces, 35 años de tradición y fomento del arte; desaparece un semillero de creadores, intérpretes y público; muere un foro de enseñanza y formación; la Secretaría de Cultura y Deporte extingue un referente cultural de la ciudad de Toluca y del Estado de México”.

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